La reforma de la empresa     
 
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La reforma de la empresa

A pesar de tocarlo sólo de pasada, merece ser resaltado el párrafo del discurso de Sanz Orrio en Barcelona, relacionado con la reforma de la empresa. Llegó a ello tras hablar de las relaciones laborales. "No abandonaré el tema, dijo, sin aludir a lo que constituye el ámbito en que se desarrollan: la empresa económica." Luego, con estilo claro y directo, pronunció las siguientes palabras:

"La empresa económica y las retribuciones salariales son invariables temas de controversia en el campo de la sociología laboral, que, por otra parte, no pueden separarse. Lo malo es que no siempre impera lacordura ni siquiera Ja sinceridad. Se piden reformas, pero "ad calendas grecas" y en un plano especulativo. Quien intenta llevar siquiera una brizna de lo que se pide al "Boletín Oficial" sufre los arañazos y el clamor de agrias voces, muchas veces de los propios teorizantes, que siempre encuentran pretexto con qué justificar la contradicion. Ño traeré aquí, pese a su actualidad, la campaña alzada contra un cauto proyecto del Gobierno iniciando la colaboración del trabajador con el capital de la empresa en el campo de la gestión económica. Sobre esta participación sonó la voz de la Iglesia y son terminantes las opiniones de sociólogos e incluso de economistas. Empero se manejan los textos de suerte que dan la sensación de que el tal proyecto socava derechos naturales y trae consigo la ruina de la nación."

Dos consideraciones, una de carácter general y otra concreta, sugieren estas palabras del ministro. La primera es la diferencia que va de las palabras a los hechos en algunos sectores españoles, muy generosos, comprensivos y hasta progresistas a la hora de discutir, pontificar e incluso de propugnar, desde una posición cómoda, por Irresponsable, y atrevida, porque se piensa que va a ser frenada; lo que permite jugar un poco a los "revolucionarios" . Pero Juego, cuando llega la hora de la verdad, la de convertir las Ideas en disposiciones legales, se viene ahajo todo el tinglado verbal, y con volubilidad sorprendente se torpedea y combate lo que antes parecía objetivo ideal. La falta de sinceridad de algunas posturas "sociales" podía ser fácilmente apreciada par quien observara con detenimiento su formación y evolución.

La segunda consideración se refiere al caso concreto de la cogestión de las empresas. El alcance del proyecto de ley es moderado, ya que sólo conseguiría plena eficacia con una reforma a fondo de la empresa. El propio ministro lo califica de "cauto". Sin embargo, la reacción de ciertos sectores ha sido tan decidida, abierta y retardataria, pese a ciertas concesiones teóricas, qne no deja lugar a dudas sobre la escasa evolución de la mentalidad liberal-capitalista que han heredado. Quizá uno de los mayores beneficios del discutido proyecto de ley haya sido ponerla de manifiesto.

 

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