El parlamento navarro     
 
 Diario 16.    18/03/1981.  Páginas: 1. Párrafos: 3. 

El Parlamento navarro

cabo de tres meses de inactividad, ayer celebró i el parlamento Foral de Navarra. La razón de que: tan dilatado paréntesis quedará súbitamente interrumpido fue expuesta de manera descarnada por el portavoz de Herri Batasuna antes de marcharse de la sala: el máximo órgano representativo del pueblo navarro había sido convocado aprovechando la presumible incomparecencía de un señor bajo y gordito llamado Jaime Ignacio del Burgo, a quien su condición de senador obliga a desplazarse a Madrid.

los antecedentes de este estrambótico caso son muy simples. Al señor Del Burgo se le destituye de la presidencia de la Diputación Foral como consecuencía de un confuso «affaire» financiero, en el que luego nada punible ha podido ser probado contra él; una serie de grupos políticos caen entonces en la tentación de declararle apriorísticamente culpable y promueven una moción de indignidad parlamentaria que meses después de su aprobación sigue sin sustentarse en nada que no sean apreciaciones subjetivas de un comportamiento público, tan discutible como legalmente válido; naturalmente, Del Burgo rechaza el anatema y continúa decidido a cumplir con la misión representativa que sus electores le asignaron.

He aquí, pues, una situación de auténtico escándalo: todo un Parlamento Foral paralizado para infantilmente hacerle él vacío a uno de sus miembros. Parece de chiste, pero es así. ¿Qué otra moraleja podrá terminar extrayéndose, si este sin sentido se prolonga, sino la de que se trata —al menos en las actuales condiciones— de un órgano absolutamente superfluo para ia nación y para los navarros que lo pagan?

 

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