Autor: Hernández Domínguez, Abel. 
   Los riesgos del pacto     
 
 Informaciones.    13/10/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 4. 

Los riesgos del pacto

Por Abel HERNÁNDEZ

LOS dirigentes políticos han vuelto a sentarse esta mañana en la Moncloa en torno a la mesa rectangular

encabezada por el presidente Suárez. La imagen recuerda demasiado a un «superconsejo de ministros».

En esta segunda parte de la «cumbre» se va a intentar la legitimación de la Justicia en esta etapa

constituyente. No sirven las normas de la dictadura ni hay todavía. Constitución. Urge trazar las pautas

légrales para la incipiente democracia, 7 se pretende que sean pactadas. Con la excepción de la pretendida

ley de defensa de la democracia frente al terrorismo, hov no se prevén dificultades mayores para el

entendimiento,

Este gran ejemplo de solidaridad, aunque se trate de un «pacto de miedo», responde a una audaz iniciativa

del presidente Suárez, que se sentía acorralado. Parece que no había otro medio para, salir del atolladero.

Sin embargo, el pacto tiene sus riesgos. El primero de ellos es que los sindicatos y los empresarios digan

que no. Los empresarios ya han empezado a definirse negativamente, por sentirse marginados. La U.G.T.

está al acecho. El segundo gran riesgo es que dentro de un mes —es el plazo que dan expertos

cualificados— se produzca el estallido: nuevo índice del coste de la vida, movimiento especulativo en

torno a la peseta y primeras consecuencias visibles de la drástica restricción de créditos a las empresas.

£1 tercer riesgo puede que sea políticamente el más grave: ¿Es el programa pactado con la izquierda, con

importantes aportaciones de la misma, el programa de la U.C.D.? ¿Asume la U.C.D, este programa

común sin ser totalmente propio? ¿Responde el programa a los deseos del electorado? ¿No se rompe el

esquema de democracia parlamentaria? En resumidas cuentas, ¿quién gobierna ahora?

No es extraño que en determinados círculos se acaricie 1» posibilidad de que en la última semana de este

mes haya que recurrir a un Gobierno de técnicos, enviando a los diversos jefes de fila de los grupo

ucedistas al Parlamento y a consolidar la implantación del partido en las regiones españolas. Incluso no

faltan ios que empujan al presidente Suárez a que viaje por España cuanto antes. ¿Está dispuesta U.C.D. a

aceptar este posible Gobierno de técnicos, que aplique el plan pactado con la oposición, sin que estallen

las tensiones internas? Todo puede ocurrir de aquí a noviembre. Suárez está entre la ratonera y la

inmortalidad.

 

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