Ante el Referéndum     
 
 Pueblo.    30/11/1976.  Páginas: 1. Párrafos: 4. 

ANTE EL REFERENDUM

LA verdad es que te semana que hoy se abre se va a caracterizar por la in tensíficación de la campaña en pro del referéndum. Y, además, nos va a dejar en puertas de un asunto decisivo para el país, que, curiosamente, y según sea su desarrollo y resolución, tendrá mucho que ver con el planteamiento político del referéndum mismo: nos referimos, claro está, a la posible (casi segura, diríamos) celebración del Congreso del P.S.O.E. Ante todo, hay que decir que las primeras muestras de la campaña oficial sobre el referéndum ofrecen, sin duda, motivos ciertos de credibilidad para el Gobierno. Ni en un solo «slogan» se aconseja la opción concreta del voto a emitir, sino la ocasión del voto como tal, la ocasión para ejercer un derecho que es, a la vez, un deber civil cualquiera que sea la opción preferida. Toda la campaña del Gobierno está montada sobre el eje información-voto. Y es de esperar, desde luego, que ese eje sea enriquecido con las posibilidades de comparecencia de líderes diversos a la hora de exponer sus criterios, sus reparos y sus sugerencias. En este sentido, parecería lo más conveniente aconsejar al Gobierno que, lejos de atrincherarse en el exceso de cautelas (tal vez con resonancias del pasado), optara por una franca apertura, aún en el caso de que algunos la motejasen de audaz, puesto que lo mas importante que va a quedar como resultado de esta campaña, en la que se cifra un tiempo, será un juego limpio indudable, que no pueda ser puesto en cuestión ni por unos ni por otros. Como es perfectamente lógico y coherente, la imparcialidad del Gobierno debe consistir en suplir unas normas de igualdad en la propaganda de que nuestro país carece, puesto que no ha venido hasta ahora siendo una sociedad democrática. Desde esa imparcial igualdad desterrar toda presunción de neutralidad, puesto que el Gobierno ha d> ser dueño de criterios y de opciones Y no una instancia aséptica de indeterminaciones.

• De otra parte, está el inminente Congreso del P.S.O.E. A todas luces parece obvio que, tras la reunión de la Internacional Socialista en Ginebra, la opción del eurosocialismo no puede ser desatendida nj obviada. Sería lamentable, a nuestro juicio, que el Congreso del P. S. O. E. tuviese que celebrarse fuera de España. Por fortuna, todo parece indicar que no va a ocurrir así, lo cual es un motivo de confianza para el inmediato mañana, es decir, para la semana que viene. El hecho de que el Congreso del Partido Socialista Obrero Español se celebre en la capital de España, desde nuestro punto de vista, es un paso indispensable en la estrategia de la reforma política del presidente Adolfo Suárez.

• En líneas generales, podría de-cirse que el país entero está a favor de la reforma política. Por una razón, sustantiva: porque desea la democracia sin violencia, y el Gobierno ha empeñado su palabra, avalada por acciones muy claras, muy concretas, en el sentido de que ése y no otro es su objetivo. Ahora bien: el signo de la democracia es la pluralidad, de igual manera que la piedra de toque para todo político es su capacidad de realismo, y en ningún caso su maximalismo. En esta semana que hoy comienza, muchas cosas van a clarificarse. A todos conviene e interesa que se clarifiquen de la manera más positiva y más rentable politicamente. El Gobierno desea el cambio; el país, sencillamente, lo produce y lo subraya. De ahora en adelante, la dialéctica Gobierno-oposición va a ser decisiva, fundamental para nuestro proceso político, porque ya todas las cartas están encima de la mesa, que es una mesa de debate público, nacional.

 

< Volver