Autor: Goñi, Fermín. 
   Los partidos buscan una salida a la paralización del Parlamento Foral     
 
 El País.    12/02/1981.  Páginas: 1. Párrafos: 6. 

NAVARRA

Los partidos buscan una salida a la paralización del Parlamento Foral

FERMÍN GOÑI, Pamplona

El presidente del Parlamento Foral de Navarra, Víctor Manuel Arbeloa, del PSOE, inició ayer una ronda de contactos con los portavoces y dirigentes de los partidos con representación parlamentaria, con el objeto de tratar de buscar una salida a la paralización del Parlamento, cuya última sesión plenaria se celebró el pasado 9 de diciembre de 1980. De los siete plenos que ha celebrado el Parlamento de Navarra desde que el asunto FASA-Del Burgo saliera a la luz pública, el 23 de febrero de 1980, cuatro han sido suspendidos después de otras tantas tumultuosas sesiones.

El pasado 14 de abril, el pleno del Parlamento Foral de Navarra tomaba el acuerdo de exigir la dimisión de Jaime Ignacio del Burgo, de UCD, como presidente de la Diputación y como diputado foral, por su participación en el asunto FASA. Desde entonces, los plenos de la Cámara navarra han tenido un aliciente incómodo: conocer si Del Burgo asistiría o no a las sesiones. El primer pleno celebrado con posterioridad a la toma de postura del Parlamento con respecto al tema FASA-Del Burgo, que se llevó a cabo el 19 de mayo pasado, fue suspendido por el presidente Arbeloa tras una tumultuosa sesión, en la que todos los grupos —con excepción de UCD y Unión del Pueblo Navarro (UPN)— pidieron a Del Burgo que abandonara el salón de sesiones y acatara el acuerdo del Parlamento. > ^a segunda suspensión se produjo el 21 de octubre. El vicepresidente de la Cámara, José Antonio Urbiola, de Herri Batasuna (HB), acababa de salir de la cárcel de Carabanchel sin cargos ni fianza —había ingresado en la prisión bajo la acusación policial de mantener relaciones con ETA Militar— y otro parlamentario de la coalición abertzale, Fernando Sáez, se encontraba en la cárcel por idéntico motivo. En esta situación, el portavoz de HB optó por la táctica que emplean los diputados del Partido Radical italiano: tomó la palabra por tiempo indefinido y comenzó un inaudible discurso en el que exigía a la Cámara que se pronunciara sobre las detenciones a parlamentarios de HB. Mientras Aldekoa hablaba, el pleno elegía al nuevo secretario segundo, en medio de un caos interminable. Ante este panorama, Arbeloa levantó la sesión, que continuó una semana después.

Los dos últimos plenos, celebrados el 13 de noviembre y el pasado 9 de diciembre, fueron suspendidos a causa de la presencia en la Cámara de Del Burgo, en medio de las protestas de todos los grupos —excepto UCD y UPN—, que exigían al político centrista que abandonara el salón y acatara la decisión del Parlamento.

Sin embargo, la dimisión de Del Burgo como diputado foral —ya que como presidente de la Diputación fue cesado por sus compañeros >le Corporación— es una cuestión de exclusiva índole personal del político centrista. A ese cargo se accede por votación directa y Del Burgo ha asegurado que no piensa dimitir, ya que considera que su actuación en el caso FASA fue totalmente correcta y, en consecuencia, estima que es inocente de todas las acusaciones que sus enemigos políticos le imputan.

GARCÍA FRANCÉS

Víctor Manuel Arbeloa, presidente del Parlamento Foral de Navarra.

Ayer, en un periódico local, un ciudadano escribía una carta al director, en la que exponía su problema personal al haber adquirido un piso y haber pagado el doble de impuestos que en otras provincias, como consecuencia de la paralización del Parlamento. Como quiera que el año pasado se produjo en España una reducción del 7,40% al 4% en el impuesto de transmisiones patrimoniales (derechos reales), para que en Navarra entre en vigor la modificación, se necesita, en primer lugar, la aprobación de la Diputación y, posteriormente, la del Parlamento. La Diputación la aprobó el año pasado y remitió un proyecto al Parlamento, sin que éste lo haya examinado todavía, por lo que en Navarra los . ciudadanos continúan pagando el 7,40% del valor del bien adquirido; es decir, casi el doble de lo que cotizan los de régimen común. «Realmente es lamentable», escribía el ciudadano, «que por culpa de vuestra incapacidad manifiesta para hacer funcionar nuestro Parlamento (no olvidéis que nuestros votos os otorgaron vuestro escaño) paguemos las consecuencias los de siempre».

 

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