Autor: M. H. . 
 El PCE y otros partidos de izquierda, citados por el supremo. 
 Las alegaciones en cinco días     
 
 Pueblo.    26/02/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 6. 

El P. C. E. y otros partidos de izquierda, citados por el Supremo

LAS ALEGACIONES, EN CINCO DÍAS

MADRID. (PUEBLO, M. H.)—La Sala Cuarta del Tribunal Supremo ha notificado en la mañana de ayer

a los responsables de diversos grupos políticos de izquierda (P. C. E. y grupos situados a su izquierda,

como O R T. (Organización Revolucionaria de Trabajadores), P. T. E. (Partido del Trabajo de España).

M. C. (Movimiento Comunista), L. C R. (Liga Comunista Revolucionaria) y otros, que da por recibida la

documentación presentada por los respectivos partidos y enviada por el Ministerio de la Gobernación al

Supremo, y les emplaza para que en el período de cinco días digan cuanto estimen conveniente en su

derecho. El auto de la Sala Cuarta del Tribunal Supremo añade que el expediente gubernativo queda de

manifiesto en la secretaria del Tribunal, y señala a los citados partidos la obligación de personarse ante la

sala por medio de abogado y procurador, o sólo de letrado, provistos de poder. Los partidos políticos de

izquierda han confirmado a PUEBLO que seguirán los trámites correspondientes.

Con esta aceptación del Supremo se desmienten los rumores que circularon en la mañana de ayer, en el

sentido de que el Tribunal Supremo podría devolver al Gobierno la documentación del P. C. E. y otros

partidos de izquierdas, porque estimaría que no era materia de su competencia. Concretamente, el diario

«Ya» publicaba un articulo del abogado Antonio García de Pablos de Molina, en el que afirmaba, que el

envío por parte del Gobierno al Tribunal Supremo de la decisión de legalizar o no al P. C. E. era «un

lamentable endoso».

Sin embargo, en otros medios, se opina que, precisamente, son los Tribunales quienes pueden actuar con

imparcialidad, y en los países democráticos son los órganos judiciales quienes entienden en pleitos

políticos y no las autoridades administrativas o el poder ejecutivo, vinculado normalmente a una opción

política concreta.

Así las cosas, el Supremo habrá de valorar especialmente la sinceridad democrática de los partidos, en

cuanto que las transformaciones sociales que pretendan, discurran por la legalidad establecida y su «no

dependencia internacional», así como su no pretensión de «establecer un régimen totalitario».

También el Partido Carlista ha recibido la notificación de la Sala Cuarta del citado Tribunal Supremo, por

la que se le emplaza. La comisión jurídica del Partido Carlista, una vez conocido el expediente de

Gobernación que figura en el Tribunal Supremo, formulará las pertinentes alegaciones. y propondrá las

pruebas prácticas que estimen oportunas.

Según fuentes del Partido Carlista, entre las alegaciones que expondrá podría figurar una en la que se

puntualice que este partido fue legal bajo el régimen monárquico y bajo el republicano, por lo que en un

régimen de libertad de partidos, como el que ahora se pretende, también puede tener la misma acogida

legal.

 

< Volver