Autor: Soria, Jesús. 
 Ayer dictaminó la Comisión Provincial de Precios. 
 No sube el pan     
 
 Pueblo.    03/09/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 10. 

AYER DICTAMINO LA COMISIÓN PROVINCIAL DE PRECIOS

NO SUBE EL PAN

DEFINITIVAMENTE no subirá el pan. Ni bajará. El precio permanecerá por ahora inalterable. El Pleno de la Comisión Provincial de Precios, reunido ayer por la mañana, acordó, después de una votación, .mantener el precio del producto en 39,38 pesetas kilo. Tras esta decisión, los empresarios y expendedores mostraban su descontento, mientras entidades ciudadanas y centrales sindicales expresaban su alegría. Por la tardes fue convocada una rueda de Prensa —masiva—, en la que se explicaron algunas cosas, mientras otras muchas se dejaban en el aire. Los empresarios, que ya hablaban de crisis, arremetían contra centrales sindicales y consumidores en general y viceversa. El gobernador civil, Juan José Rosón, en medio, reconociendo el trabajo realizado por todos, y apuntó que «ta reestructuración del sector se hará con, urgencia; fe» «NAs posible una comisión empezará >t estudiar seriamente »l tema».

A las once de la mañana, comenzaba el Pleno de la Comisión Provincial de Precios, que debería aprobar el nuevo precio del pan o, como ha ocurrido, .mantener el actual. No se permitió la ´entrada a los periodistas, aunque eso sí, se nos dijo que tras la reunión se celebrarla una rueda de Prensa para aclarar todos los pormenores de los trabajos realizados por las comisiones de industrialización y comercialización que han determinado el precio del pan en 39,38 pesetas kilo. Después de que los miembros de ambas comisiones expusieron los resultados de sus averiguaciones, se sacó el precio del pan, . que fue puesto a votación: 19 miembros del pleno se mostraron de acuerdo con el precio establecido y seis en contra. Entre los primeros estaban representantes de los consumidores, asociaciones de amas de casa y de vecinos, centrales sindicales y la propia Administración. En contra estuvieron, como era de esperar, empresarios, expendedores y el sindicato independiente, además de García Pablos (presidente del Instituto del Consumo), que al contrario que aquellos, dio su «no» al precio establecido por considerar que podía ser aún menor.

Aproximadamente a las dos menos cuarto de la tarde terminaba la reunión. Si Juan José Rosón y los miembros de la Administración se negaban a hacer declaración de cualquier tipo, no sucedía lo mismo cori los representantes dé los demás sectores/Todos ellos mostraban su .parecer sobre lo acordado; que para unos estaba bien, y para otros muy mal. Entre los primeros, José Luis Palacín, en representación de las asociaciones de vecinos y consumidores, indicaba que su posición había sido clara desde el primer momento, en ,1a opinión de que -en tan poco tiempo no había datos suficientes para establecer un nuevo precio. «Hemos admitido las 39,38 pesetas kilo, queriendo dar una prueba de buena voluntad, porque sospechamos que el precio del pan en la actualidad podría bajar.» Agapito Recio, por parte de las centrales sindicales; Elena de la Torre, por las amas de casa, etc., hablaban en los mismos términos, y en general mostraban su contento porque el precio del pan se mantuviera como hasta ahora. «Hemos ganado una batalla.» Eso sí, insistían una y otra vez en que en la reestructuración del sector querían estar presentes ellos.

De la otra parte basten las palabras del empresario Jesús Villamor, que para empezar decía a PUEBLO que «hay una parte del sector que lo va a pasar muy mal. Cerrarán muchas industrias. No íe puedo determinar ahora en que tanto ´por ciento, pero sí decirle que es muy grande. EI gobernador sabe esto, y me lo ha dicho personalmente. Y lo malo es que la reestructuración del sector tardará como mínimo un año.» Posteriormente arremetía contra los consumidores, diciendo que no ha. bían sido objetivos y sí muy nefastos: «Se han opuesto a todo sin razón, y no hay peor sordo qué el que no quiere oír...» Nosotros nos prestamos a hablar con ellos, a dialogar, pero no creo que después de esta experiencia otra industria cualquiera se preste a ello. Les dices que dos más dos son cuatro, y dicen que no». También planteaba, posteriormente, una cuestión que, sin duda, puede poner en el alero otra vez al pan muy pronto: «No se va a poder pagar el nuevo convenio a los trabajadores. Cuando pase esto volverá a no haber pan. El conflicto será ahora por parte de los trabajadores.» Señaló que La situación actual del sector es crítica y que en es, te momento los fabricantes deben 2.000 millones de pesetas por suministros de harinas. Además, y con respecto a los - estudios que han determinado el precio del pan, dijo que los realizados por persa ñas ajenas al sactor

«no son verdad, mientras que los nuestros no se han tenido en cuenta».

Modesto Cerezo, en representación de los expendedores, apuntaba igualmente que ya les habían anunciado la reducción del 25 por 100 de porcentaje -que vienen recibiendo normalmente y que no estaban dispuestos a ello. Calificó asimismo como una pérdida de tiempo los diez días que se han dedicado para realizar los estudios que determinaran el precio del pan. Calificó asimismo de demagógica ¡a actuación del señor García Pablos en el Pleno, que como se sabe aboga por un precio del pan a 30 pesetas kilo: «esto es demencia!*.

RUEDA DE PRENSA

Por la tarde se celebró una masiva rueda de Prensa, en la que estuvieron presentes la totalidad de los miembros que habían participado en los estudios de los últimos días. Juan José Rosón agradeció, en principio, Ta colaboración V d trftr . bajo de todos ellos, «frw-to de un diálogo constructivo, en un elimo de respeto mutuo entre todos*. Posteriormente, Jesús Fernández Calvo, jefe provincial, de Comercio Interior, informó del acuerdo adoptado en el Pleno, no sin´ antes aclarar que los formatos de pan de 750 gramos y 1.000 gramos podrían sufrir un ligero aumento, momento en que el representante de los empresarios dijo que tal subida no se produciría.

Más tarde se le preguntó al gobernador cómo era posible que no hubiera aumento de precio con la subida de los sueldos y los propios materiales, a lo que Rosón contestó que este 28 por 100 era reabsorbido con el aumento en la capaci- , dad de producción de las panificadoras. Dentro de los datos r-P.ue no muchos— que se ofrecieron en el transcurso de la rueda de Prensa, se trató el relativo al del rendimiento kilos-día de cada trabajador, que está cifrado en 150, de acuerdo con la reglamentación de trabajo vigente, mientras el representante de la UIT de panadería denunció que el escandallo actual se había hecho sobre la/ base de 266 kilos como rendimiento medio. Agapito Recio, por parte de las centrales sindicales, señaló que en el escandallo iba incluido el 28 por 100 de aumento salarial y los 150 kilos de producción por trabajador y día.

García Pablos, por su parte y junto a su opinión mantenida durante estos días «a base de demagogia», se quejaba ayer de que la panadería no se había desnudado y que se habían quedado sin sabep datos como los relativos al capital aportado, los beneficios obtenidos, los fondos de amortización, los costos y consumos reales, etcétera. El gobernador en una ocasión en el desarrollo de la rueda de Prensa, le dijo personalmente que «no conviene crear en este momento ningún tipo de confusión». El presidente de la OCU insistió, no obstante, en «una ordenación del caos», abogando por unas bases con libertades de comercio, industria, competencia, así como la calidad y sanidad del producto.

Por su parte, las centrales sindicales, asociaciones de amas de casa y entidades ciudadanas redactaban un escrito en el que denunciaban las «veladas a m e n a z a s» que los industriales habían hecho hablando de expedientes de crisis, de despidos, etc. «Consideramos irracional que los fabricantes se dediquen en estos momentos a hacer una guerra por propia cuenta, de la. que, quizá ellos resulten los principales perjudicados, creando perjudiciales y peligrosas tensiones sociales.» El escrito, en el que se pedía que se tomaran medidas para evitar situaciones anteriores, le fue entregado al gobernador civil.

Así estaban ayer las cosas con el tema del pan, tema que por cierto no ha terminado, ni mucho menos. Los industriales ya hablan de que aumentará el paro. Los trabajadores, que no trabajarán si no hay subida de sueldos, que según están las cosas, difícilmente parece que conseguirán. Por otra parte, los empresarios acusaban a su parte contraria, mientras centrales sindicales y entidades ciudadanas no se andan con paños calientes con _los empresarios. Y en medio de todo, el precio del kilo de pan que se mantiene para bien del ama de casa, y parece que para mal de otras cosas. Habrá que esperar acontecimientos. «El lío acaba de empezar ahora mismo», me decía un empresario. ¿Volverá de nuevo el escándalo del pan?

Jesús SORIA Foto RUBIO

 

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