Autor: Altable, Juan. 
 Once horas de canciones, comida y política. 
 San Blas: 80.000 personas en la Fiesta de la Solidaridad     
 
 Diario 16.    13/10/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 12. 

Once horas de canciones, comida y política

San Blas: 80.000 personas en la Fiesta de la Solidaridad

Juan Altable

MADRID, 13 (D16). Alrededor de 80.000 personas participaron ayer en la Fiesta Popular de la

Solidaridad con América Latina, Oriente Próximo y Sahara, que se celebró, a lo largo de más de diez

horas, en el campo de fútbol de San Blas.

Las decenas de stands instalados en el recinto fueron asediados por los asistentes. Partidos políticos,

asociaciones de carácter internacional y países latinoamericanos y africanos montaron tenderetes para

vender libros, panfletos y todo tipo de propaganda en los que se llamaba a la solidaridad entre los

pueblos.

Cinco mil empanadas, miles de chorizos y morcillas vendieron los miembros de la coordinadora para la

solidaridad con Argentina en su stand. "Si hubiéramos traído el doble, también se habría vendido, porque

somos los únicos que tenemos comida caliente y la gente está dispuesta a alegrarse", dijeron.

Veinte voces

Más de 20 actuaciones de cantantes estaban previstas durante las once horas de fiesta. Luis Pastor, de

Castilla; Pablo Guerrero, de Extremadura, y José Antonio Labordeta, de Aragón, entre otros,

desarrollaron su actuación acompañados por los coros del público y el flamear de pendones castellanos,

ikurriñas, senyeras y banderas de todos los pueblos de España.

Mientras los militantes de partidos de izquierda anunciaban las publicaciones de cada grupo, decenas de

personas visitaban la "jaima" del comité de solidaridad con el pueblo saharaui para beber el té y degustar

los "pinchitos saharauis", que es como quieren que se llame ahora a los pinchitos morunos.

Especial atención recibieron los tenderetes de países latinoamericanos, en los que se vendieron gran

cantidad de pósters, pegatinas y publicaciones.

Alianza se suma

A las siete de la tarde se anunció por los altavoces del estadio que Alianza Popular había mandado un

telegrama solidarizándose con el acto. El anuncio provocó el delirio entre los asistentes, que comenzaron

a chillar, pitar y a pronunciar los acostumbrados slogans en contra del presidente de Alianza Popular,

Manuel Fraga Iribarne. Poco después se descubrió la broma.

También el Movimiento Ecologista estuvo presente en el acto y los gritos de "No nos pierdas de vista.

Colabora con el Movimiento Ecologista" y "Aproveche para el cocido, compre huesos del Movimiento

Ecologista" se sucedieron durante todo el día. Como alguien dijo por allí: ´´Con todo el sentido político

que esto tenga, no hay quien te quite el aire festivo."

Los vendedores de bebidas y refrescos no cesaban de servir a los clientes cuando el ballet de

Guinea Ecuatorial irrumpió en el escenario con sus atuendos y ritmos africanos. Más de un comentario

jocoso acompañó la salida de los guiñéanos. Aquello era una fiesta.

Diversidad

"La Batalla, órgano de prensa del POUM", gritaron los marxistas unificados, confundiendo sus gritos con

los maoístas de la ORT, cuando una joven de las Juventudes Socialistas empezó a gritar muy exaltada,

que en las JJSS sólo quieren trabajadores y que hay que acabar con la explotación del hombre por el

hombre.

Algún señor que llevaba a su esposa del brazo comentó que la muchachita se había pasado y que la cosa

no era para tanto. Aquello era una fiesta.

Entre actuación y actuación, los Jóvenes del FRAP pidieron el fin de la represión y grupos de anarquistas

formaron coro y cantaron por soleares, con polvo en los zapatos y la enseña roja y negra en las camisas.

Anteriormente habían colocado un cartel en el que se anunciaban clases gratuitas de cultura general,

matemáticas, alfabetización para los que no tuvieran pasibilidades de pagar un colegio. Aquello fue una

fiesta.

 

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