Autor: Alférez Callejón, Antonio. 
 Don Juan Carlos y Doña Sofía viajan hoy a Viena. 
 Austria espera con interés a los Reyes de "una España joven"  :   
 Es la primera visita oficial de un Jefe de Estado español en los últimos setenta años. 
 ABC.    31/01/1978.  Página: 1,88. Páginas: 2. Párrafos: 11. 

DON JUAN CARLOS Y DOÑA SOFÍA VIAJAN HOY A VIENA

AUSTRIA ESPERA CON INTERÉS A LOS REYES DE "UNA ESPAÑA

JOVEN"

Es la primera visita oficial de un Jefe de Estado español en los últimos setenta años

VIENA, 30. (De nuestro jefe de la Sección Internacional, enviado especial.) Austria espera a los Reyes de España. Mañana, a las tres efe la tarde, Don Juan Carlos y Doña Sofía inician una visita indudablemente histórica: se trata del primer víate oficial de un ¡efe de Estado español a Austria en los unimos setenta años.

Un Monarca Borbón visita la antigua Corte de los Habsburgo. En realidad ambas dinastías comparten múltiples lazos, aparte de haberse sucedido al frente de los destinos de España dé forma apenas ininterrumpida a lo largo de los últimos cuatro siglos. Baste recordar estos dos datos familiares: la Reina María Cristina, bisabuela de Don Juan Carlos, era una Habsburgo, y en este país transcurrió parte del periodo educativo de Don Allonso XII. Alfonso XIII, Barbón y Habsburgo, visitó Viena en 1905.

Pero no estemos ante una visita para el recuerdo. La Prensa austríaca hablaba ayer y hoy en repetidos comentarios de los Monarcas jóvenes de una ¡oven España, Por otro lado, esta Austria nada tiene que ver con su pasado imperial: es una pequera y próspera República de apenas siete millones y medio de habitantes, neutral por imposición y occidental por su cultura y sentimientos. En el programa de la visita —que linaliza el viernes por la mañana— hay algunos a actos entre protocolarios y sociales (la visita a la Escuela Española de Equilación y, sobre todo, el gran baile de la Opera), pero destacan especialmente la serie de conversaciones de Juan Carlos con el presidente Kirclaeger y el canciller Kreisky.

INTERLOCUTORES.—Rudolf Kirchlaeger, sesenta y cinco años, es presidente de la República desde 1974. Después de una infancia

y una adolescencia llenas de dificultades y de haber sido gravemente herido dos veces en la última guerra mundial, inicia en 1945 su carrera como juez. En los años cincuenta conoce a Kreisky, quien le convierte en su más estrecho colaborador, y en 1974 fue propuesto candidato a la presidencia por los socialistas aunque nunca ingresó en el Partido (es el primer presidente apartidarlo en la Historia austríaca; es también el primer presidente católico de Austria, donde, por lo demás, se profesan católicos el 89 por 100 de los ciudadanos}.

Bruno Kreisky, sesenta y seis años, socialista, ha dominado la política austríaca en el último decenio. Es canciller desde 1970. Representa, después de Brandt, la ligura más influyente y prestigiosa de la Internacional Socialista. Su influencia va más alla de las fronteras de esta República. Desempeña un cometido muy activo en las negociaciones de Oriente Medio y en el proceso de distensión entre el Este y Occidente.

Kreisky siente un gran interés por la nueva España, donde ha estado en dos ocasiones últimamente: en el verano pasado visitó a Don Juan Carlos en Mallorca (la foto de Kreisky saludando al Monarca, con barba en aquellos días, es la que más repite la Prensa austríaca ayer y hoy, juntamente con el retrato familiar de la Zarzuela), y en octubre acudió a Madrid para participar en la reunión da la Internacional Socialista.

TEMARIO.—Durante la visita, en la que una vez más los Reyes estarán acompañados por el ministro de Asuntos Exteriores, Marcelino Oreja, se van a firmar tres acuerdos: supresión de pasaportes, extradición y cooperación sanitaria. Obviamente, mucho más importante que estos acuerdos serán los contactos para relanzar unas relaciones prácticamente inexistentes, a pesar de los lazos históricos y da simpatía entre los dos países.

En materia económica, los intercambios hispano-austriacos carecen de relevancia: España hace el número 30 entre los países proveedores de Austria. Por nuestra parte, somos el cliente número 40 de los austríacos. Por lo que respecta a la balanza comercial, tras exportaciones apenas cubren la mitad de

(PASA A LA PAG. 88)

LOS REYES LLEGAN HOY A AUSTRIA

(TIENE DE LA PAG. I)

tas Importaciones austríacas de bienes españoles. Las barreras que configuran esta situación son bien claras: en Austria los productos españoles gozan de una rebaja arancelaria del 30 por 100; pero los países de la E. F. T. A. tienen una rebaja del 100 por 100; los de la C. E. E., del 80 por 100, y los demás países en vías de desarrollo, da un 50 por 100. Es difícil progresar con estas trabas, como no sea fomentando los proyectos Industriales comunes.

En materia política, la neutralidad austríaca y el papel Internacional de la nueva España serán temas en la agenda de conversaciones. Los austríacos han reinventado el concepto de neutralidad. Frente a la neutralidad «pasiva» de suecos y finlandeses y la neutralidad «Introspectiva» da los suizos, los austríacos han desarrollado la Idea de una neutralidad «activa» como mediadores en el proceso de distensión, ofreciendo Viena como ciudad sede de organismos Internacionales (agencias de la O. N. U., O. P. E. P-, Organización Internacional de la Energía Atómica, las conversaciones de desarme M. B. F. R.) y como puente principal en los intercambios comerciales entre el Este y el Oeste.

ENCRUCIJADA—Durante siglos, Austria ha sido una encrucijada de Europa. En ocasiones esta situación ha sido su tragedia, pero en otras sirvió para apuntalar su prestigio y su poder. Ahora este país, curioso coctel de capitalismo y socialismo, conoce en su propia carne que es imposible el sueño de Maetterlinch de un mundo en perfecta inmovilidad.

Y en este mundo cambiante, la «activamente neutral» Austria estrecha lazos, tiende puentes y acoge a visitantes tan Importantes y tan queridos como los que mañana llegan a esta capital—-Antonio ALFÉREZ.

 

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