Autor: Arbeloa, Víctor Manuel. 
   Sobre el futuro de Navarra     
 
 El Correo Catalán.    11/05/1983.  Páginas: 1. Párrafos: 18. 

Tribuna

Sobre el futuro de Navarra

Víctor Manuel Arbeloa

No hay un solo día en que no me pregunten por «el futuro de Navarra». Comienzo a estar un poco harto.

Periodistas, políticos, hombres de cultura, amigos, gentes de todo tipo. Aquí y allí. En Bilbao, en San Juan de Luz, en Zaragoza o en Valladolid.

Suelo contestarles que, aunque el futuro de las personas, instituciones y países no está, afortunadamente, escrito/fijado en ninguna parte, el futuro de Navarra está tan seguro como el que más:

—Como el suyo, por ejemplo.

—Como el de Barcelona, Extremadura o Schleswig-Hols-tein, pongo por caso.

—¿V por qué no se pregunta por el futuro de su apellido, de su calle o de su pueblo?

¿Por qué no había de estarlo? Tenemos una larga historia política de pueblo / nacionalidad que nos llega hasta hoy, nos sostiene, reúne y empuja. Tenemos, tras cuatro años de apasionante creación, una configuración Jurídico - política entroncada entrañablemente con la España autonómica y democrática. Y cada año que pasa los navarros se encariñan más con esta nueva Comunidad Foral.

¿Que existe una respetable minoría que no está de acuerdo con todo esto? Lo mismo sucede —y mucho más— en la Comunidad Autónoma del País Vasco y en otras Comunidades, y nadie se pregunta a diario, ni angustiada ni angustiosamente, por su futuro.

Lo que pasa es que, día tras día, unos y otros vuelven sobre el viejo estribillo. Incluso algunos, muy respetables ellos, suelen aprovechar el espantajo en tiempos d« elecciones para ahuyentar algunos votos del vecino y atraparlos para sí. Craso y doble error. ¥ la murga continúa: que hay que hacer pronto un referéndum matizado... Que si el PSOE diera luz verde al referendum... Que los navarros decidan... Que cuando los navarros decidan...

Pero, hombre, si los navarros lo hemos decidido ya.

Referéndum

Y, en cuanto al referéndum, parece mentira que hayan sido esos mismos declamadores los que, junto con otros, escribieran esto en la Constitución:

«Disposición transitoria cuarta. 1. - En el caso de Navarra y a efectos de su incorporación al Consejo General Vasco o al régimen autonómico vasco que lo sustituya, en lugar de lo que establece el artículo 143 de la Constitución, la Iniciativa corresponde al Órgano Foral competente (el Parlamento de Navarra), el cual adoptará su decisión por mayoría de KM miembros que lo componen. Para la validez de dicha iniciativa será preciso, además, que te decisión del Órgano Foral competente (el Parlamento de Navarra), sea ratificada por referéndum expresamente convocado al efecto, y aprobado por mayoría de los votos válidos emitidos. 2. - SI la iniciativa no prospera, solamente se podrá reproducir la misma en distinto periodo del mandato del Órgano Foral competente (el Parlamento de Navarra), y en todo caso, cuando haya transcurrido el plazo mínimo que establece el artículo 143».

El Consejo General Vasco ya pasó. Pasó la primera legislatura del Parlamento de Navarra, y éste no tomó tamaña iniciativa -hasta rechazó una similar que presentó el señor Casajás—.

Lo que algunos buscan, eso si, inasequibles al desaliento, es crear el desasosiego entre los navarros, producir la falsa Impresión de que Navarra -¡a la que suelen llamar Provinciales una pieza sin encajar, un caso abierto, una cuestión no resuelta, un astro errante, como me gusta repetir, en el cielo de las autonomías de España (ellos dicen del Estado). De ahí que hablen de «contencioso», «problema», «futuro» y así.

No vamos a detenernos al a arredrarnos. Seguimos adelante, respetuosos con todos, pero más firmes y decididos que nunca. Estos cuatro anos de Parlamento nos han hecho más lúcidos, más convencidos, más entusiastas.

Siento de veras que un discurso repetitivo y falso, que una constante guerrilla dialéctica y más que dialéctica nos Impida ese clima de buena vecindad y amistad eficaz, vía convenios y acuerdos de cooperación, y que dañe gravemente a ese ser entre delicado y convaleciente que es la lengua vasca, a la que yo dedico mi atención cada día, y que se nos va por la incultura e Insensibilidad de unos y por la suicida manipulación política de otros.

Navarra, la Comunidad Foral de Navarra -una mínima parte, por cierto, del ancho mundo- está por encima de cualquier interés particular, aunque sea el del partido mayoritario. Por encima de cualquier amarina sospecha y de cualquier verdinegro reconcomido.

Su futuro es el nuestro. El ¿e todos.

Víctor Manuel Arbeloa. Presidente de la Comisión Permanente del Parlamento de Navarra y senador del PSOE.

 

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