Autor: Hernández Domínguez, Abel. 
   Concordias y discordias     
 
 Informaciones.    10/10/1977.  Página: 3. Páginas: 1. Párrafos: 4. 

Concordias y discordias

Por Abel HERNÁNDEZ

España, iras su desquiciamiento de muchos años, está a punto de encontrar su quieto Todavía padecemos

la dialéctica. concordia-discordia, democracia-totalitarismo, optimismo-pesimismo. Pero boy prevalece,

en la dinámica social y política, el irreversible proceso hacia la democracia, y la concordia. Empieza a ser

realista arrumbar él pesimismo nacional.

El acuerdo de este fía de semana en la Moncloa es un acontecimiento decisivo. Después del pacto del

Gobierno Suárez con todos los grupos políticos parlamentarios, salir de la honda crisis económica que nos

atenaza y que atenaza la frágil democracia ya no es una quimera. El documento conjunto leído «con

satisfacción;) al país por el profesar Fuentes Quintana debe ser un revulsivo de esperanza, La

responsabilidad une han demostrado lodos loa dirigentes políticos en esta ocasión, cuando bordeaba «tos

la situación límite, demuestra que la definitiva concordia es posible.

Las minorías estraparlamentarias, amantes de la discordia y de la violencia, se están quedando sin sitio. El

estúpido crimen de Guernica es precisamente fruto de su impotencia y de su desesperación. Con actos

como este consiguen aislarse y desprestigiarse más. El ataque de los ultraizquierdistas vascos al dirigente

del F.S.O.E., señor Mágica, ayer en San Sebastián, es una prueba más d« que no quieren la concordia ni

la democracia. El señor Múgica es uno de los políticos que más ha luchado por la libertad en España

(también en el País Vasco > en los últimos años.

Y aunque parezca tema menor, vale la pena anotar que boy se inaugura el ciclo de conferencias en el Club

Siglo XXI. Significativamente abre el ciclo uno de ios más prestigiosos y brillantes periodistas españoles:

don Juan Luis Cebrián, director de «El País». El tema de su disertación será «El Gobierno de la etapa

constituyente». El Club Siglo XXI ha experimentado este año unn profunda reconversión. Se ha

convertido de «bastión de la derecha» en el principal centro de debate nacional, excluidas las Cortes, Ya

no será monopolio de sus socios. Por su tribuna desfilarán representantes de todas las ideologías, desde

Carrillo a Fraga. Es el triunfo de la concordia y la superación de las tensiones. Lo que pasa es que esta

decisión, tomada por 1» inmensa mayoría de la Junta directiva y de la asamblea ha provocado una cierta

discordia interna. Los socios más ultraconservadores han solicitado la baja. Algunos nostálgicos no

disimulan su malestar. Sobre todo no toleran que hable alii Carrillo. Estaban dispuestos, a lo sumo, a que

interviniera el también comunista Tamames. pero nada más. No puede hablarse de crisis en el Club, ni

siquiera de fisura seria. Es simplemente lo que apuntábamos al principio: pervive en el país la tensión

dialéctica entre ia concordia y la discordia nacional. Prevalece, también en este caso, el deseo de

concordia.

 

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