¿Hasta cuando...?  :   
 Reflexiones ante una campaña de insidias. 
 ABC.    01/03/1960.  Páginas: 1. Párrafos: 11. 

¿HASTA CUANDO...?

Reflexiones ante una compaña de insidias

Nuestro querido colega "Arriba" publicó el domingo el siguiente comentario :

Ante la polvareda levantada en la Prensa occidental por unos supuestos acuerdos entre España y Alemania, relativos a la defensa del Occidente, no dejará de parecer, por, lo menos paradójico, a quienes reflexionen sin pasión y con serenidad, que a estas alturas, cuando las naciones de Occídente tienen establecidas alianzas con Alemania, país que por dos veces en el siglo provocó dos guerras de invasión, se pretenda zaherir y atacar ahora a España, que mantuvo una neutralidad provechosa para las mismas naciones del Occidente que habían Sido agredidas.

No menos paradójico les resultará que los que mantienen alianzas con los sucesores del III .Reich acusen ahora a Alemania de que pretende entenderse con España, que, como es bien sabido, está unida por acuerdos internacionales con Portugal y Estados Unidos, miembros del O. T. A. N.

Nosotros nos preguntamos: ¿quién amamantó o hizo crecer el poderío soviético, enemigo del Occidente? No hay europeo al que no le salte la respuesta en los labios. España, ciertamente, no. Es más, cuando Franco y el Movimiento Nacional eran ya conocidos por todo el mundo cqmo enemigos declarados del comunismo soviético, el Occidente se aliaba con ése comunismo, librándole de la derrota.

Sólo España vio con claridad el peligro mortal que "amenazaba a la civilización cristiana con el comunismo soviético, y por ello no dió tregua a su esfuerzo hasta derrotarlo. De la derrota del comunismo en nuestra Patria se ha beneficiado todo el Occidente. ¿Se nos permitirá que preguntemos cuál habría sido, ,1a situación política y social He la Europa actual si el Movimiento Nacional no hubiera triunfado en España?

El que los laboristas británicos, pala dinec de la amistad cpn Rusia, ataquen en su Prensa a los principios de autoridad y orden en que se basa el Régimen español, es de un cinismo farisaico.

En las dos guerras mundiales se jugó la suerte de las naciones de Occidente. En las dos, la decidida actitud neutral de España les fue favorable, y no puede decirse que Empaña recibiera pruebas dé agradecimiento o favor, pues queda bien patente e1 injusto trato que recibió nuestra Patria, a pesar de no ser nunca nuestra nación, en ese correr del tiempo, enemiga de las naciones occidentales.

¿No se abusará un poco de la seguridad que tienen esas naciones de que España, por haberlo sufrido eh su carne, en su alma y en sus tierras, es enemiga declarada del comunismo internacional? Si no abrigaran esta seguridau—que, por otra parteónos honra—, ¿no sería otro el trato y los cuidados que se dedicarían a nuestra Patria?

Pero volvamos a la motivación primera del artículo. ¿Por qué se tendió la mano a Alemania después de la derrota? ¿Por afecto al anterior enemigo o porque se_la necesitaba y existia en Occidente un miedo físico a, que sé inclinara hacia el Oriente? A esas naciones occidentales les cousta que a pesar de la difícil situación que, la última guerra mundial creó a la nación española, España no tenia en aquellos momentos, ni adquirió tampoco después, compromiso alguno con Alemania, esos compromisos con los que hoy se pretende especular contra España.

Si entonces no adquirimos compromiso alguno, ¿por qué habríamos de adquirirlos ahora con una Alemania todavía subyugada? ¿Quién ganaría con ello? Desde luego, no creemos que sería España la beneficiado.

Una cosa es que nuestra nación tenga ln buena voluntad dé servir los intereses generales y el fortalecimiento de Occidente y otra el Que pretenda alianzas y compromisos bélicos fuera de los que en razón de su defensa propia y dé la general de Occidente tiene firmados con Portugal y Estados Unidos.

En campañas como la de ahora sale a la luz el veneno y la insidiosa pasión política de los enemigos seculares de nuestra nación y la de los compañeros de viajs del comunismo, que no perdona su derrota en España, y se llega a posturas ridículas y a afirmaciones disparatadas, como la de ese proyecto fantástico que se atribuye al Banco Urquijo y a la Casa Kruop de crear un centro de armas de guerra en la provincia de Vizcaya, en Bilbao. Estas afirmaciones recuerdan las de aquella campaña del año 1946 en las Naciones Unidas, lanzada por los aliados de la Unión Soviética; acusándonos de ser un peligro para la paz por la fabricación en nuestro territorio de la bomba atómica, y que no pudo tener ctra prueba que el rótulo irónico de una taberna del pequeño pueblo de Ocaña que se llamaba "La bomba atómica".

 

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