Autor: Arbeloa, Víctor Manuel. 
   El triunfo de Navarra (y II)     
 
 Diario 16.    02/04/1982.  Páginas: 1. Párrafos: 17. 

VÍCTOR MANUEL ARBELOA

Presidente del Parlamento Foral de Navarra

£1 triunfo de Navarra (y U)

Se termina aquí el análisis del amejoramiento de fuero concluido recientemente en Navarra. Y se repasan los tres puntos claves de la historia navarra y española: los fueros, la relación con el País Vasco y el sentido liberal y progresista que ha adoptado una institución tan absolutamente tradicional.

Por la fuerza de los hechos diarios, antes que por la de las armas, aquel que fue viejo reino pirenaico independiente y hasta pequeño imperio, tuvo que pasar de su unión real a la corona de Castilla a su integración en un Estado unitario y centralizado, bien que como provincia foral, casi al fin del proceso unificador español.

Los liberales navarros, que aborrecían más que nadie el antiguo régimen, tradujeron como pudieron aquel status casi soberano a la nueva forzosa realidad. No supieron distinguir entre las instituciones y su mal funcionamiento. O no pudieron. Harto recia era la cosa.

Y si los Fueros de Navarra quedaron destruidos en buena parte con aquella ley de 1841, también quedó destruido —a ver si nos enterarnos de una vez- el absolutismo de los virreyes y del Consejo de Navarra, que, al decir de don Pablo llarregui, negociador de aquella ley, «eran los mayores enemigos de las libertades del país, siguiendo en esto las miras políticas de los monarcas castellanos, que se proponían minar, poco a poco, el único monumento de la España libre, que desafiaba su omnipotente voluntad».

Descentralización

Ya. no distinguimos, como en las Cortes liberales decimonónicas, los «fueros económicos y administrativos» de los «fueros políticos», sino que los queremos y los tenemos todos, según los principios de jerarquía y competencia.

Y a los ingenuos, para ser suave, qu& todavía andan diciendo que hasta las dictaduras respetaron los fueros, hay que decirles resueltamente, con los viejos-liberales —poco consecuentes, por cierto, en este punto -que sin democracia no hay fueros que valgan, porque la democracia es el primero y el más importante de tos fueros en cualquier comunidad humana.

Navarros y vascos

Como ya sucediera en anteriores ocasiones, en 1840, y en 1932, Navarra ha querido configurar ella sola su proyecto político dentro de la nación española. Pero, a diferencia de 1932, no se ha quedado como estaba, sino que ha buscado con imaginación y audacia una nueva y larga vía de futuro.

Los frustrados intentos, siempre respetables, de unir su suerte con las provincias Vascongadas, hoy Comunidad Autónoma del País Vasco, algo dicen también sobre la conveniencia de buscar con libertad, inteligencia y responsabilidad vías laterales de cooperación en todo aquello que no sea posible y útil. Así lo prevé el artículo 70 del texto que tenemos entre manos, extendiendo ia cooperación a otras comunidades, especialmente Aragón y Rioja.

Si hay algo común y entrañable con las provincias de la Comunidad Autónoma del País Vasco y con la Baja Navarra francesa, un día parte del reino; es esa fabulosa herencia de la prehistoria, ese valor incalculable que es la lengua vasca.

Ya dije no hace mucho que, por incultura e insensibilidad de unos y por la torpe manipulación política de otros, el euskera podría extinguirse en Navarra, si alguien no lo remedia, dentro de no muchos años.

Foralismo

Vivimos, para qué ocultarlo^ en un ambiente difícil, alterado con frecuencia por quienes están virulentamente contra nosotros y contra lo que llevamos entre manos. lEn Navarra se juega hoy, en buena parte, el futuro de la España autonómica, ¡qué le vamos a hacer!) No es probable que esta situación cambie pronto. No es seguro que una parte de nuestro pueblo nos comprenda del todo y no se vaya tras recetas más simples o señuelos más inmediatos.

Una cosa es clara. Frente a la sangre derramada, frente al terror y a la amenaza -armas de la debilidad y de la locura-, frente al miedo, a la desesperación o a la indiferencia suicida; frente a cualquier clase de dominio del hombre por el hombre, que. segrega muerte, hambre, paro, odio, ignorancia... nosotros levantamos este proyecto de comunidad foral de Navarra como signo y garantía de solidaridad, de progreso, de libertad y de futuro feliz.

Es una obra bien hecha.

Las Cortes Generales dirán, dentro de poco, la última palabra.

 

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