Autor: Escobar, Chelo. 
 Don Juan Carlos, en Gante. 
 "La herencia común, sustancia de Bélgica y España"  :   
 "La intesificación de nuestras relaciones, desempeñará un papel señero en la magna empresa europea". 
 Arriba.    18/11/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 7. 

Don Juan Carlos, en Gante

«La herencia común/ sustancia de Bélgica y España»

BRUSELAS. (De nuestra enviada especial.)—Gante, (a capital de Flandes oriental, es la ciudad que ha recibido hoy a ios Reyes de España en su segundo día de estancia en Bélgica. Cuna del Emperador Carlos V es «el símbolo de los prolongados Lazos que unieron hace siglos a España con las regiones belgas», como señaló en sus palabras de bienvenida el gobernador de la provincia, señor Kinder, quien resaltó en todo momento todo lo que de común tienen ambos pueblos y que en el contexto actúal de la creciente unión europea recobra su cabal significación. Don Juan Carlos, por su parte, resaltó la herencia común que hoy es sustancia tanto de Bélgica como de España», y expresó su deseo y su esperanza de que la intensificación y la diversificación de las relaciones entre ambos países desempeñe un papel señero en la magna empresa europea. Finalmente, agradeció al gobernador la entrega de la medalla de honor de la provincia, que es una réplica del gran sello del propio Emperador Carlos cuando era soberano de los dos países.

Llovía fuertemente sobre Gante cuando llegó a la ciudad ta comitiva que transportaba desde Bruselas a los Soberanos belgas y españoles. Numerosos efectivos de seguridad rodeaban la sede del Gobierno Provincial a cuya puerta esperaban escolares belgas que agitaban banderitas españolas y de su país.

Tras el recibimiento del gobernador, los Reyes Juan Carlos y Balduino se trasladaron a la Universidad, donde asistieron a un acto académico, en el que intervinieron el rector del centro, profesor Hoste, y el doctor de Bruyne, quien pronunció una conferencia sobre algunos aspectos del Intercambio cultural hispano neerlandés en los siglos XVI y XVII. En el exterior, un grupo de estudiantes, unos cincuenta, lanzaban en flamenco

BRUSELAS

De nuestro enviado especial, CHELO ESCOBAR

gritos hostiles a la Monarquía española.

Mientras los Reyes. permanecían en la Universidad, las Reinas Pablóla y Sofía de trasladaron a la Escuela de Enfermeras donde visitaron las instalaciones del centro y asistieron a varios ejercicios de gimnasia realizados por las alumnas del centro.

Finalizados estos actos por separado, los Soberanos belgas y españoles se dirigieron al Ayuntamiento, donde fueron recibidos por el burgomaestre de la villa, señor de Paepe, quien en el llamado salón de la Pacificación pronunció el saludo a los Soberanos y fue contestado por Don Juan Carlos, quien tras referirse a los lazos históricos y a las esperanzadoras posibilidades para el futuro concluyó con la frase de un discurso de Carlos V en el año 1536. que ha pasado a la historia: «Que quiero paz, que quiero paz, que quiero paz..» En el interior del Ayuntamiento, en el que se encontraban todas las autoridades de la

ciudad habia también tres familias españolas al completo, desde la abuela a los más pequeños, que entregaron flores a Doña Sofía y departieron unos minutos con los Reyes.

La lluvía que no cesó en todo el día. seguía cayendo pertinazmente cuando los Reyes iniciaron a pie la corta distancia que media entre e¡ Ayuntamiento y la catedral. Las Reinas llevaban un paraguas, pero tanto Don Juan Carlos como el Rey Balduino caminaron con (a cabeza descubierta y sin abrigo, seguidos por la mirada y el agitar de banderítas de otro numeroso grupo de escolares de [a ciudad.

Audiencias

Los Reyes, después de comer en la capital de Flandes emprendieron el camino de regreso a Bruselas, donde Don Juan Carlos tenía previstas audiencias en el Palacio Real con el presidente da la Comisión Europea, Roy Jenkins; los embajadores hispanoamericanos y portugués, acreditados en Bruselas, los directores y redactores Jefes de los diarios belgas y Consejo Directivo de la Asociación España-Bélgica. El señor Jenkins, a la salida de su entrevista, que duró unos veinticinco minutos, se negó a hacer declaraciones, manifestando que no tiene por costumbre comentar sus reuniones con los Jefes de Estado. El Monarca estuvo acompañado por el Ministro de Asuntos Exteriores. Marcelino Oreja.

Para las seis de la tarde de hoy estaba prevista una manifestación no autorizada, organizada por el FRAP en el barrio de Saint Gilíes de la capital belga, una zona donde vive una amplia mayoría de españoles. A la hora señalada no había ni sombra de manifestación y únicamente podía observarse a varios efectivos policiales que vigilaban el escenario.

«La intensificación de nuestras relaciones, desempeñará un papel señero en la magna empresa europea»

 

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