Autor: Giráldez, Eugenio. 
 Pilar Díaz-Plaja, presidente de l Confederación de Mujeres Empresarias. 
 "Ser empresaria no es cuestión de sexo sino de seso"     
 
 El Alcázar.    12/06/1978.  Página: 16. Páginas: 1. Párrafos: 29. 

Pilar Díaz-Plaja, presidente de la Confederación de Mujeres Empresarias:

Nos recibe en el despacho de su empresa enclavado en pleno centro de la Gran Vía madrileña. Parece que el ruido ambiental que despide la calle no interrumpe en nada su huracanada actividad. Porque la mejor definición que de Pilar Díaz Plaja se nos ocurre es que es un huracán, un ciclón de gestos, de palabras, de movimientos, que se pasea del teléfono a la mesa pero que jamás se angustia. Le gusta su trabajo y eso se percibe nada más verla. Distiende el diálogo entre entrevistador y entrevistado con un sentido casi materno de la conversación.

Pilar Díaz-Plaja, viuda de Graú, una hija, ocho nietos, presidente de la Confederación Nacional de

Mujeres Empresarias, es un huracán de humanidad.

« No pretendemos discriminarnos de los hombres»

—¿Qué es la Confederación Nacional de Mujeres Empresarias?

— Es una organización que existe desde el año 1971, de un carácter eminentemente apolítico, arreligioso y alucrativa que une a una serie de mujeres empresarías a través de su trabajo y sus ilusiones. La causa de su nacimiento fue el viaje de unas colegas argentinas, de paso para la reunión de la Federación Mundial, y los contactos que mantuvieron aquí con una serie de mujeres españolas para que nosotras realizáramos un ente como los que existían en casi todo el mundo. No nos costó poco...

Nosotras no hemos nacido para autodiscriminarnos de nuestros colegas masculinos, sino todo lo contrario: demostrar que existimos y sentar las bases para una ayuda mutua. Además, se da el caso curioso de que en el año 1971, cuando vio la luz la organización, nosotras formábamos parte del Consejo Nacional de Empresarios. Pero tristemente la nuestra era participación de derecho que no de hecho pues no había ninguna mujer en el Consejo. Puede que no valiéramos ninguna de las 200.000 mujeres empresarias que hay en el país, pero ya es mucha casualidad, ¿no? Por eso nuestro primer paso ha sido darnos a conocer por toda España.

—¿Cómo traían Ferrer Salat y los miembros de la CEOE a las mujeres empresarias?

—¡Por Dios, cómo nos van a tratar! Pues muy bien. Ahí van dos pruebas: Una, que yo soy miembro de la junta directiva de la CEOE, y otra, |or ejemplo, que estuve con Carlos Ferrer en un acto de afirmación empresarial en Las Palmas donde tanto él

como yo intervinimos en igual madida. No hay que olvidar que la mujer empresaria es necesaria. No hay que mirar si somos mujeres o no. Yo siempre digo ante el dilema de quién es mejor, que esto de ser empresarios no es cuestión de sexo, sino de sexo.

« Si acabara el terrorismo, volvería la confianza para el inversor»

—¿Peligra la economía de mercado?

—En la crisis económica actual todo está en peligro. Pero en el aspecto netamente económico soy una persona absolutamente optimista ya que si se lleva a cabo lo estipulado, lo que verdaderamente tenemos como máxima todos aquéllos que creernos en la economía de mercado, creo que tanto ésta como España se salvarán.

—¿Cómo ve entonces una mujer empresaria la actualidad económica?

—Pues como te he dicho antes una mujer empresaria ve y padece los mismos problemas que sufre el hombre. Nos encontramos ahora con una serie de dificultades que, insisto, son a nivel mundial y que dificultan nuestro trabajo. Pero sobre todo, yo pido con toda mi alma, una reducción de actividades terroristas. Uno de nuestros principales problemas en la actualidad es precisamente el terrorismo. Si éste se redujera volvería entonces a haber confianza en la clase empresarial para llevar a cabo las inversiones sin el miedo de que el mero hecho de ser empresarios constituya una carta de presentación para ser víctima del terrorismo. Hechos como los recientemente ocurridos a ese señor de Verín son los que hay que evitar a toda costa. Si recuperáramos la confianza la situación económica se haría más boyante.

—¿Cuánto puede tardar en restablecerse la economía nacional?

—Depende mucho, a mi juicio, del factor humano. Si éste funciona bien es cuestión de muy poco tiempo.

« Para muchas mujeres empresarias su colaborador más directo es su esposo»

—¿Cada día resulta más difícil ser empresario?

—Sí, por lo antes dicho. Yo acabo de regresar del XVI Congreso de Mujeres Empresarias, celebrado en Hamburgo, y allí uno de los temas que más preocupó fue el de la seguridad que afecta por igual a alemanas, inglesas, francesas, italianas... A la conclusión que llegamos allí reunidas es que es fundamental el mantenimiento de la seguridad para posteriormente tomar el paquete de medidas económicas que sean necesarias.

—Y para una mujer, ¿es más difícil ahora que antes ser empresaria?

—Mira, una de las cosas de las que me siento más satisfecha es que muchas mujeres empresarias tienen como colaborador más directo a su propio marido. Esto supone la superación de unos tabúes y unas discriminaciones absurdas, y la demostración de la capacidad de compenetración de ambos sexos a la hora de dirigir una empresa. Y ya desde un punto de vista femenino, que no de feminista, yo te diría que pienso que toda mujer debe colaborar con su marido en su empresa, en su trabajo, en lo que sea. No para abandonar la casa y los deberes familiares, pero a ciertas edades de la vida, con los hijos ya criados, es interesante para una mujer promocionarse y ayudar a su marido en su trabajo.

— El señor Olarra hablaba de la necesidad de un toque psicológico, de un tacto especial a la hora de

tomar medidas económicas. ¿Puede existir en economía y en dirección de empresas el llamado «toque femenino»?

—Puede que lo haya en la cuestión de dirigir una empresa dada la particularidad de la mujer de poseer una intuición especial, la consabida intuición femenina, que le sirve para descubrir problemas o futuros que el hombre a lo mejor no hubiera visto.

—¿Cómo son sus relaciones con las centrales sindicales?

—Yo llevo dirigiendo mi empresa desde el año 1945 y nunca he tenido

«No hemos nacido para autodiscriminarnos. sino para sentar las bases de ayuda mutua con los hombres»

Antes me quejaba de que había tan sólo 32 mujeres alcaldesas en todo el país. Actualmente no llegamos a esa cifra. Y ese mismo ministro me decía: ¡Venga! no digas eso. Y yo le dije: ¡Venga! Cíteme usted mujeres que desempeñen en la actualidad cargos públicos como ministros, subsecretarios o directores generales.

¿Que a quién pondría? Pienso que de 200.000 mujeres empresarias que somos en este país, no es sólo que no haya una, sino que hay varías como para decirte un sólo nombre. Igual que hay más de una que te podría mencionar para ocupar un puesto de alcaldesa. Siempre digo que en muchos puestos de la Administración son vitales tres cosas que una mujer ha de desempeñar en un hogar: administrar,

organizar y tener relaciones públicas...

—¿Y usted aceptaría un puesto así?

—No me lo han propuesto.

«En el caso de que el terrorismo se redujera volvería a haber confianza para invertir»

•• «La colaboración entre empresarios y centrales es necesaria»

ningún problema con los empleados que han trabajado conmigo por el hecho de ser yo mujer. Si eres un empresario que estás al frente de tu sociedad, que estás al tanto de las obras, que si es necesario te levantas a las 8,30 de la mañana como ellos y que comes con ellos... ¿Cómo no van a tomarte en serio tus trabajadores?

En términos generales, las mujeres empresarias y toda la clase empresarial tienen una visión clara de que para el restablecimiento de nuestra economía, una de las cosas primordiales, a la que estamos dispuestas como el que más, es el diálogo con las centrales sindicales. Es necesaria una colaboración constante entre empresarios y cerníales. ¿Por qué? Por dos cosas: primero, por un planteamiento que pudiera parecer utópico, pero que el una verdad como un templo: hablando se entiende la gente. Y en segundo lugar, porque ni el obrero puede pensar que él sólo es la empresa como tampoco puede hacerlo el empresario.

Los demás son equívocos.

«La economía nacional, si funciona el factor humano, se restablecerá en muy poco tiempo»

•• «Si me ofrecieran un cargo público, ¿por qué no aceptar?»

«Un cargo público ¿por qué no?»

—Dígame un nombre de mujer que ç crea con condiciones para colocarla de ministro paca Asuntos económicos...

—Un día, hace muy poco tiempo, le comentaba a un ministro que a mí me hacía muchísima gracia que todos los partidos políticos, antes de las elecciones viendo que constituimos el 52 por ciento de la población nacional, nos mimaran y nos obsequiaran. Pero llegada la hora de la verdad no tuvimos nada. Y yo le decía a ese ministro que el avance progresista de estos dos últimos años se escuda en que vamos hacia adelante en todos los sentidos y, claro, también para la mujer. Pero resulta que las mujeres que desempeñan cargos públicos ahora son menos que hace dos años.

—¿Y si se lo propusieran?

—Lo primero que tiene que hacer una persona cuando le ofrecen un cargo de esa responsabilidad es estudiarse a sí misma para ver si vale. En mi caso concreto no creo que me ofrezcan ese ni ningún otro puesto de la Administración. Yo ya soy mayor, he luchado mucho en esta vida... Pero si de verdad me lo ofrecieran y yo pudiera contribuir al bien y al futuro de España... ¿Por qué no?

Eugenio GIRALDEZ Fotos: Jorge GOMBAU

 

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