Autor: Izquierdo Ferigüela, Antonio. 
   Gracias, señor presidente     
 
 El Alcázar.    31/12/1976.  Página: 1. Páginas: 1. Párrafos: 2. 

La ventana indiscreta

GRACIAS, SEÑOR PRESIDENTE

HE tenido la costumbre de utilizar la jornada de hoy para formular pronósticos. No he tratado con eso de invadir eI terreno de juego, ¡ nunca mejor dicho!, de Rafael Lafuente, sino de especularé con base en antecedentes precisos, el futuro inmediato en el campo que correspondía a mis observaciones. Hoy, 31 de diciembre de 1.976, renuncio a tal empeño, porque resulta muy fácil. Para saber lo que seré el tiempo nuevo, basta con conocer lo que ha sido el tiempo inmediatamente anterior. La noticia clave, en estos ideales parámetros de la especulación política, reside en la detención, cautiverio, exaltación y libertad, bajo fianza, de Santiago Carrillo, Secretario General del Partido Comunista Español, autor del genocidio más brutal que registra la historia contemporánea e Inspirador de las más graves y sangrientas tropelías de los anos difíciles.

U reconciliación nacional ha alcanzado sus últimos objetivos; y para que sea aún más brillante, propongo, con todo rigor´ y autenticidad, que el Gobierna de la Nación, el Gobierno o el franquismo residual, que es una forma como otra cualquiera de nominar a quienes le hicieron un corte de manga a Francisco Franco, resuelva la concesión, en favor de Santiago Carrillo, del Ducado de Paracuellos del Jarama. a la vez que invito a los familiares de los muertos, que ya no cuentan porque no son "un hombre: un voto", que contribuyan a la recaudación de las trescientas mil pesetas de fianza y gastos que se deriven, en derechos reales o como se llamen, por la concesión del titulo que deberá ser concedido con Grandeza de Esparta.

Los hombres de mi generación —los Suárezgonzález. los Martinvilla, los Garcíalopez, los Calvosotelo y un largo etcétera han arrojado luz sobre el aprobioso mito qua pesaba en la cabeza de un ciudadano d^igno, valiente, generoso, al que la propaganda totalitaria da la vieja aristocracia —los Alfaropolanco, Arrasalgado, FragaIribarne y otro largo etcétera— habla motejado de genocida, de cobarde, de sanguinario y terrorista. Santiago Carrillo no pertenecía a la lejana y tenebrosa vitrina de un lívido Museo da Cera, sino a la sonriente esperanza de un pueblo que aguardaba su liberación y que para su liberación solo esperaba, con resignada impaciencia, a que cayese para siempre un monstruo llamado Francisco Franco. Solo ha bastado un año para que la nueva aristocracia nacional los Suárezgon-zalez, los Martlnvllla, los Garcíalopez, los Calvosotelo, y un último y Jargo etcetera pudiera abandonar los viejas ropajes resignados de un fascismo de importación ¡vista a la derecha y reponer, reivindicar y honrar a quienes tantos méritos tenían contraídos con Dios y con España como el ex cautivo de Cambanchet Bajo. Puestos a ser generosos, hubiera preferido la libertad de "El Lute", que aprovechó la cárcel pare obtener el Ututo de Bachillerato, ya que en libertad no pudo hacerlo porque la cultura sigue retenida por las manos de siempre.

SI esto no sucede asf, si Santiago Canillo no culmina su carrera de servicios a los derechos humanas, a los valores eternos de la Patria y a los supremos valores de la Iglesia de Cristo en la conquista da un Ducado, es que nada tiene lógica en España. No sé quién dijo que España no es un pala lógico sino mágico. Es verdad: tan mágico y fantástico, que un muchachito de Cabreros —como un David redivido frente a un Goliat muerto— ha hecho el milagro de acabar con las cadenas franquistas, reducir la memoria del Dictador a un oscura borrón de nuestras vidas y devolver la libertad a quienes tuvieron que sufrir injustos exilios o Irse a la cárcel. El señor Duque da Paracuellos del Jarama está servido. |Qu6 Dios se lo pague, señor Presidente!.

Antonio IZQUIERDO

 

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