Autor: Pablo, F. L. De. 
 La semana política. 
 El pacto de la Moncloa hará mejorar las relaciones entre Gobierno y la oposición     
 
 Ya.    23/10/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 11. 

LA SEMANA POLÍTICA

El pacto de la Moncha hará mejorar las relaciones entre el Gobierno y la oposición

Los parlamentarios podran llevar a cobo una labor más constructivo

• El "acuerdo" no equivale a la "domesticación" de la oposición, que ha dejado bien claro que su firma *c

"para salvar al país de la crisis" y no para mantener el Gobierno de UCD

• La eficacia del acuerdo económico estara en razón directa de la velocidad de su aplicación

La primera conclusión que se desprende de la lectura de los cuarenta, folios en que se ha concretado el

"acuerdo programático global", que todos los partidos suscribirán solemnemente el próximo martes, es

que representa un ponto de equilibrio entre los programas de todos ellos, par lo que puede ser eficaz en la

medida en que sea aceptado y secundado por empresarios, obreros, consumidores y demás agentes

económicos, y contribuya a consolidar y normalizar el sistema democrático. Nadie gana a costa de nadie.

Todos ceden algo en favor de España.

Aunque la mayoría de ¡os partidos han insistido en que salvaguardan la autonomía parlamentaria y la

libre iniciativa legislativa de cada uno, de hecho, al existir un acuerdo sobre los principios básicos, tanto

en e] paquete económico como en el político (excluida sobre éste la discrepancia minoritaria de AP), las

relaciones entre el- Gobierno y te oposición dentro del Congreso van a mejorar sustantivamente, lo que

permitirá a los parlamentarios llevar a cabo una labor más constructiva.

¿Qué hará eI Senado?

Queda la incógnita del comportamiento del Senado, que esta semana puso de relieve que no se conforma

con el papel de decir "amén" a los dictámenes del Congreso y que reclama ejercer con plenitud la función

colegisladora que por ahora le atribuye la ley de Reforma Política. Si entre los grupos mayoritarios del

Senado (UCD-PSOE) se produce la incoherencia y falta de disciplina que se registró esta semana a la

hora de votar el proyecto de ley dé control parlamentario, el paquete económico podría ser frenado en su

desarrollo.

Afortunadamente, la mayoría d« las medidas y acciones políticas que el acuerdo de la Moncloa contiene

pueden desarrollarse por decreto, orden ministerial o por simple comunicación gubernativa.

Los cuatro o cinco proyectos de ley qué se compromete el Gobierno a llevar a las Cortes a lo largo del

bienio de vigencia del "acuerdo" dan margen par» que se estabilice el mecanismo parlamentario.

Pero el "acuerdo" no equivale a la. "domesticación" de la oposición, como va a tener el Gobierno ocasión

de comprobar en el debate que se inicia, el martes. Los partidos de oposición van a. poner de relieve,

cómo ya ha anticipado Felipe González, que su firma, es para "salvar al país de la crisis", no para

mantener 41 Gobierno de UCD, al que ya se están preparando para sustituir si fracasara la aplicación del

plan. Las dec1araciones de los partidos en las sesiones del Congreso del martes pueden ser muy duras, no

sólo para "apuntarse" l»a contrapartidas que unos y otros pretenderán haber obtenido a cambio del pacto,

sino también para demostrar a su electorado que no se han "entregado" al Gobierno. Este, por otra parte,

tendrá que convencer a sus «lectores de que el acuerdo es la base mínima imprescindible que debe ser

acatada por todos para salir de la crisis económica, y superar la de credibilidad y confianza que atravesaba

el sistema democrático. Es decir, si loe partidos de oposición tendrán que explicar las contrapartidas que

han. obtenido, el Gobierno tendrá que justificar su« concesiones. Todos tienen que convencer a los

electores de que no es un acuerdo de los mandarines de ía política, sino que hay un justo reparto de las

cargas y de los beneficios.

Equilibrio en el reparto de las cargas

De un análisis «omero del proyecto se puede afirmar que existe ese equilibrio en »l reparto, con un juego

de contrapesos en la parte social, que tanto las centrales romo las patronales no van a tener más remedio

que aceptar.

Por ejemplo, si los salarios aumentan por encima del tope del 22 por 100, debido a presiones por huelga*,

la empresa puede reducir la plantilla en un 5 por 100. Si los precios en el primer semestre crecen por

encima de la mitad del tope salarial anual, pueden revisarse nuevos aumentos. Se favorece, en cualquier

caso, a las rentas salariales más bajas, al recomendar que la mitad del aumento sea aplicado de forma

lineal.

La eficacia del acuerdo estará en razón directa de la velocidad de tu - aplicación, por le que e« de esperar

que las numerosas comisiones parlamentarias que van a controlarla actúen más de estímulo que de freno.

Con este fin sería conveniente que la sesión del martes fuera conjunta de las dos Cámaras, a fin de que el

Senado pueda exponer su* puntos de vista simultáneamente, como pedía el señor Villar Arregui, del

grupo de senadores progresistas y socialistas independientes, en la propuesta en que se anticipó a esta

«elución de consenso o "pacto parlamentario" al que ahora se ha llegado.

El debate parlamentario sobre el acuerdo se reducirá a una mera explicación de cada partido, ya que no

puede ser sometido al voto de confianza, pues la ley que la regula está paralizada por el Senado.

Reajuste del Gabinete

La gestión del acuerdo no será desarrollada por el mismo equipo gubernativo que lo ha negociado. Tras el

debate parlamentario, el señor Suárez hará el reajuste del Gabinete, que tiene pendiente, que no será el

que dicen que quiere el PSOE, sino el que con, venga para la aplicación del acuerdo y permita a la UCD

pre-parar a fondo las elecciones municipales. En cualquier caso, el protagonismo de la iniciativa

legislativa va a pasar, preferentemente, del Gobierno al partido que lo sostiene, tanto para evitarle

desgastes como para que sea UCD la que asuma la imagen que le conviene para mantener la confianza del

electorado que le apoya, distinguiéndola de la política que el Gobierno se ve obligado a pactar para

consolidar el Estado.

El presidente y la comisión ejecutiva del partido van a dar más juego a sus parlamentarios, promoviendo

la democracia en el mecanismo decisorio del partido, a fin de que diputados y senadores no se sientan

manipulados por el "aparato". UCD intentará traducir los votos, que algunos dicen está perdiendo, en

afiliación, y se dispone a mejorar su imagen pública contrarrestando la labor de zapa que los partidos de

oposición vienen haciendo entre los "creadores de opinión", que les está reportando gruesos beneficio» de

imagen que impulsa ese irreflexivo bandazo a la izquierda que se advierte en este país, hasta hace poco,

egoístamente.

 

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