Autor: Apostua, Luis. 
   Tampoco la UGT     
 
 Ya.    18/10/1977.  Página: 14. Páginas: 1. Párrafos: 5. 

JORNADA ESPAÑOLA

Tampoco la UGT

AL igual «ue Comisiones Obreras el pasado día 11, ayer la Unión General de Trabajadores (socialista)

puso muy serlos reparos a. aceptar una limitación del crecimiento salarial de sólo el veintidós por ciento.

Aunque el comunicado de Nicolás Redondo es una pieza política muy matizada y no es negativa en

general, ya tenemos una situación clara, dará, aunque no buena. No hay aceptación del tope salarial

avanzado, de modo indicativo, por Gobierno y oposición en la primera reunión de la Moncloa. Los

trabajadores dicen no.

Esa situación nos plantea tanto un problema político como técnico, que podría enunciarse así: ¿Es posible

corregir una inflación si los salarios siguen permanentemente al propio índice de Inflación? No se trate de

que la situación y la solución sean justas o Injustas; se trata de que objetivamente se pueda salir d« la

espiral precios-salarios sin que alguno de los dos factores pueda ser frenado o, mejor aún, si no pueden

ser frenados los dos.

SI a este cuadro tan preocupante añadimos la visible hostilidad de las asociaciones empresariales,

especialmente a través de reiteradas declaraciones del señor Ferrer, tenemos que empezar a pensar cuál

sera el día bueno para echar a correr y no parar hasta Francfort, si nos admiten allí.

Tanto estos empresarios como los sindicatos obreros ponen mucho énfasis en decir que sus representantes

no se han sentado en la Moncloa y, por consiguiente, no se sienten vinculados por acuerdos en cuya

elaboración no han participado. Ello e« cierto en la apariencia, pero está bien claro, que el pensamiento

empresarial tiene una buena representación en el Gobierno y el de los trabajadores en los diputados

socialista* y comunistas. A menos que estos partidos nos digan ahora que no son partidos de trabajadores.

No obstante la importancia de estas cuestiones, los empresarios tienen su principal problema presente en

la tesorería; nadie tiene un céntimo y los bancos están muy duros. Pero los empresarios también están

preocupados por cual vaya a ser el escenario de la lucha sindical. Temen que la lucha sindical Be vaya a

ventilar a nivel de empresa y que las asambleas de sus trabajadores se conviertan en batallas entre las

centrales sindicales obreras. "Este es un temor que los empresarios no ocultan por más tiempo. De las

tesis en presencia, en especial las de UGT y CC. OO., tampoco «aben a qué carta quedarse y urgen al

Gobierno para que ventile también este problema, que va a ser crucial «n los próximos meses.

 

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