Encuentros electorales. 
 Familia, aborto y divorcio encendieron el debate  :   
 Así ven los problemas las invitadas. 
 Diario 16.    10/02/1979.  Página: 16-17. Páginas: 2. Párrafos: 38. 

Familia, aborto y divorcio encendieron el debate

El blanco del coloquio resultó ser la representante de UCD, Carmela García Moreno, quien sostuvo bastante impávida el atad de acusaciones en contra del Gobierno por parte del auditorio casi exclusivamente femenino, llegó un momento en que se vio obligada a responder y acusada de monopolizar el debate. Carmela García Moreno ocupó mucho el micrófono, pero lo cierto es que casi todo fueron alusiones e interpelaciones para ella.

Abrió el fuego Paloma González, candidata de la ORT, que vio una contradicción entre la despenalización del adulterio y la permanencia en el código de los conceptos de «honor» y «escándalo público» referidos a la mujer, «Además —dijo—, ¿cómo se ha permitido que en las recientes Jornadas de la Familia gente de Fuerza Nueva expulsara vandálicamente a golpes a mujeres asistentes?».

Información sexual

Carmela contestó que UCD pedia la supresión de todo delito «honoris causa» en el codigo, y respecto a anticonceptivos la postura era fomentar el control médico y la información sexual, «pero no la publicidad, porque los traumas serían aún mayores, dado el lamentablemente insuficiente nivel de cultura de las mujeres españolas».

Añadió que no estuvo en las citadas Jornadas, por lo que no podía asegurar si el servicio de orden pertenecía a FN. «Lo único que puedo hacer es reflejar el disgusto que tuvimos en el partido al saber los hechos.»

El tema de la familia empezó a ponerse candente. Dolores Illescas, del Frente de Liberación de la Mujer, increpó a CD y UCD: «¿ Cómo se atreven a llamarse feministas, si protegen a la familia, que es una de las bases de la opresión de la mujer?» Toni Quiroga dijo no ver qué otra institución, salvo la familia, puede defender a los hijos: «No es cuestión de leyes y de despenalización, sino de cambio de mentalidad: tu vecino puede seguir criticando a una chica porque es madre soltera; eso es lo que hay que cambiar.»

la interpelante no se daba por vencida: «Existen otros medios de proteger al individuo sin necesidad de recurrir a la familia. Por ejemplo, el Estado.» «Si feminismo es lograr la equiparación social y legal de la mujer con el hombre —dijo Carmela—, entonces soy feminista. Pero que alguien me diga de alguna experiencia distinta a la • familia, comunas o esas cosas, que haya conseguido éxito. Ni en la antropología ni en la historia hay respuesta.»

El aborto

Era inevitable que con la familia se uniera el tema del aborto, Anabel González, autora de una historia del feminismo español, rebatió el concepto de feminismo como equiparación. «El feminismo es luchar por la liberación de la mujer con valores completamente distintos a los del hombre.» Y lanzó los caballos reivindicativos: «Hasta hoy, las únicas mejoras las han logrado los grupos feministas, y no UCD, que lo más que ha hecho ha sido adjudicarse alguno. Hay en España trescientos mil abortos reconocidos, y es un problema que no puede ocultarse. En cuanto al matrimonio —añadió—, yo estoy por la unión libre entre personas. El matrimonio ha permitido la marginación y la sumisión de la mujer. Y se me ocurre preguntar a la mesa: ¿no será que se defiende el matrimonio porque eso es defender principios conservadores?» Carmela replicó con claridad: «UCD está contra la despenalización del aborto y por el derecho a la vida, y a favor de las medidas que hagan que el aborto no tenga necesidad de producirse.»

Ley pro divorcio

«Yo estuve casada —dijo María Izquierdo—, pero ahora creo que mi estado civil es algo así como lamentable. El PSOE presentará un proyecto o proposición de ley pro divorcio. En cuanto al aborto, hay que regularizarlo y llegar a despenalizarlo. La misma sociedad que prohibe el aborto es la que impulsa a la mujer a abortar. Política profiláctica, sí, pero de realidades: los centros de orientación y planificación familiar prometidos por UCD son inexistentes. Vemos que a UCD todo se le vuelve llevar. se grandes disgustos: si tantos se llevan, pues lo mejor sería que dejaran de llevárselos.»

Carmela atrapó el micrófono e intentó durante un rato aclarar que UCD había montado quince centros, pero los ánimos estaban alterados. Cuando se calmaron se hizo -con e! aparatejo Emilia Granas: «No he venido a decir aquí que el PCE es feminista. Pero, en cuanto al tema del aborto, tengo que decir que la proposición que el PCE hizo no pudo prosperar porque se lo impidió la política de consenso.»

Otra que no estaba de acuerdo con el consenso y sus secuelas era Irene de Borbón: «Este coloquio me recuerda a la tele: hay algunos que hablan mucho y otros que no pueden hablar nada.» Luego pasó a la seriedad: «Claro que hay alternativas a la familia, pero son idealistas —corrigió el lapsus-: ideológicas.

Lo importante es pensar en alternativas sociales. Las crisis vienen más bien de la estructura social qué de la familiar. Hay que potenciar la participación de todos, porque tambien los hombres están alienados de los centros de decisión social.»

Carmen Echave, que dijo ser médico y ucedista, atacó a los centros de planificación del PSOE por falta de professionalidad. «No tienen nivel colegial. Hay mucha cantil dad de mujeres que van, pero la calidad es ínfima.» A le que María Izquierdo respondió por derecho: «Si estuviéramos en el Gobierno, la planificación la haría el medico de cabecera y se establecería en todos los centros de la Seguridad Social.

Si el Gobierno no cumple lo que promete, es lógico que nosotros montemos nuestro servicio. No funcionará tan mal, cuando hasta la TV del Gobierno entrevistó a Sánchez de León en nuestro centro Pablo Iglesias.» Carmen Echave gritó: «Sánchez de León no es médico», lo cual no se sabía muy bien a que venía. «Pablo Iglesias tampoco», replicó una asistente.

Centros inexistentes

Pilar Jaime, independiente, del Centro de Mujeres de Atocha, decidió barrer a diestro y siniestro, y cosechó la mayor ovación: «Lamento que en la mesa no haya mujeres independientes de los partidos. Los centros de UCD son inexistentes, privados, con unos presupuestos intolerables. Las representantes de la mesa son ambiguas. No las pregunto nada, porque nada tienen que decirme. Nos van a comer el coco con la campaña electoral, pero que sepan que, contra lo que dice UCD, sí se puede hacer propaganda de anticonceptivos accesible para las mujeres. Nosotras lo hemos hecho hace dos años. Pero es que hay que hacerlo con honradez. Trecientas o cuatrocientas españolas abortan todas las semanas en Londres. De ello hago responsable a los partidos de derechas, que nos obligan a abortar, a parir, a tomar anticonceptivos en condiciones sangrantes, que nos condenan a este infierno.»

«A los de izquierda también les hago responsables, por sus trapícheos y consensos.» Su compañera Delia Blanco apostilló: «Hicimos el primer centro sin ninguna ayuda. Luego dejamos el terreno a UCD para que tomara la alternativa, pero ya vemos lo que ha hecho.»

San Blas

María Angeles Ruiz, también independiente, trabajadora de sanidad, contestó a la anterior exposición de la doctora Echave: «Sólo digo que se pase por el ambulatorio de San Blas (por cualquiera, hubo grio TOS(: es triste, antihigiénico. Pero, en plan constructivo, habría que proponer: que la medicina de la Seguridad Social fuera preventiva, no sólo curativa; que hubiese mecanismos de cotización para los no afiliados; que hubiese revisiones periódicas para las mujeres, e información sexual para mujeres y hombres; que en el control de los centros participasen también los grupos feministas.»

República

«Aquí se están pidiendo unas cosas —dijo Elvira Pardo, republicana que hace cuarenta años logró la II República—. Ahora todo el mundo las descubre. Pero fue la derecha la que las ahogó.» Arrancó aplausos.

Alternativas En el capítulo de alternativas, Emilia Granas dio lectura a la elaborada por la Plataforma de Organizaciones Feministas de Madrid, que contempla la no discriminación en el trabajo, la enseñanza laica y gratuita, los anticonceptivos libres y gratuidos a cargo de la Seguridad Social, el aborto libre y gratuito, la no utilización de la mujer como objeto sexual. María Telo preguntó a Carmela cómo cambiar nada sin cambiar la estructura económica, y Carmela puso como ejemplo a los países europeos, en los que la mujer está más integrada, y sin revolución económica.

Luchi Zamora, de la Unión por la Liberación de la Mujer, lanzó una nueva andanada: «No se entiende muy bien el porqué los Centros de Planificación cuando lo que debería funcionar sería sencillamente la Seguridad Social. Lo que debiera UCD es controlar lo que ocurre en las áreas rurales, donde las mujeres usan como anticonceptivos esponjas empapadas en vinagre, y los abortos clandestinos y peligrosos son tantos: quien no se entera es porque no quiere. Carmela replicó en directo: «Nosotros no controlamos nada, porque somos un partido democrático y europeo: eso del control es de partidos totalitarios.» «¡A vosotras sí que había que controlaros!», clamaba a su vera una espectadora correligionaria, mirando tonante al auditorio.

Al levantarse la sesión, pudo verse con claridad meridiana que cada una de las representantes iba vestida según el esquema tópico correspondiente a su partido.

Carmela G. Moreno (UCD): «Sector Social»

Hablar desde el Gobierno es mucho más difícil y comprometido, y se pueden prometer menos cosas, comenzó afirmando la representante de Unión de Centro Democrático, que, sin embargo, enumeró a continuación lo que su partido había hecho en favor de la igualdad de la mujer desde el 15 de junio de 1977.

«De los temas principales que se recogieron en la campaña electoral: despenalización del adulterio, despenalización de anticonceptivos, patria potestad compartida, administración conjunta de gananciales, la equiparación en la filiación de hijos y el acceso de la mujer al trabajo, una vez cumplido un año de Gobierno, aún sin manifestarse plenamente satisfecha, por falta de tiempo para mentalizar a la sociedad, Carmela García Moreno señaló que se habían cumplido los dos primeros puntos, y esteban en las Cortes a punto de entrar los tres siguientes.

En el plano de mentalización cultural, señaló la labor de la Subdirección General de la Condición Femenina, con sus diversas actividades (spots publicitarios, libros, cursillos, etcétera) que sirven para centrar el problema, aunque no se pueda decir, por falta de tiempo, que constituyen grandes éxitos.

La oferta leelectoral se centra ahora más en la posición de la mujer en la familia, en la no discriminación en la educación, en la equiparación de los cónyuges, y en dar facilidad para el trabajo fuera del hogar, para que quien quiera pueda compaginar las tareas del hogar con las tareas fuera de él.

María Izquierdo (PSOE): «Buscar soluciones»

La representante del PSOE centró a su auditorio haciendo un breve «curriculum vitae», con especial hincapié en la labor desarrollada en los últimos meses en la Junta de Andalucía, con la creación de cuatro

Centros Asesores de la Mujer en otras tantas capitales andaluzas. Como parlamentaria, María Izquierdo no quiso insistir en el tema de las desigualdades de la mujer («que todos conocemos») pero señaló el peligro de que se asimile el tema, y pierda su fuerza. «Sobran trabajos descriptivos y falta un análisis de

las soluciones y modos de llegar a ellas.»

«La solución de los problemas de la mujer está siempre dentro del campo de las vías al socialismo», afirmó a continuación. «Los motores del sistema capitalista (beneficios, individualismo, intereses particulares) no nos llevan a ninguna parte a la hora de procurar cosas tan importantes para la liberación de la mujer como son los servicios sociales, la coeducación, el acceso a todas las profesiones.»

Resumió a continuación los puntos principales del programa respecto a la mujer del PSOE, como medidas a corto plazo: la coeducación, el acceso de la mujer al trabajo, los servicios sociales colectivos que permitan este trabajo, la necesidad de compartir el trabajo en el hogar de forma que la mujer no tenga que cargar con dos trabajos, y la necesidad de que se termine la marginación coa una. legislación adecuada.

Emilia Graña (PCE): «Doble militancia»

La representante del PCE se definió como doble militante, en su partido y en el feminismo. Al ser el partido, como todos los demás, un reflejo de la sociedad en que está inserto, señaló Emilia Granas, las mujeres feministas del PCE tienen un doble trabajo: tratar de que el partido recoja los planteamientos del feminismo y seguir la lucha feminista, «que creernos es fundamental y muy importante».

Sin entrar en el programa pormenorizado del PCE, ya conocido, Emilia Granas afirmó que la estrategia del partido creará un marco propicio para el desarrollo del feminismo. Señaló que la política de consenso ha perjudicado en cierta manera al feminismo, al haber impedido el avance en algunos puntos concretos del programa comunista, a pesar de lo cual, recordó, el PCE fue el único que presentó una enmienda sobre el tema del aborto, tema polémico e importante. Señaló la importancia de que existan en el Parlamento mujeres con planteamientos feministas y citó galantemente a la diputada del PSOE, Carlota Bustelo, y a la del PSUC, Dolores Calvet, como ejemplo de esta actitud en la pasada legislatura. Y para la próxima: «En unas Cortes hechas por, para y de hombres, resulta muy importante que las mujeres de los partidos de izquierda se hayan comprometido a defender el programa elaborado por la Plataforma de Organizaciones

Feministas. Toñi Quiroga (CD): «Proteger la familia»

«Todas las mujeres —dijo la representante de CD—, seamos de izquierdas o de derechas, estamos unidas por unas mismas reivindicaciones», afirmó Toñi Quiroga que echó de menos a representantes masculinos de los partidos en la mesa. «Lo; problemas son comunes y deberíamos discutirlos entre todos».

Pasó a explicar el programa de" CD: en este campo empezando por la protección de la familia, con la creación de un ministerio de igual nombre. La familia es definida por CD como unidad geoprimaria de la sociedad, cor ayudas especiales a las familias numerosas, a las familias con ancianos o disminuidos físicos. Y así una larga serie de medidas básicas, lo que provocó la contestación de la representante de UCD en el sentido de que el tema era la mujer y no la familia, sobre la que su partido también tenía un programa aparte.

Ya más en el tema de la mujer señaló que CD pide la igualdad jurídica de ambos cónyuges dentro del matrimonio, y que los hijos sean oídos en la elección de padre o madre, en caso de separación o nulidad. «Aún no se ha inventado algo mejor que la familia y su célula básica, el matrimonio», afirmó.

En el tema propiamente de la mujer enumeró las principales peticiones: equiparación jurídica urgente; igualdad de trabajo; igualdad de salario; seguridad social para el ama de casa; desaparición del trato desigual a la madre soltera, promoción de la mujer en el trabajo, igualdad

Irene de Borbón (PC): «Ante todo, persona»

«Como estamos en todos los estamentos sociales, conocemos bien los problemas de la mujer, aunque no hayamos estado todavía en el Parlamento», dijo la representante del Partido Carlista. Entrando en el tema, afirmó que sobre la mujer recae la alienación común a todos, más la específica de la mujer. Señaló como factores decisivos la familia y la escuela, que reproducen e institucionalizan desde la infancia todos los condicionamientos femeninos. En el campo laboral señaló la existencia de leyes restrictivas y la mayor explotación que sufre la mujer que trabaja fuera del hogar, debido a que tiene que hacer también el trabajo de la casa.

Pero existe* señaló Irene de Borbón, un campo donde la alienación de la mujer se acentúa más, y es el de la publicidad y el consumo. Recordó también que la participación política de la mujer es muy escasa.

La mujer es ante todo una persona y sólo a partir de este principio de igualdad de todos los seres humanos puede establecerse luego la diferencia hombre-mujer. Este es el principio básico en que se apoya el Partido Carlista, recordó Irene de Borbón, para señalar que la comisión que trata la problemática de la mujer dentro del partido es mixta, por considerar que no , se trata de un problema aparte, sino qué atañe a toda la sociedad. formación, y lo que proponemos no es una lucha reservada específicamente a las mujeres sino una acción ligada a los demás sectores democráticos del país.

Así ven el problema las invitadas

Dolores Illescas, feminista del FLM , poniéndole las peras al cuarto al partido en el Gobierno.

 

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