Encuentros Electorales. María Telo Núñez. 
 Menos promesas y más leyes  :   
 Los invitados. 
 Diario 16.    10/02/1979.  Página: 15. Páginas: 1. Párrafos: 21. 

María Telo Núñez

Menos promesas y mas leyes

Este es el momento justo —tan próximas las elecciones— de exigir que los principios de no discriminación que la Constitución nos promete se recojan en leyes. En ello deben estar comprometidos todos los partidos, dijo María Telo Núñez, experta en temas feministas en su turno de exposición frente a un nutrido grupo de mujeres —feministas en su mayoría, corno se vería luego, dentro del Encuentro

Electoral sobre la mujer.

María hizo una breve enumeración de los problemas que la mujer tiene hoy pendientes, aunque no por breve fue menos clarificadora.

Comenzó por la familia, «porque es en el seno de la familia tradicional y autoritaria donde se han fraguado todos nuestros males, pues en base a ella se estructuró la sociedad que nos ha marginado». Y para lograr un cambio de estructuras, según María Telo, cabe actuar en dos planos: en el legal y en el de las ideas o puramente social.

Poder del marido

En el orden legal —dijo— el primer objetivo a lograr es la eliminación del poder casi absoluto que aún tiene el marido sobre los bienes gananciales, en los que están incluidas las ganancias de! trabajo de la mujer, obligándosela así por ley a depender siempre económicamente de él.

Respecto a la patria potestad, que hoy corresponde al padre, con exclusión de la madre, indicó que éste era el segundo gran objetivo de las mujeres en España.

Hay que conseguir -subrayó— que la patria potestad sea ejercida sólo por la madre —en principio— si ésta es soltera; por el cónyuge con quien convivan los hijos si los padres casados están separados y, por ambos cónyuges, si los padres están casados entre sí y viven juntos, caso éste último sobre el que se discute si la patria potestad debe ser ejercida conjunta o indistintamente.

Matrimonios rotos

Entró luego María Telo con el tema de los matrimonios rotos, poniendo en este punto un especial énfasis.

Aquí la situación es grave, incluso desgarradora, por la indiferencia con que, al amparo de la ley, se ven por los juristas ciertas situaciones económicas familiares, producto del odio, la venganza y otros sentimientos no más elevados, no sin cierta rabia.

Sobre las crisis matrimoniales, urge establecer serias y eficaces medidas, asi como duras sanciones contra la ocultación de bienes, impago de pensiones, etc.., que ponen en peligro la subsistencia mínima de los hijos y la del cónyuge que carece de medios, indicó más adelante.

Uso de la ley

Para María Telo no bastan leyes eficaces —«hay que usarlas»—. Las mujeres no las usan dentro de la familia, muchas veces, por temor a hacerla entrar en crisis. Esto resta a la mujer personalidad dentro del núcleo familiar, lo que la lleva a ceder en sus derechos. Y más —volvió a insistir—, con esto lo único que se fomenta es una crisis tardía en muy malas condiciones, pretendiendo más tarde que la ley subsane este defecto.

Esta era la razón a la que María Telo se refirió anteriormente, al decir que era más que necesario, imprescindible, un cambio profundo en el orden- de ¡deas. Pasó luego la experta a enumerar los «muchos problemas que la mujer padece en el campo del trabajo, siempre amenazada y tantas veces discriminada». Puso como ejemplo el que «en la planificación general del país se nos usa de comodín y en la de las empresas de ayuda complementaria o mano de obra barata».

Igualdad de oportunidades, un mito

Respecto a la igualdad de oportunidades y la de salarios dijo que no era más que «un mito y no dejará de serlo, en tanto se pretenda sostener una familia únicamente con el salario del marido».

Se parte —insistió más adelante de un planteamiento falso, o mejor dicho erróneo, y no tiene solución. De ahí que siempre se pretenda que el salario de la mujer sea complementario o de apoyo, pero no principal, y se procure impedir que la mujer ocupe ciertos puestos o realice ciertas profesiones que son coto cerrado para ella.

De otro de los temas que preocupan hoy a la mujer, el de la sexualidad, dijo: «Ha sido y es e! más controlado desde todos los ángulos», se quejó, tanto a titulo particular como en nombre de las mujeres todas, de que en el estudio de las modificaciones del Código Penal no haya ni una sola mujer. ¿Qué se pensará cuando se traten temas como el aborto, el infanticidio, la violación...?, preguntaba María a la concurrencia.

Pero no acabó ahí ¡a cosa. No podía terminar —concluyó— sin hacer mención al derecho de los viudos, el mismo que el de las mujeres viudas, que reciben una pensión gracias al esfuerzo y trabajo de sus maridos.

 

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