Autor: Dorronsoro, Javier A.. 
   Una comisión negociadora insuficientemente representativa     
 
 Diario 16.    04/12/1976.  Páginas: 1. Párrafos: 7. 

Una comisión negociadora insuficientemente representativa

Javier A. Dorronsoro (Comité Central del Movimiento Comunista.)

Se ha formado una comisión de diversas corrientes de la oposición democrática para negociar con el

Gobierno. Los partidos que están a la izquierda del P. C. no se han sumado al acuerdo de crear esta

comisión. Según algunos comentaristas esto se ha debido a la no inclusión de es-tos partidos en dicha

comisión negociadora.

La explicación no es certera. Si esos partidos no se han adherido a tal acuerdo es por razones bastante más

amplias y de más peso.

1. La formación de esta comisión negociadora da por buena la filosofía de la que se hacía portavoz el

profesor Tierno Galván en un reciente articulo publicado en "El País". La ruptura democrática, sostenía,

está siendo hecha por el Gobierno. Lo que ocurre es que le da el nombre de reforma. Desde este punto de

vista, la negociación con el Gobierno no debe ir encaminada hacia el logro de los programas de los

organismos unitarios. Debe ceñirse al marco general trazado por la ley de Reforma y limitarse, dentro de

esta lógica, a buscar un régimen electoral lo menos antidemocrático posible. ¿Qué el Gobierno no acepta

la apertura de un proceso constituyente auténticamente libre y completo? ¡Qué se le va a hacer!; habrá

que dejar a un lado los "maximalismos" y dejar para mejor ocasión esa aspiración tantas veces

manifestada, como condición fundamental para instaurar la democracia, por las fuerzas que más han

luchado por la libertad. ¿Que el Gobierno estima que hoy no se puede hablar del derecho al autogobierno

y a la autonomía de Catalunya, el País Valencia, Euzkadi y Galicia? ¡Resignación! Estas nacionalidades,

para las que no se puede separar democracia y autogobierno, deberán esperar otros cuatro años o más, con

la esperanza de que un día llegue un Gobierno que se avenga a reconocer esos derechos. La comisión

negociadora no se compromete a defender y respetar estas exigencias mininos en su relación con el

Gobierno, rompiendo, por tanto, con la política de los organismos unitarios, política en la que siempre ha

quedado claro el carácter irrenunciable e innegociable de esos objetivos.

2. La comisión negociadora es responsable ante el conjunto de las fuerzas democráticas, al igual que -

dentro de la ley de Reforma - el Gobierno no es responsable ante el Parlamento. La comisión no, necesita

someter su gestión a la aprobación del conjunto de fuerzas democráticas: puede hacer y deshacer a su

antojo, sin requerir un mandato previo de aquellos que les han designado, ni someter a su aprobación los

compromisos que considere oportuno contraer." Tiene las manos libres para firmar lo que desee sin verse

obligada a dar cuenta de sus netos. Se establece así una relación entre representantes y representados que

vieja, lisa y llanamente, las más elementales reglas de la democracia.

3. Una comisión negociadora no puede ser muy amplia, desde luego, pero, en esto como en todo, no

conviene exagerar. Que el País Valenciá, que ha jugado un papel tan importante en la lucha por la

libertad, no tenga un solo representante en la comisión es algo que no se puede comprender. Como resulta

difícilmente comprensible que Catalunya, Euzkadi no haya ni uno solo que reprede tres representantes. Y

que senté a las regiones como tales. Y que no haya tampoco un representante, ni siquiera uno, de las

fuerzas que nos situamos a la izquierda del PC y que, a mi entender, constituyamos una realidad política

que nadie puede ignorar.

Todos estos hechos son importantes. La comisión negociadora, cuya formación fue acordada el pasado

miércoles, no puede ser tenida por representativa del conjunto de la oposición democrática. Ni por la

orientación política que ha escogido - al dejar de lado exigencias irrenunciables en la lucha por la

democracia -, ni por las reglas que regirán sus relaciones con los presuntos "representados", ni por su

composición misma - al privilegiar la representación de los sectores más conservadores de la oposición y

excluir a los más radicales.

Se comprenderá que, en tales condiciones, seamos muchos los que no nos consideremos representados

por esa comisión y los que, ya desde ahora, nos declaremos desvinculados de los compromisos que, "en

nombre de la oposición democrática", pueda contraer.

 

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