Autor: Orosa, José Luis. 
 El Gobierno considera "intocable" el documento. 
 Los sindicatos y la patronal, informados del "pacto económico"     
 
 Informaciones.    25/10/1977.  Página: 3-4. Páginas: 2. Párrafos: 17. 

EL GOBIERNO CONSIDERA «INTOCABLE» EL DOCUMENTO

LOS SINDICATOS Y LA PATRONAL, INFORMADOS DEL "PACTO ECONÓMICO"

POSIBLE NEGOCIACIÓN CON LAS CENTRALES EN EL TEMA SINDICAL

NICOLÁS REDONDO (U.G.T.): «NO CONFIO EN QUE ESTE PROGRAMA LO PUEDA APLICAR

EL GOBIERNO»

CARLOS FERRER (C.E.O.E.): «LOS EMPRESARIOS NO SE RESERVAN EL DERECHO A

DIFICULTAR NADA, SINO QUE CONSTATAN LAS DIFICULTADES»

MADRID, 25 (INFORMACIONES, por J. L. Orosa).

CINCO horas, hasta las diez de la noche de ayer, duró la reunión tripartita entre Gobierno, empresarios y

centrales sindicales, durante la cual los representantes de la Administración expusieron a sus

interlocutores el «pacto (económico) de la Moncloa». Documento que a estas horas habrán rubricado

todos los partidos políticos con representación parlamentaria, comprometiendo al Gobierno en su

ejecución. La reunión se celebró en Castellana, 3, antigua sede de la Presidencia del Gobierno, y continúa,

hoy a partir de las cinco de la tarde, a pesar de Que el documento se da por formalmente concluido y no

obstante el pleno del Congreso previsto para hoy.

Según declaraciones de los participantes, la reunión se-, desarrolló con corrección «y sin roces», aunque

no se pueda decir que el espíritu de las _ declaraciones de los representantes de los empresarios y de los

trabajadores se haya modificado sustancialmente después de las conversaciones informativas: no se

rechaza por completo el «pacto de la Moncloa», pero persisten las divergencias sobre determinados

puntos del documento. Ni empresarios ni trabajadores quieren responsabilizarse de

sibilidad de un acuerdo en base a posteriores negociaciones, una vez que haya finalizado la ronda

informativa, que se extenderá, incluso, a otras centrales sindicales y patronales no presentes en las

conversaciones de ayer y hoy. Estas negociaciones afectarían a cuestiones no incluidas en el documento

—como las sindicales, en el caso de los trabajadores—. Incluso, según fuentes próximas al Gobierno, las

leyes que desarrollen el «pacto de la Moncloa» podrían verse influenciadas por ciertos compromisos con

las partes. Esto confirma el matiz que, oficiosamente, se da a estas reuniones: «ni son el "oído" franquista

ni tampoco negociaciones.»

LOS ASISTENTES

Por parte del Gobierno asistieron a la reunión el vicepresidente para Asuntos Económicos, don Henrique

Fuentes Quintana; el señor Abril Martorell, vicepresidente para Asuntos Políticos; el secretario de Estado

para la Coordinación y Programación Económicas, señor Álvarez Ren-dueles, el subsecretario de Trabajo,

señor Arozamena; el subsecretario de Economía, señor Lagares, y el director general de Política

Económica, señor Leal. Por parte de las organizaciones empresariales, estuvieron presentes en la reunión

la Confederación Española de Organizaciones Empresariales (C.E.O.E.), por la que asistieron su

presidente don Carlos Ferrer Salat, y sus vicepresidentes, don Ignacio Briones y don Agustín Rodríguez

Sahagún. Por el Círculo de Empresarios asistieron su presidente, don Santiago Poncillas (presidente de

Campsa y de Enagás-Butano); don Claudio Boada, presidente de Ford España y de Holding Probinsa, y

don Juan Miguel Antoñanzas, presidente de Seat. Por el Consejo Superior de Cámaras estuvieron

presentes su presidente, señor Isasi Isasmendi; el subdirector general, señor Guasch, y el señor Ribera

Rovira.

Por las centrales sindicales asistieron la Union General de Trabajadores (U.G.T.) y Comisiones Obreras.

Representaban a U.G.T. su secretario general, don Nicolás Redondo; don Jerónimo Saave-dra, don

Joaquín Almunia y don Manuel Chaves. Por Co-misiones Obreras asistieron don Marcelino Camacho —

secretario general—, don Nicolás Sartorius y los señores Gaitán y Segura.

Al parecer, estos interlocutores del Gobierno fueron recomendados por diversos grupos políticos que hoy

han firmado el «pacto de la Moncloa». U.G.T. y CC. OO. habían llegado a un acuerdo básico sobre una

estrategia conjunta en esta ronda de sesiones informativas y harán participes al resto de las centrales

sindicales —minoritarias— de las diversas cuestiones hasta que éstas sean informadas directamente.

«FILOSOFÍA» DE LAS REUNIONES

Se inició la reunión con una exposición del profesor Fuentes Quintana . acerca del alcancé de la misma,

según parece, la «filosofía» oficial es esta: el «padre» del pacto no es el Gobierno, sino todos los partidos

políticos con representación parlamentaria. En este sentido, el documento significa un pacto político para

un programa económico. De ahí que tal pacto no pueda alterarse. Segunda cuestión: en tanto que «agentes

de la economía» —expresión que gusta de utilizar el profesor Fuentes Quintana—, trabajadores o

empresarios han puesto su confianza política en unos determinados partir dos y han votado a sus líderes.

En este sentido, los señores Camacho o Redondo, por ejemplo, están en las Cortes por sus respectivos

partidos, que han firmado los acuerdos de la Moncloa. Ello no excluye que se den explicaciones a los

sindicatos —que tienen otro campo de actuación—, sin que se tenga por qué llegar a las negociaciones-.

Esta podría ser la «filosofía» de estas reuniones, según la en-tiende el Gobierno. El señor Sartorius, de

Comisiones Obre-ras, la calificaría de «falsa» a su salida de la reunión, insistiendo en la independencia de

los sindicatos respecto de los partidos políticos.

Después de la exposición del profesor Fuentes Quintana, el señor Alvarez Rendueles pasó revista a las

reuniones de agosto -y septiembre pasados con empresarios y sindicales, que, según dijo, fueron tenidas

en cuenta por el equipo económico para la elaboración del primer borrador del Plan. A continuación, el

señor Leal, director general de Política Económica, comparó las magnitudes económicas del periodo 77-

78 en relación con las del 76-77. Después de una intervención del señor Lagares, subsecretario de

Economía, se procedió al análisis del documento en los capítulos de presupuestos del Estado y Seguridad

Social, política monetaria y política de precios; análisis que hoy continúa en sus otros capítulos.

LAS OPINIONES: EL DOCUMENTO, INTOCABLE

Una vez finalizada la reunión, tanto los empresarios como los representantes de las centrales sindicales, se

reunieron informalmente, y por grupos, con íps. informadores. De entrada, y mientras don Nicolás

Redondo (U.G.T.) y el presidente de la C.E.O.E., señor Ferrer Salat, coincidían —por separado— en que

el documento de la Moncloa no iba a poder ser modificado de modo sustancial, el señor Camacho (CC.

OO.) confiaba en que sea susceptible de modificación en aquellos puntos que las centrales rechazan de

modo unánime, a pesar de la firma del pacto. Preguntado el señor Ferrer si, a pesar de las divergencias

mutuas, existían puntos comunes entre las sindicales y los empresarios, manifestó: «La preocupación por

la situación económica del país y el deseo de salvarla." En resumen, las declaraciones de las diversas

partes tu-vieron este contenido:

• Nicolás Redondo (U.G.T.) se refirió a que la reunión había sido puramente informativa, pero que el

contenido del documento de la Moncloa es más positivo que el borrador inicial. De cara a sus afiliados,

D.G.T. no puede asumir el pacto —ya que no ha participado en su elaboración—, pero eso no significa

que U.G.T. vaya a postular una política de hostigamiento laboral. «No confío —declaró, sin embargo,

el señor Redondo- en que este programa, lo pueda aplicar el Gobierno.»

• Marcelino Camacho (CC. OO.) expuso que las aclaraciones a algunos temas han sido importantes y

positivas, como las referentes a que el seguro de desempleo no va a consistir en 60.000 millones de

pesetas, sino que alcanzará, añadida ésta al fondo existente, una cifra próxima a los 125.000 millones. El

señor Camacho estimó que ciertos puntos del pacto no pueden aceptarse, como el tope de incremento

salarial y, sobre todo, la posibilidad de «flexibilizar» las plantillas en un 5 por 100. Opinó que había

salidas para negociar estos extremos —sin precisar cuáles— y declaró sobre el famoso «5 por 100»: «Ya

nos encargaremos de que no sea asi.» En esta cuestión, la postura de las sindicales y de los representantes

de la C.E.O.E. es absolutamente enfrentada,-. los empresarios incluidos en esta ultima organización

patronal defienden la flexibilidad total de plantillas («el 5 por 100 de reducción de plantilla dicho el señor

Ferrer Salat antes de entrar en la reunión de Castellana, 3). Sobre este mismo punto, don Nicolás Sartorius

manifestó que río admitirían contrapartidas de ningún género, ni siquiera en el terreno sindical. Estimó el

se-ñor Sartorius que, en breve, se establecerían negociaciones con la Administración sobre puntos no

incluidos en el «pacto de la Moncloa», como ley Sindical, patrimonio sindical y Código de Trabajadores.

Manifestó que CC. OO. sos-tenia la necesidad de presiones populares «inteligentes y responsables» para

obtener el cumplimiento del pacto económico, y se mostró contrario al concepto de productividad tal y

como lo entienden algunos empresarios.

• Carlos Ferrer Salat, presidente de Ja patronal C.E.C.E., insistió en que el documento no recogía algunas

cuestiones importantes, aunque consideraba que existían aspectos positivos. Entre ellos, se refirió a la

aceptación formal del modelo económico de mercado, si bien hizo la salvedad de que tal afirmación no se

desarrolla. También consideró positivo el hecho de que las fuerzas políticas se hayan puesto de acuerdo

para resolver la crisis.

Entre los aspectos que el señor Ferrer Salat considera necesario abordar, están: una fiscalidad «que no

retraiga la inversión; la falta de productividad; replanteamiento global de la legislación laboral, que

contemple, entre otros aspectos, la flexibilidad de plantillas, de manera que las empresas puedan aumentar

su oferta de plazas de trabajo y mantener su capacidad inversora»; Estatuto de la empresa privada.

«España —resumió— necesita una legislación europea que cree más puestos de trabajo, más

productividad y mas inversión.» Previamente, el señor Ferrer había juzgado el pacto como «un programa

decantado hacia la izquierda».

Expresó, por otra parte, su . confianza en la superación de la crisis si se pone en práctica el significado de

una economía de mercado. Se lamentó el señor Ferrer Salat de la dificultad de modificar ninguno de los

aspectos del documento economice, pero agregó que «los empresarios no se reservan el derecho a

dificultar nada, sino que constatan las dificultades». «Somos —dijo— ciudadanos con muy buena

voluntad.» Precisó, en un mo-mento determinado, que la C.E.O.E. está constituida, en un 99 por 100), por

pequeña y mediana empresa. Finalmen-

mienzo de una relación continuada entre las organizaciones empresariales y las centrales sindicales, como

en otros países occidentales.

• Por su parte, don Claudio Beada, del Circulo de Empresarios, calificó las conversaciones como «muy

buenas», y añadió que estaba conforme con lo que se les habla explicado.

Hacia las seis de la tarde se incorporo a la reunión el gobernador del Banco de España, don José María

López de Letona, que se retiró una hora mis tarde. El profesor Puentes Quintana abandonó también la

reunión hacia las siete y media de la tarde.

 

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