El turismo, fenomeno social     
 
 ABC.    15/04/1962.  Página: 88. Páginas: 1. Párrafos: 5. 

EL TURISMO, FENÓMENO SOCIAL

Hoy y mañana comenzará la desbandada. La emigración pascual, a la que los años va dando carácter de costumbre imperiosa como a las vacaciones de verano. Buena prueba de cómo se propaga esta práctica importada es la retención de alojamientos en toda clase de albergues desde hace muchas semanas. No hay una habitación disponible en el Sur, en Levante, ni siquiera en las ciudades o pueblos del Centro con algún aliciente turístico. Los huéspedes extranjeros son muchos, pero los nacionales son más, porque 16s españoles tardaron en adoptar esta modalidad, pero tan pronto como las circunstancias lo permitieron, se lanzaron al turismo apasionadamente, dispuestos a ser más viajeros qué. nadie. Hace tres años, 850.652 españoles salieron al extranjero, en 1960 fueron 2.149.153, y en 1961 su numero ascendio a 2.695.655, con un 30 por 100 de aumento sobre el año anterior, cifras que a los economistas alarman porque significan una propensión, en proceso de generalizarse, a invertir el ahorro en países extraños, sin beneficio para la economía nacional. Porque aquello de que los viajes son para los ricos corresponde a tiempo pasado. Como no sea que el número de los adinerados se haya desbordado sin pasar por las estadísticas ni por la contribución sobre la renta. Con la misma vehemencia se aficionó el español al turismo de fronteras adentro, tan pronto como la posesión de! coche consintió esta emancipación espontánea y vital. Por eso, aun siendo muchos los turistas extranjeros huéspedes de España en estos días, el número de españoles suman muchos más, aseveración fácil de comprobar sin necesidad de recurrir a las estadísticas.

Según los datos de la Dirección General de Turismo, en el mes de enere llegaron a España 369.323 turistas: un 45,6 por 100 de aumento sobre la cifra del año anterior, que fueron 253.741. Los cálculos para el presente año suponen un contingente de unos diez millones de turistas, frente a los siete millones y medio de 1961. Italia, que ocupa el primer puesto como nación favorecida entre los países europeos, mantiene el nivel del año pasado, durante el cual alcanzó la cifra de diecinueve millones de visitantes. En cambio, Francia ha visto disminuir la afluencia de viajeros en un 12 por 100, descenso atribuido á las explosiones de plásticos y a la agitación política consecuencia del conflicto de Argelia. El turismo es muy sensible a las perturbaciones político-sociales, pero cada vez se deja influir menos por los augurios catastróficos de una guerra universal atómica, porque una tensión permanente produce, a la larga, el relajamieato y acaba en el escepticismo.

Es curióse analizar la procedencia de los turistas llegados a Eapaña durante el.afte-t961. En primer lugar figuran los franceses: 3.332.032. Siguen los ingleses, 740.052; los alemanes, 480.549; los portugueses, 381.636, y a continuación los belgas, escandinavos, suizos, holandeses y austríacos. En cuanto a viajeros de América, el primer lugar corresponde a los de Estados Unidos, con 459.771 turistas, y después, con gran diferencia, los argentinos: 59.059; venezolanos, canadienses, brasileños y mejicanos. De Cuba llegaron 12.208, en su mayoría fugitivos de la revolución castrista. Los turistas africanos sumaron 88.532, los de Oceanía, 26.656, y del Asia 23.326. Los españoles residentes en el extranjero que visitaron su patria sumaron 813.430.

Se ha dicho que el turismo es un fenómeno social, sujeto a alternativas, como consecuencia de las condiciones político-sociales del país. Los cubanos, hoy, no pueden hacer turismo, y las salidas al extranjero de la mayoría de los países da Iberoamérica acusan baja. La preocupación de los estadísticos que estudian esto fenómeno se dirige especialmente a averiguar dónde pueden estar los límites de saturación, las oscilaciones de estas emigraciones placenteras y los niveles máximos que pueden alcanzar.

Averiguaciones de sumo interés, si se tienen en cuenta los enormes capitales comprometidos en la industria turística, tanto privados como estatales. Deducir conclusiones definitivas de semejantes estudios es co_s3 imposible, porque en el turismo intervienen muchos imponderables y factores inestables a los que no cabe reconocerles categoría axiomática. Nos debemos de contentar con admitir, como se dijo en el Congreso de la Federación Internacional de Agencias de Viaje celebrado el pasado mes de octubre en la Costa del Sol, que el turismo español está en sus albores.

 

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