Autor: Crespo García, Pedro. 
   Hay otros temas     
 
 ABC.    09/10/1975.  Página: 11. Páginas: 1. Párrafos: 7. 

MERIDIANO NACIONAL

Hay otros temas

PRIORIDADES.

— Por supuesto, el lema del terrorismo —y lo sucedido en Barcelona es una tragedia fortuita— polariza

la atención general, de gobernantes y gobernados, hacia su dolorosa y preocupante actualidad. Sin

embargo, pese a que su prioridad resulte evidente en más de una ocasión, no se trata del único tema que

preocupa al país, del único asunto que merece su interés. Aunque sus derivaciones violentas hayan

llegado incluso a París, al agregado militar adjunto de la Embajada española.

El pueblo, que confía mayoritariamente en las Fuerzas del Orden, en los hombres que, junto a los tres

Ejércitos, constituyen la vertebración de la paz, que no podemos perder, sabe de prioridades y entiende —

con dolor— las reuniones extraordinarias de los miembros del Gobierno. Pero, si pide solución al tema,

espera también motivos de estímulo para continuar el camino, seguro de que la recta aplicación de la

Justicia y la energía mostrada por los responsables del orden público acabarán por imponerse a las

supuestas coartadas políticas de los terroristas y a su acción indeseable y antisocial.

Porque quizá sin agravarse, pero desde luego sin disminuir su gravedad, permanece la atonía inflacionista

de la esfera económica, traducida en la resistencia de los inversores, de los capitanes industriales, a pensar

a unos meses vista. Y el paro, en aumento lento, aunque constante, como el regreso progresivo de

emigrantes. Y el descenso de la productividad. Y el «impasse» que afecta al capítulo asociativo, dentro

del frenazo general impuesto a nuestra evolución política.

CATALONIA

—Salvo por el capítulo de las frases —algunas lapidarias— la estancia en Barcelona del ministro

secretario general del Movimiento no ha tenido gran trascendencia, al menos a nivel de conocimiento

público o semipúblico. Es más, en una cena, algunos prohombres catalanes le expresaron su interés para

que, con arreglo a la ley de 1964, y no la de 1974, se aprobaran los Estatutos del Club Catalonia. Un Club

formado por quienes se sienten herederos de Cambó y de la «Lliga». Una derecha civilizada que pretende

agrupar e informar, sobre los temas importantes del momento, a la gran clase media catalana, contando

con toda la burguesía de la región; incluida, por supuesta, la burguesía ilustrada.

El paralelismo, con Fedi por un lado y con el Club Siglo XXI por otro, no parece descabellado. Y los

nombres del Catalonia —que, en principio, organizaría conferencias y haría estudios acerca de cuestiones

concretas— son representativos. Del yerno del propio Cambó, don Ramón Guardáns, a don Juan Dexeus

Trías de Bes, pasando por don Ignacio Ventosa, don Higinio Torras, don Carlos Sentís —de actualidad

evidente por su candidatura de coalición en la Asociación de la Prensa barcelonesa—, don Salvador

Millet y don Joan Maragall —el hijo del poeta—, entre otros.

FÚTBOL.

—Y el fútbol se hace, también, noticia política. No hay seguridad de que el partido Barcelona-Lazio,

correspondiente al campeonato de la U. E. F. A., llegue a jugarse. La extrema derecha italiana exige que

se celebre. La extrema izquierda amenaza con represalias si los jugadores llegan. Y, al parecer, pese a los

esfuerzos del Lazio, no hay un solo hotel en la capital romana que se arriesgue, con tal panorama, a alojar

al equipo español.

El fútbol, como se ve, se ha transformado en factor de presión «democrática». Mientras, el Gobierno

italiano calla. Y aquí permanecemos a la defensiva, respirando hondo.

—Pedro CRESPO.

 

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