Según don Luis García de Orteyza. 
 La democracia llevará a una nueva composición sociopolítica de la agricultura  :   
 Dificultades para la integración en la comunidad agrícola: se teme la competitividad de los productos españoles. 
 Ya.    15/03/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 6. 

Según don Luis García de Oteyza

La democracia llevará a una nueva composición sociopolítica de la agricultura

Dificultades para la integración en la comunidad agrícola: se teme la competitividad de los productos

españoles • Inauguración de las jornadas sobre «Agricultura, cambio social e integración»

"Hay que valorar desde ahora la oposición que, en términos reales, se producirá en los sectores

profesionales de la Comunidad, cuya inquietud y primeras manifestaciones hostiles ya estamos

conociendo. Porque una cosa es que el cambio político propicie una voluntad integradora e incluso que

pueda acogérsenos con satisfacción en la Comunidad a nivel de hombre de la calle—como parecen poner

de manifiesto algunas encuestas—y otra, muy distinta, tratar de poner de acuerdo intereses encontrados

como consecuencia de la existencia de producciones competitivas", manifestó don Luis García de Oteyza,

presidente de la Asociación Española de Economía y Sociología Agrarias, en la inauguración de las

Jornadas Agricultura, Cambio Social e Integración Europea.

Las regiones mediterráneas de la CEE han planteado ya numerosos problemas a las otras regiones de la

Comunidad, lo que nos hace sospechar la entidad de los que puedan plantear, en su día, las nuestras. La

ausencia de una auténtica política regional y el hecho de que el Fondo Europeo de Desarrollo Regional no

se haya establecido sino a partir de 1975, ha impedido una acción sistemática de la Comunidad, dejando a

los propios Estados miembros los esfuerzos para evitar mayores diferencias interregionales, agravadas, en

cierto sentido, por la política común de precios y mercados. Las regiones mediterráneas de la Comunidad

se consideran desfavorecidas en relación, con las restantes del centro y norte de Europa y temen razones

de tipo político o industrial más desfavorecidas aún si abren las puertas a las competencia de los

productos españoles.

LA DEMOCRACIA FORTALECERÁ AL AGRICULTOR

Nuestra economía—manifestó más adelante—habrá de construirse en un próximo futuro sobre tres ejes

de coordenadas: crisis económica nacional por agotamiento del modelo de desarrollo vigente; incidencia

de la culminación del proceso de democratización institucional y adopción de las medidas adecuadas ante

nuestra previsible integración en la CEE como miembro de pleno derecho. En este sistema

"tridimensional", económico, político y europeísta es evidente que la agricultura tiene que jugar un papel

fundamental. Por una parte habrá que encajar su estructura dentro del marco económico del país, con

objeto de contribuir a solucionar la crisis general del sistema. En esta línea habrá que estudiar, dentro del

modelo económico que se adopte, las reformas necesarias para aumentar la rentabilidad de nuestra

agricultura, tratando al mismo tiempo que éstas no incidan negativamente en la solución de los grandes

problemas de paro, inflación y déficit de nuestra balanza de pagos. Por otra parte, la democracia

fortalecerá normalmente a los agricultores, aunque sólo sea por la importancia de sus votos y llevará a

una nueva composición sociopolítica del sector, en la que se manifestarán con mayor énfasis los intereses,

no necesariamente concordantes, de los grandes propietarios, del sector minifundista y del asalariado y en

donde las nuevas organizaciones profesionales "reconstituidas" o "renovadas" de los campesinos y de los

consumidores, tendrán decisivos efectos sobre los acuerdos que afecten a la agricultura y al comercio. Y

sólo así, sobre los dos ejes de coordenadas que orienten adecuadamente la reforma económica y el cambio

político, podría consolidarse la tercera dimensión del sistema: nuestra incorporación al Mercado Común."

 

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