Condiciones inamisibles     
 
 Pueblo.    20/06/1962.  Página: 3. Páginas: 1. Párrafos: 12. 

CONDICIONES INADMISIBLES

HA llegado a nuestras manos la copia de una solicitud de permiso para entrar en un centro de trabajo patrocinado por los Estados Unidos y establecido en España. Es un documento cuya lectura causa tanta sorpresa como sentimiento de repulsa. Literalmente dice así:

—ES COPIA—

ASUNTO: Solicitud de Permiso para entrar en un Centro de Trabajo patrocinado, por los Estados Unidos.

1.—Solicito su autorización para entrar en el Centro da Trabajo patrocinando por los Estados Unidos en ............................., con el propósito de prestar ayuda al personal que pueda precisar de mis servicios. Si Vd. concede mi petición es con el conocimiento de que:

a.—Ayudo a personas en particular, las cuales recompensarán mis servicios con propinas.

b.—No soy ni un empleado de las Fuerzas de los Estados Unidos ni persona relacionada con las Fuerzas de los Estados Unidos. No tengo derecho a sueldo, gajes, beneficios, bonificaciones, subsidios u otras remuneraciones. No tengo derecho a vacación anual, enfermedad o cualquiera otro tipo de permiso. No tengo derecho a compensación por enfermedad, accidente o fallecimiento 6i tuviese algún contratiempo mientras permanezca en su centro de trabajo o base.

c.—No cogeré, quitaré, compraré o recibiré ninguna mercancía, comestible, artículos o Utensilios que sean para la venta, uso o consumo del personal de los Estados Unidos.

d.—Soy sabedor de que mi entrada al centro de trabajo es objeto de aprobación de los oficiales de seguridad y puede ser derogada en cualquier momento sin notificación. Debo observar las instrucciones del oficial encargado del centro de trabajo y las de los subordinados que actúen en su Interés.

e.—Tengo una póliza de seguro de accidente con la Compañía de Seguros .............................., para protegerme contra cualquier accidente que pueda ocurrirme mientras esté en el centro de trabajo patrocinado por los Estados Unidos y mantendré en vigor este seguro mientras permanezca en este centro de trabajo. El importe de este seguro correrá a mi cargo.

2.—Por mi firma al pie de este documento certifico que esta petición ha sido completamente explicada y comprendo plenamente todos los puntos citados. También certifico que he recibido una copia y traducción en español de esta carta.

NOMBRE:........................

DIRECCIÓN:.....................

CARNET DE IDENTIDAD NUMERO:

......................

TESTIGO

No se nos oculta que tienen forzosamente mucho de peculiar las relaciones laborales que entablen los subditos españoles con los centros de trabajo norteamericanos situadas en España. Pero, de todos modos, es muy difícil, por no decir imposible, comprender o justificar semejante régimen de excepcion. Solamente una de las prescripciones laborales normales en la legislación española aparece recogida, en esencia, en tal documento: la que se refiere al seguro de accidentes. Todas las demás no sólo son silenciadas o no recogidas, sino que son claramente negadas. Por carecer de todo, incluso carece de derecho al salario—¡que se recibirá como propina!—el trabajador empleado en estos centros.

Nunca hubiésemos pensado que las leyes laborales españolas fuesen de tan rotundo modo Ignoradas por un país aliado y amigo, en los establecimientos que este país tiene en territorio español precisamente por una razón de alianza y amistad. Aunque los salarios que abonen a los trabajadores españoles sean propinas fabulosas, de millonario liberal, estos trabajadores se emplean sin garantía alguna, ni de permanencia ni de seguridad social. Se emplean, en suma, en condiciones inadmisibles.

I hay más. SI dejamos a un lado la legislación laboral española y examinamos este documento según las normas de la legislación laboral internacional—O. I. T. y organismos con pondientes de la

O. N. U.—tampoco es un documento aceptable. Incluso podría ser rechazado, y lo serla por los Sindicatos, en la propia Norteamérica.

Bien está gue en situaciones no comunes, como ésta, se flexibilice en gran medida la relación laboral; bien que se admita un régimen de excepción. Pero no está bien que la excepción sea de tal grado que equivalga a dejar a los trabajadores españoles, en establecimientos sitos en territorio nacional, completamente a la Intemperie, sin mas derecho que el elementalisimo de recibir una propina.

 

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