Autor: Aradillas, Antonio. 
 Los partidos políticos y la mujer / 1; Partido Socialista Popular. 
 Ni oprimida ni discriminada  :   
 "El veinte por ciento de nuestros militantes son mujeres"; "Abogamos por una ley progresista de divorcio, como un derecho democrático". 
 Pueblo.    25/04/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 24. 

Partido Socialista Popular (P. S. P.)

NI OPRIMIDA NI DISCRIMINADA

¿Qué aportan los actuales partidos políticos españoles en relación con los temas con los que, hasta el presente, se identificaba la mujer? ¿Qué índice de valoración política alcanzan en ellos el matrimonio, la educación, la familia? ¿Qué posibilidades de legalización tendría el divorcio, el aborto...? ¿Qué tono de militancia y de capacidad de representatividad tiene, hoy por hoy, la mujer en los diversos partidos?... Los interrogantes son muchas y su correcta respuesta comporta una alta rentabilidad política, dado que, por ejemplo, numéricamente el electorado femenino supera al masculino en nuestro país, no ocultándosele a nadie la acusada influencia de la mujer española en nuestros hogares en los que, en definitiva, se ganarán o se perderán las elecciones...

BASES MÍNIMAS

Y nuestra rueda de informes-entrevistas la inicia el Partido Socialista Popular (P. S. P.), para lo que hemos sostenido una conversación con Margarita López, asegurándonos ella, de entrada, que en su partido no hay, como si dijéramos un apartado o negociado especial de la mujer, ya que esto constituiría una discriminación... Existen, sí, unas bases mínimas programáticas que en los aspectos «Sociedad y familia», «Educación» y «Trabajo», inciden de forma más intensa en el status actual de la mujer...

—En cuanto al apartado «Sociedad - familia», entre otras cosas, el P. S. P. propugna que ante la sociedad únicamente tenga efectos legales el matrimonio civil, respetando, al margen, todo tipo de uniones realizadas dentro de las distintas confesión religiosas. Se pronuncia contra la estructura familiar represiva, autoritaria y patriarcal y aboga por una familia libre y humana, en la que relación hombre-mujer sea igualitaria. Aboga por la implantación urgente de una ley progresista de divorcio, que establezca el derecho al mismo por mutuo consenso o cuando haya causas que lo justifiquen. El partido defiende el divorcio como un derecho democrático y, a la vez, respetuoso con la conciencia de los ciudadanos cuyas creencias religiosas o morales le impiden planteárselo. Se manifiesta partidario de que la patria potestad la ostenten, por igual, los cónyuges, propugnando la reforma del Código Penal en todos aquellos artículos que tipifican discriminadamente delitos imputables a la mujer, como el adulterio. Considera imprescindible el derecho de la mujer a una información científica y clara sobre la sexualidad, control de natalidad. Defiende la legalización del aborto como un derecho de toda mujer a interrumpir el embarazo no deseado y en evitación de todos los perjuicios de orden sanitario y psíquico que se derivan de la práctica clandestina del mismo. Repudiamos cualquier discriminación contra la madre soltera y pedimos que sea eliminada la distinción entre hijos legítimos e ilegítimos. Condenamos la utilización de la mujer como objeto erotico y estético...

—El P. S. P. —continúa diciéndome Margarita— considera imprescindible la coeducación en todos los niveles, y exige una enseñanza gratuita, permanente y no discriminatoria para ambos sexos. Velará para que todos los libros de texto carezcan de imagenes o palabras que atribuyan a la

mujer preferentemente los roles pasivos, o trabajos manuales y caseros, y al hombre, papeles activos y culturales. Se velará por eliminar la imagen de la mujer como ayudante y contempladora de la vida creativa del hombre, y se trabajará por hacer desaparecer los adjetivos que la consideren como persona débil, cobarde, coqueta y necesariamente , bella. Pro pugna una total igualdad en la enseñanza profesional, y hará que desaparezca la distinción entre escuelas profesionales masculinas y femeninas, con acceso a todas las profesiones, sin limitación alguna... —En orden al trabajo —concreta la militante del P. S. P.—, el partido exige la premisa de «a trabajo igual, salario igual», rehusando su discriminación actual a causa de su sexo. Reconocemos que la mujer puede realizar todos los trabajos, sin excepción, igual que el hombre, y considera que si hay algún trabajo que pueda resultar de masiado duro e indigno para ella lo será también para el hombre. Consideramos que ninguna mujer -podrá ser discriminada en su trabajo en razón a su posible maternidad, teniendo en cuenta que ésta es también una función social. El Estado creará suficientes guarderías gratuitas y servicios colectivos que garantícen la satisfacción de las necesidades de la comunidad. El P. S. P. denuncia todas las leyes que impiden que la mujer pueda otorgar pensiones de viudedad a su marido o pueda, simplemente, inscribirlo en la Seguridad Social. Denuncia. mos los posibles intentos de establecer un salario para el ama de casa, pues con ello se institucionaría la división del trabajo en función del sexo, relegando a la mujer al exclusivo servicio del hogar y reforzando su aislamiento. Considera asimismo que la pretendida solución de una jornada laboral más corta para la mujer, trabajadora no hace más que dificultar su promoción y acceso a puestos cualificados...

—¿índice de militancia de la mujer en el P. S. P.?

—No olvidemos que salimos de la clandestinidad ayer, como quien dice... Pero, esto no obstante, puedo asegurar que el veinte por ciento de nuestros militantes son mujeres. En la Ejecutiva del Partido hay también una mujer, entre siete personas y que unas diez o quince se presentarán como candidatas por Madrid en las próximas elecciones... La mujer, convencida, es una militante auténticamente valiosa...

—¿Un color personal?

—El verde, no es pálido, ni opaco ni estridente...

—¿Una flor?

—La margarita, que llevo de nombre. Sabe decir sí y o no, pero siempre a tiempo...

—Hijos, ¿cuántos?

—Tendiendo a pocos, y que sean verdaderos frutos del amor y de la libertad y no de una coincidencia más o menos biológica. El exceso de hijos parece ir en contra de las relaciones profundamente humanas entre el hombre y la mujer.

—¿La mujer en casa y con la «pata quebrada»?

—En casa y fuera de casa. Depende de cada persona, de su carácter concreto y de sus circunstancias. No fuera de casa o dentro de casa «porque sí». Tambien el hombre puede estar y debe estar en casa. La casa es algo muy importante y no sólo precisamente como lugar en que se vive, sino como origen de la vida.

—¿Funciones de la militante?

—Las normales de cualquier militante: integrarse en comisiones de arte y cultura, propaganda, información, labor de captación y proseletismo preparación de mítines... Nadie tiene aquí una función especial: cada cual tiene la que le da su propio trabajo, profesión, oficio o conocimientos...

—¿Un hombre?

—El profesor Tierno Galván, del que admiro mucho su capacidad de imaginación.

—¿Por qué el P. S. P ?

—Por la honestidad de sus dirigentes y de los compañeros. Como mujer, no me sentí nunca ni oprimida ni discriminada. También por el alto sentimiento de democracia intensa que ejercitamos en el partido... A mí no me gusta consigna ni el hacer esto o aquello «porque sí».

En la sede del P. S. P. he comprobado mucha actividad y, sobre todo, mucha juventud. Diría que allí todo es provocadoramente joven y respetuoso con las convicciones ajenas y con una gran carga intelectual de la mejor clase profesional. Sabe a aula.

—Nuestras mujeres —me dice Margarita— van tomando clara conciencia de que, aunque los partidos políticos no sean los que directamente nos vayan a liberar, sin embargo, ellos provocarán el cambio social necesario, que, en definitiva, será lo que nos libere como mujeres y como personas.

Antonio ARADILLAS

Foto Jorge

FERNANDEZ

"Consideramos imprescindible la coeducación y exigimos enseñanza gratuita, permanente y no discriminatoria"

"El veinte por ciento de nuestros militantes son mujeres" "Abogamos por una ley progresista de divorcio, como un derecho democrático"

«Propugnamos la reforma del Código Penal en todos los artículos que tipifican discríminadamente delitos imputables a la mujer, como el adulterio.»

«Defendemos la legalización del aborto y la eliminación de la distinción entre hijos legítimos e ilegítimos.»

 

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