Por un comando de ETA. 
 Asesinado el presidente de la Diputación de Guipúzcoa     
 
 El Alcázar.    05/10/1976.  Página: 4. Páginas: 1. Párrafos: 14. 

POR UN COMANDO DE ETA ASESINADO EL PRESIDENTE DE LA DIPUTACIÓN DE

GUIPÚZCOA (y consejero del Reino)

MADRID, ´Redacción.—A las dos y media de la tarde de ayer falleció a consecuencia de las gravísimas

heridas sufridas minutos antes en un atentado el presidente de la Diputación Provincial de Guipúzcoa y

consejero del Reino don José María Araluce Villar, así como tres miembros de su escolta, el policía

armada don Alfredo García González (conductor) y los subinspectores del Cuerpo General de Policía don

Antonio Palomo Pérez y don Luis Francisco Sanz Flores. A última hora de la noche también falleció el

conductor de su vehículo, don José María Elicegui Díaz, que había sido intervenido para extraerle una

bala que tenía alojada en la cabeza.

También resultaron muertos en el atentado su conductor y tres policías de su escolta.

Don José María de Araluce Villar falleció casi instantáneamente alcanzado por una ráfaga de

ametralladora.

Además, resultaron .alcanzados diez transeúntes y unos quince vehículos

El dramático suceso ha llenado de consternación e indignación a toda España, tanto por la brutalidad

indiscriminada de los asesinos como por la pérdida que representa la personalidad del Sr. Araluce Villar,

denodado defensor de su provincia y hombre de arraigadas convicciones tradicionalistas. Su muerte y la

de los abnegados policías que tenían encomendada su custodia ha provocado inmediatamente la más

enérgica repulsa por parte de diversas entidades políticas y ciudadanas. Así, una nota de Unión del Pueblo

Español se dirige al Gobierno "en enérgica demanda de justicia, orden y autoridad". Con. carácter

extraordinario, a las 6,35 de la tarde se reunió el Consejo de Ministros, prolongándose sus deliberaciones

hasta poco antes de las 7,30.

LOS HECHOS

Los acontecimientos se produjeron de la siguiente forma: pasadas las dos de la tarde el Sr. Araluce

abandonó su despacho en su coche oficial acompañado de otro vehículo de escolta, en el que viajaban tres

policías, dirigiéndose hacia su domicilio en la avenida de España para almorzar.

Al llegar los vehículos frente al número nueve de la avenida de España se dirige un individuo

rápidamente hacia él. Viste una cazadora marrón y pantalones oscuros, saca una metralleta de debajo de

la cazadora y dispara sobre el coche de escolta. Los ocupantes del mismo responden a los disparos sin

alcanzar al agresor y reciben los proyectiles. El autor del atentado encara después el arma hacia el coche

oficial y suena otra ráfaga. Con ella alcanza a don José María de Araluce y al conductor del vehículo.

El autor de los disparos, acompañado por otros individuos, (los testigos no precisaron si tres o cuatro),

corre unos veinte metros, suben apresuradamente a un coche "Simca mil doscientos" blanco, matrícula de

Bilbao y emprenden la huida en dirección al puente de Santa Catalina y se piensa que se dirigen a

Francia.

MORTALMENTE HERIDOS

Los hijos mayores del señor Araluce bajan precipitadamente a la calle al oir los disparos. Habían

comenzado a comer y hallan, cuando bajan, a su padre y al conductor del coche gravemente heridos. Uno

de ellos se sienta al volante del automóvil y se dirige a la residencia de la Seguridad Social.

Acto seguido, cohes de la Policía y de las Fuerzas del Orden Público, advertidos del atentado, se

presentan en el lugar de los hechos. Inmediatamente se traslada a los heridos del coche de escolta al

Hospital Provincial, al Hospital Militar y a la Clínica de la Cruz Roja respectivamente. Al ingresar son ya

cadáveres.

Pasadas las tres de la tarde, don José María de Araluce es sometido a una intervención quirúrgica de

extrema gravedad. Fallece. En otro •quirófano se está interviniendo en esos momentos a su conductor

José María Elicegui de una herida de bala en la cabeza. Se establecen rigurosos controles policiales en las

carreteras del país Vasco y en toda la frontera hispano-francesa desde el puente de Santiago hasta Huesca,

a fin de evitar la huida a Francia de los autores del atentado.

A las cuatro y cuarto aparece en el Paseo de los Fueros, apenas a doscientos metros del lugar del atentado,

un Simca mil doscientos blanco, matrícula de Bilbao utilizado por los autores del atentado.

Poco después se informa que el señor Araluce había recibido siete impactos de bala en la pierna, el

abdomen y el tórax. Se da a conocer también que el conductor José María Elicegui, tras la operación

sufrida, se encuentra en gravísimo estado.

ETA REIVINDICA EL ASESINATO

Alrededor de las seis suenan los teléfonos del director de la "Voz de España" y del "Diario Vasco". Lo

atienden como es habitual las secretarias de redacción que oye: "Escucha bien: Soy un militante de E.T.A;

Organización Socialista Político Militar. Euskadi Sozialista Ta Askatazuna. E.T.A. reivindica la ejecución

del presidente de la Diputación y de sus txakurras (perros) guardianes, Cora Euskadi Askatuta. Gora

Euskadi Socialista E.T.A.

CAPILLA ARDIENTE

Por expreso deseo de la esposa y los hijos de José María de Araluce se instaló la capilla ardiente en el

salón del Gobierno de la Diputación Provincial. Simultáneamente en el Gobierno Civil se instaló la

capilla ardiente de los tres policías de escolta fallecidos. Al mismo tiempo se reúne en el Palacio

Provincial el Pleno en sesión extraordinaria.

VEINTE DISPAROS

De la magnitud del atentado da cuenta el hecho de que además resultaron alcanzados por las ráfagas de

metralleta unos diez transeúntes y quince vehículos. El Sr. Araluce, según unas versiones, recibió cerca

de veinte .disparos. Por los casquillos que se han encontrado parece que se trata de tipo "parabellum".

HOMENAJE POPULAR EN LA CALLE

En el lugar donde cayó herido de muerte el señor Araluce Villar, así como los policías de la escolta,

fueron colocadas una bandera nacional, una corona de flores y unas velas encendidas, siendo bastante

público el que desfila por la avenida de España.

EL ALCÁZAR

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