Autor: Saña Alcón, Heleno . 
   Un alemán opina sobrte España     
 
 Pueblo.     Página: 3. Páginas: 1. Párrafos: 8. 

Un alemán opina sobre España

UNO está más o menos harto de leer esa serie de reportajes sobre la "typical Spain" que a menudo se publican en el extranjero, reportajes en los que invariablemente se socan a relucir los manidos lugares comunes de nuestros toreros, gitanos y guitarras. Hasta añora casi exclusivamente España ha sido "tema" para loe publicistas extranjeros precisamente en la medida en que nuestra tierra ha sido pintoresca, exótica, atrasada. Uno esta harto también del otro tipo de informadores, de quienes llegan a la Península con un clisé preestablecido, con !a consigna política en el bolsillo. Son quienes sólo ven en nuestro pais los suburbios y los arrabales, los que disparan el "flash" únicamente cuando se les cruza un mendigo por delante o cuando aciertan a sorprender a un grupo de niños harapientos en cualquier plaza de pueblo. En una palabra: sobre España se informa casi siempre mal. Unas veces por mala intención, otras—la mayoría—porque España, país dé grandes contrastes, constituirá siempre un enigma para uria retina superficial. El que yo afirme aquí que sobre España se informa casi siempre mal no obedece a una salida de mal tono por mi parte. Todo el que haya vivido en el extranjero—no en China, sino aquí, en Europa, a tres horas de avión—sabe perfectamente la opinión que el europeo medio tiene sobre nosotros. Y esto se lo debemos únicamente a los informadores extranjeros.

Pero la regla tiene sus excepciones. En el periódico alemán "Frankfurter Allgemeiner"—que es una especie de "Times" alemán—se ha publicado, en la última edición dominical, un reportaje a toda página sobre España. Su autor es Robert Held, quien ha escrito uno de los artículos más justos y ponderados que yo he leído sobre nuestro pais desde hace mucho tiempo. El trabajo, que es dé gran interés, naturalmente, para el lector alemán, no es menos interesante para el mismo lector español, ese tipo de lector que está dispuesto a creerse todas las bolas sobre cualquier pais extranjero, pero que hace una mueca de escepticismo cuando se trata de admitir realidades como puños referentes a nuestro país. El trabajo informativo aparecido en el suplemento dominical del "Frankfurter Allgemeiner" es tan interesante que yo no he podido resistir la tentación de escoger algunos párrafos centrales y de traducírselos a ustedes.

Aquí van:

"El progreso está en marcha (en España), no únicamente en lo que concierne a los deseos a corto plazo de] consumidor, sino también en So que se refiere a los costosos fundamentos para el futuro. Aquí están, como monumentales cambios del paisaje:

los embalses; algunos terminados ya, otros en construcción. Los cables de alta tensión, las grandes centrales, eléctricas, cíe acero centelleante, que tras la apariencia de un montaje decorativo, en medio de un paisaje escueto, dejan ver el verdadero rendimiento que producen: energía para el país:" " El cultivo del campo parece arrojar un gran remüntiento. Se encuentra todavía la imagen arcaica del campesino que labra su tierra con el sencillo arado y la yunta de muías; pero en otras partes—como en Castilla la Nueva, entre Toledo y Madrid—ruedan "al anochecer los tractores semipesados por la carretera,"

"Él automóvil de fabricación nacional — con licencia, pero construido totalmente en España—pertenece a la imagen de la calle. Los taxis modelo Chrysler 1930, con su olor a bencina y su dirección insegura, han desaparecido de Madrid. En las carreteras interurbanas, los camiones de 10 toneladas no solamente imponen, sino que incluso asustan.Al atardecer se puede ver, en la costa, vasca, la salida de las caravanas, a través de los angostos y montañosos valles, en dirección hacia Madrid. Ese arduo tráfico de camiones—el pescado fresco es transportado a través de toda España, desde Algeciras a Bilbao (1.200 kilómetros) — constituye un ejemplo de cómo en esta tierra no todo se soluciona tan racionalmente como en otras partes de Europa."

"La arquitectura española empieza ahora a desarrollarse libremente y a realizar Jo que Pio Baroja, encolerizademente, echaba de menos: una arquitectura de nuestro tiempo. Los arquitectos y decoradores españoles parecen haber retrocedido con instinto seguro ante aquello en que los alemanes se han excedido, esto es, ante las decoraciones de moda, lo efímero, to perfumado. La arquitectura española es más severa, más áspera, pero está concebida para resistir con éxito la mirada crítica del tiempo. Un pueblo construye de la manera que se siente. Y España edifica, y edifica cada día mejor."

"Hacerse una nueva imagen de España requerirá, naturalmente, todavía algún tiempo. Los mismos españoles parecen no ver claramente qué aspecto tendrá la España que se aproxima a Europa. Pero quien examina el país cuidadosámente percibe que aquí cambian los tiempos más rápidamente de lo que los alemanes habían esperado."

Creo que no es necesario añadir ningún comentario a estos párrafos que son una respuesta clara y rotunda a todos aquellos que, fuera y dentro de nuestras fronteras, se dedican, agarrados a posiciones mentales falsas, a mirar a España con los mismos ojos de hace veinticinco años.

Heleno SAÑA ALCON

 

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