Sesenta y ocho víctimas del terrorismo     
 
 Ya.    05/10/1976.  Página: 12. Páginas: 1. Párrafos: 37. 

5-X-76

Araluce buscaba siempre la concordia

Don Juan María Araluce Villar, presidente de la Diputación Provincial de Guipúzcoa, procurador en

Cortes y consejero del Reino, era un hombrachón vascos-vizcaíno de Santurce—, corpulento, con carnes

en latifundio, como su inteligencia y su bondad; apacible, pausado en el hablar, peregrino del dialogo y

del entendimiento entre los hombres. En las Cortes, sus intervenciones en los debates eran pura buscar

siempre la concordia entre las diversas posturas y para aportar fórmulas que lograsen consensos

mayoritarios. Político de hechos concretos más que de frases prometedoras.

Había nacido el 24 de junio de 1917; tenia cincuenta y nueve años de edad. Estudió Derecho en la

Universidad de Deusto; se doctoró en la de Madrid. En 19S6, con diecinueve años, se incorporó, como

voluntario, a los tercios de requetés; después, durante la contienda civil, se hizo teniente piloto de la

aviación de caza y con ese grado concluyó la guerra. En 1944 ingresó en el notariado y por oposición

obtuvo, en 1947, la notaría de Tolosa.

PROCURADOR Y CONSEJERO DEL REINO

En 1968—había sido presidente de la Asociación de Cabezas de Familia y consejero de la Unión de

Asociaciones Familiares—fue nombrado presidente de la Diputación Provincial de Guipúzcoa—sería

reelegido por sus compañeros de Diputación-hace unos meses—y llegó a las Cortes. Las Comisiones de

Leyes Fundamentales y de Presupuestos le contaron entre sus miembros. Fue elegido por los procuradores

presidentes de diputación para que les representase en la Comisión Permanente de las Cortes y en 1971

para consejero del Reino en representación del mismo grupo, cuando s« produjo el cese del consejero del

Reino señor López-Muñiz. Desde aquella fecha ostentaba la representación en el Consejo del Reino.

Dentro de las Cortea formaba en el grupo parlamentario regionalista. EL TERRORISMO

En cuantas ocasiones tuvo, tanto en las Cortes como en declaraciones a la prensa o en actos públicos, dejó

claro su preocupación y «u amor por las tierras vascas.

En carta al entonces vicepresidente del Gobierno almirante Carrero Blanco le decía: "Entiendo que e» mi

deber dirigirme a vos para hacer constar de forma pública mi dolorida protesta contra quienes pretenden

involucrar al pueblo vasco en la criminalidad d» un terrorismo extraño a nuestra tradición política y que,

con independencia de los criterios ideológicos que cada uno podamos profesar, todos condenamos."

ETA

El 3 de octubre del año pasado declaraba el señor Araluce Villar a nuestro colega "A B C", respecto a las

actividades de ETA: "Yo no creo que ETA haya hecho programa alguno de reivindicaciones políticas o

de formas sociales. Y si hay programa, yo, presidente de la Diputación, no lo conozco. Conozco que es un

movimiento de raíces anarco-marxistas que pretende la destrucción del sistema. Y no sólo de esto,

también de las vivencias propias de la persona: es la dislocación de toda norma y sujeción en el hombre

mismo; la supresion de condicionamientos y fidelidades. ETA ataca en el ciudadano cuanto se fuede

llamar "virtud": la soberanía de lo noble «obre lo deleznable. Yo no tengo reparo en decir que ETA no

sólo va contra las estructuras del Régimen, sino contra el ser humano concebido como un valor espiritual.

Lo que importa decir, una vez mas, es que el terrorismo ETA actúa potenciado desde fuera." EL PAÍS

VASCO

Sobre el país vasco decía: "Yo entiendo la unidad nacional no como una colmena de ladrillos todos

iguales. No. Cada provincia, cada región, tiene tus peculiaridades..., y es de justicia dar un trato destguaí«.

lo« «ere» ¿«yriqugtes. T«»i«in« «i>mnnniifl •« un» M durnpM-•I decreto de 1937 que separó las

provincias de Vizcaya y Guipúzcoa del régimen especial propio de las Vascongadas."

EI problema capital que tiene planteado la provincia de Guipúzcoa "Yo diría—respondía en julio pasado a

"La Actualidad Española"—que «na -de las causas principales, históricas, constantes, es «J derecho a una

mayor autodeterminación de la propia provincia, en el sentido de asumir una serie .de responsabilidades

dentro de «u política provincial. En el actual sistema y en los últimos años ha estado muy fuera de su eje

central, que es, en definitiva, la propia decisión de la colectividad. Sin negar con ello para nada su

inserción dentro de la comunidad nacional dé la que forma parte integrante."

El señor Araluce Villar estaba casado con doña María Teresa Letamendía y Goitia; el matrimonio tenía

nueve hijos. Los señores d* Araluce Villar celebraron en junio de 1974 sus ´bodas de plata matrimoniales.

 

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