Autor: Hernández Domínguez, Abel. 
   La amnistía de la reconciliación     
 
 Informaciones.    14/10/1977.  Página: 3. Páginas: 1. Párrafos: 4. 

LA AMNISTÍA DE LA RECONCILIACIÓN

Por Abel HERNÁNDEZ

POR, fin hoy, 14 de octubre, queda liquidado el problema de U amnistía. Es el primer tema pactado entre

el Gobierno y la oposición. Quedan atrás largos meses de titubeos, incertidumbres, temores, manifiestos,

declaraciones, reuniones, marchas de la libertad, atentados, excarcelaciones, plantadas de mosén

Xirinach, contradicciones, cabreos en las salas de banderas, presiones y pulsos Interminables. El

Congreso de los Diputados asume la responsabilidad y marea los limites. Asunto concluido.

Los principales beneficiarios son los vascos. Y, sin embargo, siguen estallando bombas y signe corriendo

la sangre en aquella tierra, como si sobre ella pesara la maldición de la discordia. Esta amnistía, ultimada

casi por sorpresa, por razones de urgencia política, pretende la reconciliación definitiva de los españoles.

No es un regalo ni una revancha. No debe haber vencedores ni vencidos. Los extremistas de uno y otro

bando seguirán acudiendo a la violencia, porque los extremistas no entienden nada de convivencia

civilizada ni de democracia. Son la antirreconciliación. Habrá que contar con esto e iniciar con coraje y

generosidad el nuevo camino del futuro.

Está claro que se ha acelerado la aprobación del proyecto de amnistía en las Cortes para evitar males

mayores. Cada hora que se demoraba su tratamiento era una concesión a los enloquecidos terroristas, que

son conscientes de que esta solemne decisión de los representantes auténticos del pueblo les cierra

definitivamente el cerco y les aisla en su «gheto. Desde hoy el pueblo sabe que estas bandas armadas no

luchan ya contra la dictadura, sino contra la democracia, y que esta concesión de amnistía no es revisable.

La autoridad queda así robustecida y los campos, delimitados. Cualquier condescendencia con los

terroristas de ahora en adelante es un atentado a la democracia. Mírese como se mire, 1» ley de Defensa

de la Democracia frente al terrorismo es más necesaria que nunca. Los titubeos de la izquierda en este

punto no ayudan precisamente a la concordia ni a la confianza del pueblo en sus políticos. En sus manos

está que esta ley de Defensa de la Democracia sea justa, equilibrada y democrática. Para eso son

legisladores. Si no, la amnistía no servirá de nada.

 

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