Los flecos del salario     
 
 Pueblo.    14/02/1962.  Página: 3. Páginas: 1. Párrafos: 4. 

LOS FLECOS DEL SALARIO

CON este acertado calificativo ha denominado el ministro de Trabajo, Sanz Orrio, la variedad de retribuciones que, con carácter y cuantía diferentes, han pasado a constituir parte integrante del salario de los trabajadores. Los piases, primas, Incentives, gratificaciones, etcétera, constituyen hoy día una parte sustancial, a veces la más importante, de la remuneración de tos asalariados (y en gran medida también de los funcionarios), creando un verdadero desorden no sólo a la ,hora de calcular el precio del trabajo, sino también a la de fijar las cuotas correspondientes a la seguridad social. Es preciso acabar, con incentivos, que no lo son; con gratificaciones que sólo sirven para falsear elevaciones de salarios; con horas extraordinarias que son ordinarias. Es preciso resumir todas las remuneraciones ficticias en un salario limpio y unitario qua sea suficiente para las necesidades del trabajador y justo pago a su esfuerzo. En este sentido merece aplauso la medida del Ministerio de Trabajo de que deje de figurar como participación en los beneficios una gratificación que se paga en relación exclusiva coa la nómina y que ni depende de los beneficios empresariales ni se cobra con cargo a los mismos. Son peligrosos estos confusionismos, porque impiden un planteamiento realista de los problemas. Salario son todas las cantidades fijas, se llamen como se llamen, que el empleado recibe de la empresa como contrapartida de su trabajo. La participación en los beneficios viene después, en la cuantía sobre ellos que se fije, y no debe alterar para nada la esencia del salario.

Algo parecido puede decirse de la ayuda familiar, llámesela plus o subsidio. Es una prestación de carácter social, que se le concede al trabajador en atención a las mayores necesidades que suponen los familiares a su cargo, y aunque para mayor comodidad se cobre a través de las empresas, y de ésta proceda una parte sustancial de los fondos con que se pagan, no puede ser considerada parte del salario abonado por la empresa, igual que no se considera salario el Seguro de Enfermedad o el Subsidio de Vejez.

Ha señalado Sanz Orrio, en su discurso de Barcelona, que existen en la actualglad más de noventa nombres distintos para designar las retribuciones, utilizándose, como es natural, varios para designar una misma remuneración, pues, como es lógico, ni por mucho Ingenia que se aplique es posible crear noventa conceptos de remuneración del trabajo verdaderamente diferentes. Por ello, es necesario individualizar el salario, darle su verdadero carácter. Al mismo tiempo, dijo el ministro, es preciso que la fijación de los salarios, que hasta ahora, por circunstancias excepcionales, competía al Estado, pase a la Organización Sindical y a los directamente afectados por las relaciones laborales. Los convenios colectivos de trabajo están demostrando ser el Instrumento más eficaz para regular las remuneraciones de los trabajadores, a la vez que un instrumento de concordia dentro de la empresa y un estímulo a la productividad. En la Organización Sindical encuentran empresarios y trabajadores el marco adecuado para el diálogo sereno y constructivo, a la vez que el cauce para las justas aspiraciones. Oradas a los convenios, señaló Sanz Orrio, los trabajadores han visto en algunos casos doblar ana retribuciones, y en otros han llegado a un aumento del 30 por 100.

Esta renovación de las condiciones laborales exige la definitiva desaparición de "los flecos del salarlo", que no son el adorno de un traje lujoso, sino triste aspecto de un traje deteriorado, al que es Inútil echar remiendos.

 

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