Tenaz conspiración     
 
 ABC.    11/06/1961.  Página: 80. Páginas: 1. Párrafos: 4. 

TENAZ CONSPIRACIÓN

Un nuevo brote de la tenaz conspiración del comunismo internacional encizaña peligrosamente en la actualidad la pacífica convivencia de los bolivianos. La enérgica reacción de las autoridades y la firmeza del presidente, Paz Estenssoro, han evitado, al menos por ahora, la expansión marxista en la hermosa nación americana.

El problema, sin embargo, tiene raíces muy profundas, y el complot comunista descubierto en Bolivia carecería de importancia si no fuera por el síntoma. ´El marxismo internacional, eficazmente controlado y. dirigido desde, el Kremlin, ha. minado de forma inquietante a toda la América española. El terreno está ya sobradamente abonado y los agrios frutos soviéticos pueden brotar en cualquier momento. El ejemplo de la Cuba castrista, consolidada en gran parte gracias a la debilidad occidental, invita a las más arriesgadas empresas en otras latitudes.

El comunismo, además, no ataca de frente. Su arma fundamental es la mentira. Enmascarándose tras los problemas populares de cada, país, la bestia roja permanece agazapada y en acecho, a la espera del momento propicio, para aferrar la presa. En un reciente y documentadisimo libro, "A concíse History of the communist party of the Soviet Union", su autor, John S. Reshetar, expone agudamente las esencias del sistema táctico leninista. El gran teórico de la revolución de 1917 trazó las líneas fundamentales de una forma de acción de extraordinaria eficacia. La mentira como sistema es una dé las columnas primordiales de la acción marxistá. A través de bien meditadas campañas de propaganda, la mentira termina convirtiéndose en verdad" para millones de seres. "El buen propagandista—escribió Lenin—será aquél que sepa hacer vibrar más violentamente a lafe gentes, sin importar el medio que se utilice; ha de hacerles creer que en la U. R, S. S. no existe nada imposible, y ´que la técnica del Estado socialista logrará vencer, incluso, a las leyes de la Naturaleza." .

Con demasiado retraso, los Estados Unidos han reaccionado al fin, y por medio de una especie de gigantesco plan Marshall para Hispanoamérica tratan ahora de contener el avance comunista. Desde el punto de vista material, el plan parece muy importante y bien orientado. Si se remedian las injusticias seglares que padecen los pueblos hispanoamericanos y se eleva el nivel de vida de las clases humildes, el comunismo encontrará difíciles barreras para su expansión. Aun así, lo más importante, tal vez, sea extirpar el virus marxista, enraizado ya en millones de hombres iberoamericanos. El problema, como ha repetido en más de una ocasión Su Santidad el Papa, es, sobre todo, de educación. La ayuda material resultará efectiva al servicio de unas ideas y ´áe una propaganda que contrarresten y desborden el avance ideológico del marxismo. El alud rojo tiene tales proporciones que el dique de los dólares no basta para contenerlo. Hay que esperar y temer, además, la reacción en cadena. Él complot descubierto en Bolivia no es más que una muestra. Movimientos similares están a punto de estallar en toda Hispanoamérica. Y tal vez no puedan ser felizmente atajados como en la presente ocasión. No hay más tiempo que perder. Pues, ¿no es llegado el mómento dp movilizar todos los medios para impedir el triunfo comunista en la América española?

 

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