Actualidad     
 
 Pueblo.    12/03/1962.  Página: 3. Páginas: 1. Párrafos: 4. 

CON LA VENIA

ACTUALIDAD

SON muchas las conferencias y los artículos que se dedican al tema de la cogestión. El tema se lo merece. En las Cortes también hay un elevado interés por el proyecto de. ley, si se tiene en cuenta el número de enmiendas presentadas. En definitiva, se trata de saber cómo puede ser viable la asociación del trabajo con los otros elementos de la empresa. ¿A través del Consejo de Administración? Mi opinión ya la conocen los lectores: a través del órgano supremo que en cada empresa tenga autoridad para decidir sobre el grado que deben de alcanzar las amortizaciones y reservas, los beneficios de los accionistas y el volumen que represente la remuneración del trabajo.

En esas tres decisiones están representados los tres elementos objetivos de una empresa moderna: medios de producción, proprietarios de esos medios y realizadores (mediante trabajo intelectual o manual). Para defender la necesidad de amortizaciones y reservas (renovación del utillaje y seguridad en el desarrollo de la empresa) tienen voz y voto los gerentes; para velar por los intereses de los accionistas están todos los recursos de la ley mercantil a su favor; para que el volumen de las remuneraciones del trabajo guarde una justa proporción en la distribución de recursos de la empresa, ¿qué existe? Antes no existía plataforma alguna desde dónde hacerse oír; ahora se ofrecen las negociaciones de los convenios colectivos, pero...

Sucede con los con venias algo curioso, y lo digo con la experiencia de haber presidida las negociaciones de unos cuantos: las empresas suelen manejar argumentos económicos sobre la marcha misma de su explotación, para negar o reducir las demandas del trabajo, pero no consienten que se entable debate sobre la realidad y consistencia de sus alegaciones; los contables, facultativos y tabajadores conocen perfectamente datos decisivos de las empresas para contrargumentar, mas las empresas invocan el secreto profesional para callar las bocas de los propios interesados, que se ven asi obligados a no aceptar el diálogo estrictamente económico, reduciéndolo a una formulación de vagas aspiraciones y no de derechos concretos. Para quienes queremos descartar la huelga y la violencia como último recurso de unas negociaciones, cuando estén a punto muerto, resulta indispensable romper este círculo vicioso. ¿Cómo?

Dando autoridad a ciertos representantes del trabajo para estar "oficialmente" enterados de la marcha económica de la empresa, a fin de que puedan, por ley, replantear, más tarde, el debate económico, con todas sus consecuencias, en las negociaciones de los convenios colectivos.

Esta es la verdad y este es el fondo de lo que se mueve en las aspiraciones a la cogestión. La empresa es una comunidad de personas de carne y hueso (los capitalistas, los equipos de gerencia y los trabajadores) que produciendo algo aspiran ,a resolver los problemas de sus vidas. Todos ellos tienen derecho a decir su palabra, a defender sus punios de vista y a coordinar sus intereses diversos. No puedo, por consiguiente, entender las sutilezas sobre aquello de que la empresa es una cosa y otra la sociedad mercantil propietaria de la empresa: una comunidad de personas puestas a producir (con aportaciones diferentes en naturaleza) no puede ser propiedad de nadie en particular y es hija de todos los elementos convocados para la tarea en común.

 

< Volver