Rotundo mensaje de Arias     
 
 ABC.    01/10/1975.  Página: 1,88. Páginas: 2. Párrafos: 20. 

ROTUNDO MENSAJE DE ARIAS

Anoche, después del Telediario de las 21,00 horas, el presidente del Gobierno, don Carlos Arias Navarro,

dirigió al país, a través de las cámaras de Televisión Española, el siguiente mensaje:

Si me permito turbar la Intimidad de vuestros hogares no es para exacerbar vuestra justificada indignación

o Incitar vuestro coraje ante la intolerable actitud de aquellos países que, con olvido de las más

elementales reglas de respeto a la Independencia soberanía nacional, han pretendido inmiscuirse en la

vida interna de nuestra Patria.

Vuestra indignación, vuestro coraje, vuestro profundo dolor ante tanta hipocresía, falsedad e Injusticia

como se ha derramado para amasar esta Intolerable agresión a la soberanía española, encuentran eco y

resonancia en el Gobierno que, sintiéndola vehementemente, tiene que sofocarla por exigencias

ABC. MIÉRCOLES I BE OCTUBRE DE 1975. PAG. «86

OTRAS INFORMACIONES

ROTUNDO MENSAJE DE ARIAS

de la serenidad, firmeza y prudencia que exige la alta responsabilidad que le está encomendada.

VIOLACIÓN DE LOS ACUERDOS DE HELSINKI

Hace escasamente dos meses, se reunió En Helsinki a Conferencia sobre Seguridad Cooperación

Europea, que fue firmada por renta y cinco jefes de Gobierno de Europa; en al frontispicio de su

protocolo se afirma solemnemente si principio de no interferencia en los asuntos internos de ningún

Estado, con afusión expresa al terrorismo. Todos los países signatarios se abstendrán entre otras cosas,

según se firmó, y me atenga sí texto original: «Se abstendrán de cualquier intersención directa o

Indirecta, individual o colectiva, en los asuntos Internos o externos propios de la jurisdicción Interna

de otro Espacio participantes independientemente de sus elaciones mutuas,» «Se abstendrán. entre

otras cosas de prestar asistencia directa o indirecta a las actividades terroristas, o a las actividades

subversivas o de otro tipo encaminadas a derrocar por la violencia el régimen de otro Estado

participante.» Pues bien. cuando apenas se ha secado la tinta del ciado documenta, alguno de los países

firmantes, con hipocresía sin límites, con audacia intolerable, quebrantan el pactó firmado ponencia en

tela de juicio decisiones que son competencia exclusiva de nuestra soberanía. De nada les sirven esas

burdas caricaturas sacadas del desván de la más anacrónica leyenda negra que pretenden mostrar a los

españoles y a sus gobernantes como gentes crueles y complacidas en la dureza de la expresión.

EXTREMA CLEMENCIA

En el corazón de todos los españoles y de los gobernantes hay un hueco para los sentimientos de piedad y

bien lo ha demostrado nuestro Jefe de Estado llevando su demencia hasta limitas que casi traspasaban las

declinables exigencias de la justicia por eso no necesitamos requerimientos, por altos que sean y por muy

revestidos de paternal preocupación que aparezcan, pero si debo deciros que incurriríamos en el más

llagra-n-e incumplimiento de nuestra responsabilidad sí permitiéramos que tales sentimientos, que título

personal pueden ser nobilísimos, se impusieran a los deberes Inexcusables de establecer el orden jurídica

violada por unos terroristas

El Gobierno español ha actuado hasta aquí y continuará actuando asistido por la serena y firme

certidumbre de estar cumpliendo sus obligaciones más irrenunciables, sin sentirse intimidado por las

dimensiones de una camparía exterior, cuidadosamente orexterior, can centros conocidos de preparación

y finanolación y ante la cual no sabemos qué nos produce más estupor: si la Violencia vesánica de los

agitadores que la protagonizan en la calle o la culpable irresponsabilidad de las autoridades de los

Gobiernos y de los medios informativos que la secundan;

El terrorismo nada tiene que ver con la política, el terrorismo es el azote del mundo moderno so que se

cobija la cobarde Impotencia da quienes saben que jamás podrían imponer por medios pacíficos sus

criminales utopías. El terrorismo asola a todo el mundo occidental y son constantes las voces que e alzan

reclamando acciones de cooperación internacional para combativo. De ahí nuestra dolorida sorpresa al

advertir cómo regímenes políticos nada escrupulosos a la hora de adopta* los más expeditivo

procedimientos contra los brotes de violencia registrados en sus respectivos países manifiestan ahora su

farisaica Indignación contra a legalidad y la justicia españolas. El caso de Méjico, promoto de la inaudita

¡íiiciatívs cié nuestra expuísíó.i ae Naciones Unidas y de cuyo concepto de ios derechos humanos dan

buena muesírs los espantosos asesinaos de la plaza de las Tres Culturas: en 1968 as el exponentes mas

claro de esta repugnante farsa.

Estamos comprometidas en el empeño de asegurar el imperio de la Ley y nada nos desviará de este

propósito, tanto menos cuanto más oscuros, más interesados y menos legitimados moralmente se nos

presenten los móviles de la agitación exterior.

NO NOS INTIMIDA EL AISLAMIENTO

Nuestra historia reciente está amasada ce sacrificios toma origenes, una íieroica pos-gtsrri que hubsincis

de recorrer, sin etilos, sn ia más absoluta soieíiaci; no deseamos estar solos, pero ne nos intimida la

posibilidad cíef aisiamienfo. España, dueña y soberana cié sus propias destinos, reitera en esta hora critica

su resuelta vacación europea, su deseo de comparece,´ aclivanente en todas as instancias óe cooperación

Internacional de colaborar en los esfuerzos para ¡a construcción cíe un mundo más solidario, Pero

entiéndase bien, no estarnos dispuestos a pagar por ese proposito el precio ce nuestra dignidad. Por eso

quiero recordar ahora a todos los españoles que lo que más importa en la hora presente, es salvaguardar la

serenidad e impedir que nada, ni las accíoties terroristas, ni las presiones exteriores, nos desvían de

nuestro propio camino.

Para responder a ¡as acciones terroristas disponemos de todo e! repertorio efe medios, propio de un

moderno Estado de Derecho, empelando por el abnegado e inapreciable valor de las Fuerzas de Orden

Público, que lanías vidas vienen sacrificando en estas últimas tiempos, sin que, y ello es muy

significativo, ninguna voz internacional, ninguna paternal intercesión, ninguna voz piadosa, haya

musitado una súplica o una oración por estos hombres asesinados en el cumplimiento de su deber,

dejando como rastro de su lealtad unas decenas da viudas y de huérfanos, que si que merecen nuestro

recuerdo, nuestra gratitud y nuestra permanente asistencia.

Para hacer frente a las presiones exteriores nos basta con la insobornable conciencia de nuestra soberanía,

y, ¿por qué no?, con [a paciencia a que nos tiene largamente acostumbrada la incomprensión exterior.

Estamos seguros de que las aguas volverán a sus cauces, que por debajo de (a actuación cíe fia; Gobiernos

eme subordinaron las exigencias de la justicia a la hipocresía y a la complacencia demagógica de ciertas

miñonas revolucionarias y anarquistas, existen anchos sectores de opinión responsable europea, ante la

que aparece nítida la verdad de una España moderna y pacífica.

En nombre de España repudió a quieras nos obligan a recorrer otro camino del que claramente deseamos:

a todos aquellos que, desde fuera, afean el recuerdo de la guerra fratricida con sus invectivas, con sus

promesas, con sus escritos. A todos cuantos nos impidan marchar recta y decid Mámente hacia el futuro,

con idea de futuro, con objetivos de Sutura, con generosidad con amplitud, con alegría, con esperanza y

con le. Ellos son Sos incitadores cotidianos a ¡a división, ai eniren-íamisnto y ai revanchismo.

Pienso que el más grave daño que esas multitudes vandálicas están haciendo a España no consiste en

dejar tras de si ruinas de edificios calcinados o simplemente saqueadas ; son responsables ante la historia

de hurgan en la herida de la división española, de pretende? enzarzarnos de nuevo para repetir la triste

historia de ayer.

DOLOROSAS FALTAS DE ASISTENCIA

Y no puedo ocultar aquí, aunque necesariamente en otro tono, la dolorosa perplejidad con la que el

Gobierno anota la falta de algunas asistencias que en el interior tenia derecho a esperar.

En una circunstancia tan seria para eí decoro naciera; y en la que la colaboración de todos lejos de poder

interpretarse como abdicación da las propias posiciones honra a quienes la prestara", han faltado algunas

voces, voces de hombres comprometidas y por ello especialmente obligados.

pero el Gobierno no necesita de estímulos para cumplir con honor su compromiso con !a nación. Pienso

que, contra lo que algunos creer, no todo es opinable en política y meros en circunstancias cómo la

presenta. Ni la nación ni el Estada, ni mucho menos la dignidad español.-, son opinables, ni pueden ser

discutidos.

Ni ahora, ni merro? aun cara a! fuíura, vale reservase o anteponer a toda particulares opiniones e

imágenes personales. Y más aún cuando las voces de la cordura se oyen aun fugra de nuestras fronteras v

nos visier de posiciones muy dispares a !as que figuran en lo que, queramos o no, son capítulos

imborrables de la Historia.

EL TERRORISMO OBSTÁCULO DEL PROCESO POLITÍCO

Y muy poco más En enero de 1974 me hice cargo de la presidencia del Gobierno. No

han sido —creo que me lo concederéis de buen grado—•las días transcurridos, desde entonces, ni fáciles

ni cómodas. Pocas veces el Poder ha mostrado las minimamente al que lo ejerce su faz placentera, y, en

cambio no ha cesado de ofrecer problemas y situaciones dificiles y graves. Sien repetidarrerrte he hecho

públicos, a lo argo de este período, mis objetivos políticos, basados en moldes de amplitud, de flexible

organización de los disvencía nacional, de integración de los discrepantes, de participacion ciudadana, de

libertad esencial verdadera, de respeto al pueblo, de interes profundo por la juventud y por el mundo del

trabajo. Pero, naturalmente, el terrorismo y el crimen no ayudan ciertamente a ir hacia adelante en esto

programa, de suyo dificil... Se impone la prudencia. !a energía y la serenidad.

En esta noche estoy , españoles para peo"¡r r-sr-ovéis vjes´.ra ayuda a! Gobierno cor e! eje´np´o de vuestra

unidad ante la innoble agresión exterior. Para deciros que sigáis -trabajando y míf/´éis co^i fe-vor er« !as

filas de U paz "•nacional; para renovar a Francisco Franco, artífice de una España tan distinta de la de

1936, e! testimonio de entrañable gratitud y respeto por la obra realizada-, para ratificar la adhesión de!

puebla a ¡3 figura cada dia más definida y admirada del Príncipe de España, Para que, de nuevo,

proclamemos mi fe y la de? Gobierno ert vosotras, hombres y mujeres de Ea España buena, a la que se

intenta inútilmente vilipendiar.

Muertas gracias a todas y muy buenas» noche s.

 

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