Autor: Zabala, Vicente. 
 Se superaron las tensiones en el funeral por German Rodríguez. 
 Navarra impuso su temple en la fecha clave de los sanfermines 79  :   
 Tres heridos, balance de los encierros del domingo y el lunes. 
 ABC.    10/07/1979.  Página: 13. Páginas: 1. Párrafos: 18. 

SE SUPERARON LAS TENSIONES EN EL FUNERAL POR GERMÁN RODRÍGUEZ

NAVARRA IMPUSO SU TEMPLE EN LA FECHA CLAVE DE LOS SANFERMINES 79

Pamplona, 9. (De nuestro enviado especial.) ¡Qué día de tensión, señores. Cuanta preocupación para las personas pacíficas que habitan en la capital navarra! Ya escribanos que el 8 era el día clave, el del tremendo pulso que iban a sostener los auténticos navarros por salvar los sanfermines contra los que son capaces de utilizar hasta la sana alegría de unas fiestas para torpedearlas en nombre de intenciones políticas secesionistas, eminentemente revolucionarias, antiparlamentarias y antiespañolas.

Esta vez el motivo era el aniversario de la muerte del mozo Germán Rodríguez en los tristes sucesos del pasado año.

TENSIÓN.—Poco después de las once de la mañana del domingo, diversos partidos políticos como Eukzadiko Ezquerra, EIA, EMK-OIC, LKI y su rama juvenil IT-GKL, dejaron .ramos de flores en el lugar que cayó muerto Germán Rodríguez. A la una de la tarde aproximadamente, una comisión de las peñas se trasladó al cementerio pamplonés y depositó una corona en el nicho donde reposan sus restos.

Poco después se celebraría la misa en la iglesia de San Lorenzo, que aparecía abarrotada de público. Ofreció el acto religioso el sacerdote Teodoro Giménez Torrecilla, que, afortunadamente, no pronunció homilía, pues no éramos pocos los que temíamos que ésta fuera la chspa desencadenante de incidentes, cerno ha ocurrido en otras ocasiones en actos similares.

Después de la misa, un hermano de Germán leyó una carta en nombre de la familia. Afirmó que el funeral que se acababa de celebrar estaba en contradicción con las ideas de su hermano fallecido. Calificó de «claudicante» la postura de las peñas ante lo que él considera responsables de los sucesos del año pasado y dio las gracias á los asistentes por su presencia.

A continuación, un miembro de la comisión de peñas, con firmeza, hizo un llamamiento para reconstruir los Sanfermines; unas fiestas en la que el pueblo pueda volver a participar con la tradicional alegría.

Invocó la paz y la concordia y la invitación a participar en la manifestación sin romper el acuerdo hecho de antemano para que fuera «silenciosa».

MANIFESTACIÓN. — Poco después se inició la manifestación, cuyo silencio trataron de romper rápidamente los portadores de consignas. Gritos de «Germán Herria Zurekin» y «Germán, Germán», con acompañamiento de palmas. Las peñas y el público que presenciaban la comitiva desde las aceras se echaban rápidamente encima con estruendos «¡San Fermín!, ¡San Fermín!, ¡San Fermín!» Se produjeron algunos enfrentamientos verbales, pero sin mayores consecuencias, pues los servicios de orden de los mocetones de las peñas funcionaban perfectamente, dispuestos en todo momento a defender la deseada tranquilidad.

A las dos de la tarde, quizá un poco más, las masas llegaron al lugar donde se puso una estela en recuerdo del militante de. la Liga Comunista Internacional. Un minuto de silencio precedió a la interpretación del «Euzko Gudariak», que fue respetuosamente escuchado por el numeroso público que contemplaba el acto en los alrededores. Al finalizar el cántico, crecieron los nervios en unos momentos de desconcierto, al reproducirse los gritos con las consignas y la réplica rotunda del mocerío con el clásico «¡San Fermín I, ¡San Fermín!, ¡San Fermín!» Así como la rápida intervención de las charangas, que comenzaron a interpretar jotas y aires navarros y sanfermineros.

Poco después, estuvo a punto de irse todo a pique, pues en la avenida de Carlos III, a un tiro de piedra de donde se habían celebrado los actos, una señora, asomada en un balcón, sacó la bandera de España, que llevaba también la de Navarra con su escudo y la Laureada junto al emblema de Alianza Foral Navarra.

La señora fue insultada e increpada. Muchos exaltados se dirigieron hacia el portal. Otra vez las peñas volvieron a intervenir, protegiendo la entrada de la casa, mientras la señora retiraba la enseña.

EN LA PLAZA DE TOROS.—A la hora en punto de comenzar el festejo, el presidente sacó el pañuelo que ordena la salida de los aguacilillos. Nueva preocupación. Tras romperse el luminoso cuadro de las cuadrillas, se guardó un minuto de silencio, seguido de un emocionante «¡San Fermín!, ¡San Fermín!, ¡San Fermín!», que ahogaba algunos gritos de los que permanecieron puño en alto mientras se interpretaba el toque de Oración con la corneta.

Después de la corrida se guardó otro minuto de silencio acompañado de un solo corneta, seguido de la irrupción en el ruedo de los «chiquis», niños ataviados .de Tres heridos, balance de los encierros del domingo y el lunes pamplónicas, algunos de los cuales portaban pancartas con la palabra «calma», «calma». Palomas de la paz partieron hacia las alturas impulsadas por diversas manos.—Vicente ZABALA.

TRES HERIDOS EN LOS ENCIERROS DEL DOMINGO Y EL LUNES

Por otra parte, y también durante el segundo encierro del domingo, una persona resultó herida de gravedad por asta do toro en el segundo encierro de las fiestas de San Fermín, que se llevó a cabo con una masiva participación de corredores.

El herido, José María Fernández Mal-donado, de treinta y dos años, fue trasladado al Hospital Provincial, una vez sometido á una intervención quirúrgica de urgencia en la enfermería de la plaza de toros.

El parte médico dice: «Herida por asta de toro en el cuello, lado derecho Trayectoria de adelante atrás y de fuera a dentro, que diseca completamente paquete vascular de la carótida, seccionando los músculos infraoideos. Desgarro de la yugular externa. Gran hemorragia. Intenso «shock». Pronóstico grave.»

En los distintos centros sanitarios del recorrido, fueron atendidas unas veinte personas, con contusiones y erosiones diversas.

El encierro, con momentos de verdadera emoción y riesgo, tuvo carácter multitudinario al participar en él miles de mozos que abarrotaban las calles del recorrido. En el encierro del lunes, dos personas han resultado heridas, uno de los heridos lo ha sido por asta de toro. Se trata del subdito norteamericano Alien Gal, de veintiocho años, natural de Maryland, que fue alcanzado por un toro descolgado, a la entrada de la plaza. El otra herido sufre contusión torácica producida por un golpe de una vaquilla.

En encierro, que duró cinco minutos y diecisiete segundos, comenzó con normalidad, recorriendo la manada estirada y unida la Cuesta de Santo Domingo. Al llegar a la plaza Consistorial, se rezagó un toro que fue creando peligro. En la calle Estafeta se unió con otro que se había quedado también rezagado, y ambos fueron barriendo la calle, sin llegar a producir ningún herido. Sólo a la llegada al coso se produjo la cogida del subdito norteamericano.

 

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