Intermediarios y distribudores     
 
 ABC.    20/05/1960.  Página: 63. Páginas: 1. Párrafos: 3. 

INTERMEDIARIOS Y DISTRIBUIDORES

Con, este mismo titulo, nuestro querido colega "Madrid" publico ayer el siguiente comentario editorial:

"En el proceso de distribución de alimentos y objetos de uso personal y doméstico pareos inevitable la presencia de los intermediarios, sí bien es lógico que su intervención se limite a lo estrictamente indispensable y sus márgense no representen un, innecesario encarecimiento de la mercancía. Con e1 objeto de eludir algunos de esos escalones interpuestos entre el fabricante y el consumidor, es decir, con el propósito de hacér a este último más asequible, el consumo de unos y otros artículos, la práctica ha ido creando Órganos de diferente contextura jurídica, que van desde las cooperativas de producción y consumo hasta los economatos e incluso los supermercados.

Cuando se trata de analizar la, labor que estas Entidades llevan a cabo, y se pretende establecer comparaciones con los almacenes al por mayor y al por menor, es fácil llegar a conclusiones demasiado optimistas, por lo que se refiere a las ventajas de aquéllas sobre éstas. Queremos significar, en suma, y antes de seguir adelante, que un economato, por ejemplo, estará justificado si la función para la cual qué pensando y creado se cumple efectamente; es decir, si quienes se benefician de su existencia son los que realmente la necesitan porque encuentran en él aquello que precisan para su uso y consumo diario a un precio asequible. Pero que, &i además de esos afiliados, hay otros que puliendo comprar en establecimientos corrientes él jabón para lavar la ropa, el perfume de marca o el aparato de televisión, los buscan y encuentran en los, economatos de los que tal vez no debieran, formar parte, cabe pensar que éstos han ido mas, allá de su función especifica, y aquéllos, mucho más lejos de donde debieran, porgue su dis,posición económica no justifica tales privilegios. El economato, lo mismo que la cooperativa, tienen que existir, porque sirven para acortar la distancia que media entre el consumidor modesto y todo "aquello que necesita habilualmente. Ahora bien: el economato en el que adquiren objetos de lujo algunas minorías que no necesitan en conciencia recurrir a semejante prócedimiento para disfrutar los, porque para eso están abiertos los comercios con fuste o sin él; ese economato no cumple su misión estricta, y está, haciéndote una competencia indebida a unos gremios cuyas obligaciones para con la Hacienda tienen gran importancia, y cuya subsistencia es de todo punto Interesante para el Erario público. No es el momento de enunciar datos concernientes al número de personas empleadas en aquellos establecimientos; pero sí, en cambio, de dar por seguro Que todos sus empresarios están conformes con la existencia de cooperativas y economatos. Lo que se pone en duda es la conveniencia de que se provean en ellos personas de posición desahogada y qué unos y otros expendan artículos conceptuados como de lujo, que, en definitiva, tienen siempre los mismos compradores. Creemos que el problema merece ser estudiado detenidamente porque, como a menudo sucede, son varios sus aspectos y aventurado enjuiciarlos aisladamente."

 

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