Objetivos del desarrollo     
 
 Pueblo.    20/06/1962.  Página: 3. Páginas: 1. Párrafos: 7. 

OBJETIVOS DEL DESARROLLO

LA abundancia de temas de que, en el campo económico social, hemos dispuesto últimamente nos ha impedido comentar el discurso que el ministro de Comercio, señor Ullastres, pronunció el mes pasado en la inauguración del XCVIII Consejo de la Cámara de Comercio Internacional. Pero como ni el interés ni la actualidad del mismo han pasado, queremos señalar hoy sus aspectos mas significativos.

Al hacer historia de las dificultades con que se había enfrentado España en el camino de su desarrollo en el período siguiente a la guerra de Liberación, señaló que las dificultades con que tropezábamos no eran únicamente económicas, sino también derivadas de estructuras inadecuadas, que constituían un lastre. "Eran estructuras viciadas y posturas psicológicas asimismo viciadas que se manifestaban por un excesivo sentido proteccionista en lo arancelario, por el apego a fórmulas alejadas de la competencia, y por una falta de adecuda valoración del trabajo."

En 1962 es posible que mucha gente no se dé ya cuenta de la lucha que ha supuesto a hacer pasar, a ciertos sectores dirigentes, de una mentalidad feudal de la propiedad, similar a la que aún se observa en algunas zonas agrícolas, a una mentalidad social adecuada a las exigencias de nuestro tiempo. No es que creamos que hemos llegado ya a un nivel satisfactorio, pero es indudable, que se aprecia una mejoría notable. Mejoría que, como ocurre en tantas acciones humanas, cada cual atribuirá a las personas o ideas que le parezca bien; pero que el abundante material escrito existente (del que los editoriales de los periódicos y revistas no son la parte ni menos importante) puede demostrar fácilmente de dónde ha surgido el impulso social que ha causado tan fuerte impacto en la mentalidad española.

Ullastres rindió también homenaje a las actividades de la iniciativa publica, tan injustamente tratadas pnr grupos liberales vinculados a sectores monopolistas, señalando que han servido para evitar que las estructuras viciadas antes aludidas sirvieran de obstáculo al desarrollo español. Aunque sólo hubiera sido por la ruptura de situaciones de olígopolio. gravemente perjudiciales para nuestra economía, la acción del I. N. I. merece el aplauso de los españoles.

Respecto al ritmo de nuestro crecimiento. Ullastres manifestó que existe la posibilidad de alcanzar un aumento del 4 al 5 por 100 anual del producto nacional bruto, y si la utilización de recursos es óptima y a ello se une el esfuerzo empresarial debido, podríamos conseguir un crecimiento del 6 al 7 por 100.

Pero en una pclítica de desarrollo económico, tan importante como e! crecimiento es su distribución, aunque haya. quien haga ascos al último término. Ullastrés no pasó por alto esle impórtente aspecto: "Junto a un crecimiento de la producción y de la riqueza que tenemos la seguridad de conseguir, nos plantearnos una mejor distribución de esta riqueza, de forma oue ese aumente de produccion meígre fundamentalmente a aquellos que arrancnn en este momento de rentas sociales muy bajas."

Es decir, que el crecimiento de la renta nacional ha de favorecer, en primer lugar, a los que hoy tienen menos participacinó en ella. Los demás todavía pueden esperar un poco.

 

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