Autor: Arbeloa, Víctor Manuel. 
   El Golpe, los golpes     
 
 Diario 16.    06/03/1981.  Páginas: 1. Párrafos: 13. 

VÍCTOR MANUEL ARBELOA

Presidente del Parlamento Foral navarro y senador del PSOE

El Golpe, íos golpes

«Ni asonada, ni cuartelazo, ni "putch" ni pronunciamiento, ni motín, ni rebelión, ni siquiera golpe, como le llaman casi todos. Todo me parece blando. Mejor, ¡un acto de piratería, pero sin saber qué hacer con el botín!», dice Arbeloa, que habla también de los otros golpes cotidianos.

Veia bien el editorialista de este diario los golpes precedentes y predecesores del Golpe (con mayúscula, por ser el protagonista del artículo): dimisión de Suárez-vacío de poder, asesinato de Ryan, asesinato de Arregui con sus consecuencias en la calle y en las Cortes, y secuestro de los tres cónsules.

Pero ha habido muchos más, y sería imperdonable que no los tuviéramos lúcidamente en la cabeza. En primer lugar, no olvidemos la desaparición, demasiado suave tal vez, de un arraigado régimen, lleno de privilegios y sinecuras y la amenaza inevitable que supone para muchos toda reforma democrática.

No olvidemos tampoco: el goteo sangriento y mortal de cientos de guardias civiles, policías, militares y paisanos; las extorsiones innumerables y casi públicas; las continuas manifestaciones, orales y escritas, a favor de organizaciones terroristas y contra los «cuerpos represivos»; la desvergonzada exhibición de publicaciones, que justifican día a día, política y mor amiente, la lucha, en cualquier forma, por la independencia de parte del Estado o, desde el lado opuesto, el asalto al poder constitucional y la cruzada contra el orden democrático; la falta de rigor en desplazar de los lugares claves a los lacayos más peligrosos del franco-franquismo; la repetida demanda, aun desde partidos democráticos, de la pena de muerte o del estado de excepción en este u otro lugar...

£1 diario golpear

Sume ei lector a todos estos golpes el diario golpear del paro, de la inseguridad ciudadana, de la crisis de la pequeña y mediana empresa, de la recesión económica... El golpear de la incansable campaña de desprestigio de los partidos políticos y del sistema parlamentario; del mal ejemplo de buena parte de la Administración y del quebrado partido del Gobierno; del temor a cierta izquierda, obsesionada entre la dictadura del secretariado, el cantonalismo separatista y el recurso a la metralleta... Y la novela de intrigas o de terror,, que estamos devorando estos días, aparecerá mucho más trabada y coherente.

Que luego el papel de protagonista lo desempeñen un viejo luchador del Alcázar de Toledo, varado en aquella memorable epopeya, o un coronel que pasó recientemente por Guipúzcoa o por la cafetería Galaxia, importa mucho menos.

Sin llegar hasta O´Donnell o Narváez, ¿tan pronto hemos olvidado lo que sucedió en 1873, poco antes de que se hiciera célebre el capitán general Pavía? ¿O lo que ocurrió en España, en 1931-1932, antes de la «sanjurjada»? (convendría no olvidar tampoco que siete meses antes se habían levantado en armas los anarquistas en Aragón y en Cataluña).

Tenemos "al Rey

La verdad es que nuestra situación global de hoy es mucho mejor que aquélla. Hoy, Comisiones Obreras y UGT son centrales mayoritarias, y no la CNT-FAI. Los partidos de la izquierda constitucional difieren no poco de aquellos otros. La Constitución de 1978 es mucho mejor que la de 1931. Los partidos de derecha son mucho más democráticos. Los terratenientes de ayer no son lo mismo que los empresarios de hoy.

Nuestra cultura es algo superior, y bastante superior nuestra dieta alimenticia. El Ejército no ha sido «triturado» como entonces. La Iglesia, pese a ciertos excesos e intemperancias, to es, venturosamente, comparable a la de los años 30. Y tenemos como Rey constitucional a Juan Carlos I, y no a Alcalá Zamora o Azaña.

Pero, como antes he apuntado, ciertos elementos sectoriales se parecen demasiado.

Quienes, por fortuna, no esperamos apenas nada de la vulgata marxista, envejecida ya hace decenios de

años, ni esperamos mucho más de un pretendido, autárquico, «genio español», sabemos bien que el viaje hacia la libertad es largo, pero a la vez cotidiano y que la senda democrática, constitucional y europea, es la mejor.

El Golpe. Los golpes.

 

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