Monopolio     
 
 Pueblo.    21/03/1962.  Página: 3. Páginas: 1. Párrafos: 4. 

MONOPOLIOS

CASI siempre que hemos tacado en esta página el problema candente de los monopolios se ha producido, desde uno u otro sitio, una reacción contraria a nuestras afirmaciones. Se ha dicho que era exagerado, cuando no inexacto, hablar del grado de monopolio que se patentiza en la economía española. Se ha negado, incluso, que existiera en ella tal tensión monopolística.

Recientemente, en los coloquios celebrados por Acción Social Patronal en la Cámara de Comercio, sobre el lema genérico de la integración de España en el Mercado Común, un conocido economista, don José Luis Sampedro —catedrático de Estructura Económica de la Universidad Central— ha dicho algo sobre el erado de monopolio que nos interesa recoger en esta pagina.

La dificultad principal con la que tropieza la economía española —ha afirmado el profesor Sampedro— es la de. ficiente productividad de nuestro sistema, que se debe, en parte, al medio ambiente, porque no es el nuestro un país de condiciones naturales favorables. Por otra parte, a todos los españoles corresponde algo de culpa en ello, sin que deba centrarse exclusivamente la atención sobre los empresarios, como se hace algunas veces, ni siquiera sobre los tan mal afamados intermediarios. Otras causas que concurren en el bajo nivel de productividad son las unidades de explotación antieconómica—porque las empresas no tienen, en general, la dimensión óptima, el equipo adecuado—, las deficiencias de los transportes, los defectos de información, etc..., todo lo cual conduce a una situación que, en conjunto, tiene "un considerable grado de monopolio".

Hay, pues, un considerable grado de monopolio en la economía española, según las autorizadas afirmaciones del profesor Sampedro. No se trata de una campaña demagógica —como a veces se dice o insinúa en respuesta a nuestros comentarios—, sino de una realidad que aprecian objetivamente los economistas de más prestigio.

 

< Volver