Buenas bazas para la reactivación económica     
 
 ABC.    20/03/1960.  Página: 64. Páginas: 1. Párrafos: 3. 

BUENAS BAZAS PARA LA REACTIVACIÓN ECONOMICA

Porque estamos todos obligados a ponernos en fila de honrada y sincera servidumbre al momento económico de España—memento augural, que nos debe llevar a la solución definitiva de nuestros problemas—, nos complace hoy dedicar un comentario al trascendental discurso pronunciado por el marqués de Fontalba en la Junta general del Banco Urquijo, celebrada hace.unos días. Y no por otro motivo,´ aunque todos sean nobles, sino parque estimamos que no debe perderse en estos momentos cruciales ninguna colaboración, ni olvidarse ningún servicio. Y los servicios prestados a la industrialización de España, que bordea en muchos casos las fronteras del milagro, por La llamada "Banca mixta"—la Banca que no supo, o no quiso, limitarse al bienaventurado papel de ser sólo prestamista y usurera—han sido extraordinarios. Muchos Aristarcos de vía estrecha han pretendido qué la "Banca mixta"; la que ha promovido grandes negocios industriales y ha patrocinado empresas; vigorosas, echando sobre sus hombros la gigantesca tarea de crear nuevas fuentes de producción y conservar y modernizar las antiguas, estaba jugando en "off side". ¡ Bendito "off side", que, en lo que se refiere a España, ha creado y mantenido a buen ritmo una multitud de industrias de cabecera o de transformación que, de no haber sido creadas y promovidas por la Banca española—y e1 Banco Urquijo ha sido tal vez el ejemplo más destacado de ellos—estarían seguramente en poder de intereses extranjeros!

Que el empeño tenia sus riesgos es rigurosamente cierto. Como no lo es menos, que la empresa generosa, con una generosidad nacional que tiene que mover nuestra gratitud; ha sabido desenvolverse con gran prudencia y discreción, las mismas que se necesitaban para eludir el más grave peligro que sale al paso de la "Banca mixta" en desarrollo de sus actividades, a saber: difícil acoplamiento del crédito a corto plazo para la financiación de las inversiones a plazo medio y largo. Algo así como la pretensión milagrosa de levantar construcciones sólidas y duraderas con materiales provisionales y perecederos. Pero el milagro se hizo, y ahora se hará aún más y mejor, al ponerse en marcha la iniciativa formal del Comité de crédito a plazo medio y largo. ¿Puede extrañar a nadie que un organismo bancario de tan acusada sensibilidad como el Banco Urquijo percibiera en seguida la realidad del momento económico español y se aprestara "ipso facto" a asumir sus responsabilidades? El marqués de Fontalba, feliz intérprete de una política económica de´auténtica colaboración del sector privado con el sector público lo ha puesto irrevocáblemente de manifiesto: "El programa—se refiere a la experiencia económica y monetaria de la estabilización—perdigue dos objetivos esenciales: frenar la inflación y liberalizar nuestra economía. Tengo por indudable que. se ha puesto más ahínco y se ha alcanzado más eficacia en el primero que en el segundo empeño; probablemente porque aquel era más urgente, y porque "este último exige como condición previa di enfrenamiento» de las presiones inflacíonistas. Ese "alto" frente al peligro se ha logrado. La inflación ha sido detenida—como dice una gran publicación inglesa—en un tiempo increíblemente corto. En ello consiste, de manera principal, el triunfo positivo que el plan ha conseguido hasta el actual momento."

Pero no hay parto sin dolor, ni obra fecunda sin dificultades anejas. Estas dificultades y aquellos contratiempos dolorosos estaban previstos, aunque han sido notoriamente inferiores a las previsiones. "El precio pagado, hasta ahora por la operación anti-inflacionista—sigue diciendo el marqués,de Fontalba—ha sido la paralización de una parte de la actividad económica interna, aunque acaso sea más justo sustituir la palabra "paralización" por otra más exacta, empleada en "un recieste documento de las autoridades sindicales: "atonía", que no ha sido, sin embargo, tan intensa como´ algunos temieron, y aunque no deba desdeñarse, se está reaccionando contra ella en los sectores industriales."

El gran mérito que encontramos en el magistral alegato del marqués de Fóntalba es, precisamente, e1 buen animo y la decidida voluntad dé apoyo a la reactivación económica de España, que muestra un sector tan amplio y calificado como el que aquél representa. "Apenas se haya logrado la reanimación necesaria en la industria privada términa el ilustre financiero—, registraremos en toda la vida interna del país las repercusiones más felices. Un avancé, ni anventurado no tímido, por el camino de la liberación interior; una flexible "aplicación del sistema de preíinanciacicnes y del crédito a medio y a largo plazo; e1 mantenimiento riguroso de unos precios estables y de una moneda sana; el discreto aliento al capital extranjero para que venga a España en condiciones sencillas y claras, y una inteligente acción encaminada a, espolear en las empresas privadas el cumplimiento de la misión de "progreso que le corresponde, pueden asegurar el triunfo de la "etapa de desarrollo" e irnos preparando para el trámite final, que es el de nuestra "integración" en la complejidad de las estructuras internacionales."

He aquí el honrado pensamiento y la acción decidida de una "Banca mixta" española que sigue venturosamente el rastro victorioso de otras bancas mixtas —-igualmente triunfantes—, como la alemana y la belga, con sus milagros correspondientes. A la cobarde avaricia de Pantaleón, la sórdida caricatura benaventiana, se han preferido los altos y bellos pensamientos de Leandro, Por prestar sólo dinerp y no impulsos, iniciativas, ilusiones y progreso, los banqueros lombardos y los "cahorsinos" arden en el infierno, según atestigua el Dante en su Canto XI. Y la Iglesia sancionó y bendijo la legitimidad de los intereses bancarios cuando se cumplían las condiciones impuestas por Santo Tomás de "cano emergente, lucro cesante. periculum sortis et títafes legis".

 

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