Importante toma de posición ante el problema de la violencia en la España de hoy  :   
 Condena al terrorismo ciego y brutal, que repugna a toda conciencia. 
 ABC.    19/09/1975.  Página: 1, 88. Páginas: 2. Párrafos: 22. 

IMPORTANTE TOMA DE POSICIÓN DE LOS OBISPOS ANTE EL PROBLEMA DE LA

VIOLENCIA EN LA ESPASA DE HOY

Condena el terrorismo ciego y brutal, que repugna a toda conciencia

LA COMISIÓN PERMANENTE DECIDÍR POR UMANIMIMD PEDIR Al Mi W. ESUOO

CLEMENCIA PARA TODOS IOS CONDENADOS & MUERTE

Texto íntegro de la nota episcopal

Cerca de las nueve de la noche concluyó ayer la reunión de la comisión permanente.´Tía del; episcopado

qua ha tenido como fruto fundamental una amplia a importante nota sobre los problemas (¡va preocupan

hoy a los españoles, nota que fiia elaborada tras un largo estadio y con colaboración de los 19 miembros

tía Í3 permanente y fue fon igualmente aprobada por; unanimidad?.

Igualmente DO: unanimidad —como informó monseñor Yanes a los oenoaisias-— tíscidió la Comisión

Permanente elevar al Jefe ) Estado una petición da clemencia para todos (os condenados a muerte. £sla

petición se expresó en una caria dirigida ayer al Jefe del Estado por el Cardenal Tarancon en nombra y

con aprobación expresa tía iodos las reunidos, entre tos que se encontraban los cuatro cardenales

españoles-

El texto o integro de la nota ffnaí tía los obispos es la siguiente:

Reunidos en una de nuestras convocatorias Has ordinarias para el planeamiento de la acción pastoral, los

obispos de la comisión Permanente DO podemos cerrar los ojos a la dolorosa situación que vive en estas

saturnas días la comunidad nacional. A ¡as graves dificultades económicas, sociales y políticas del actual

momento, provenientes de problemas específicos nuestros de es otts Se carácter internacional, se han SB-

maáo últimamente actos de un terrorismo ciego y brutal, que repugnan a toda conciencia3, nuestro país ne

ha podido SBS- iraersr al fenomeno mundial de la violencia, cuya raíz más profunda está en i» crisis

moral y religiosa de grandes sentares humanos.

En estas circunstancias los obispos nos sentimos obligados por nuestra misión pastoral a responder a los

deseos de muchos que esperan de nosotros una palabra i» orientación moral, que contribuya a la clarifica

de criterios y a 1a paz de los espíritus. Somos conscientes, a la vez. (te nuestro deber de hablar y del

riesgo de ser poco comprendidos y mal Interpretados

En nuestro difícil ministerio de pastores de la Iglesia en una comunidad, social, política y aun

religiosamente dividida. Los obispos no podemos menos de comenzar manifestando el dolor por la

división misma, en la medida en que sos contraria a la esencia da la religión de

A B C VIERNES. 19 DE SEPTIEMBRE DE 1975 PAG «8.

TEXTO DE LA NOTA EPISCOPAL

Cristo, cuyo primer mandamiento es el amor: amor que, en la vida publica, fia de traducirse en tolerancia,

respeto fie los derechos ajenos, utilización de caminos pacíficos y superación de! odio.

Expresamos nuestra solidaridad cristiana con e, dolor de todas las victimas de cualquier suerte de

violencias; valoramos de modo especial e! sacrificio áe los agentes del orden público muertos en el

cumplimiento de su deber Querernos recordar a todas las familias que sufren la secundad de que quien

mejor comprende sus penas es Jesucristo el Inocente muerto en la cruz: en El enemitraián sifmnre

consuelo. Pero no basta sufrir con los que sufren. Es también nreciso que éstos encuentren toda la ayuda

moral v económica que !a sociedad y el Estado les ñrlu-n en su s´tnación ár posible desamparo

Pos muestra parte reiteraran* una vez más con etiersía la reprobación de toíln asesinato y de cualoitfer

arto dr violencia que cojiculoue derechos fundamentales de !a persona humana. Condenamos de mniln

especia! toda terrorismo empleado como arma politica. cualquiera que sea ln furnia que adapte, aunque

reivindinue derechos >me se estimen íustos y aun cuantió «" hubiera. victimas humanas. Siempre hav al

menos, una victima: el pueblo. que se Te privado del bien que más estima: la paz en la justicia .v el amor.

Loss actos terroristas llevan siempre consigo e! doble mal del terror que crean en los ciudadanas j Se la

privación fle algunas libertades a nue obliga su represión.

En circunstancias en oue la paz pública es amenazada, j más sj se vierte sangre inocente a autoridad tiene

el deber de defender eficazmente el bien público d» la sociedad, y los ciudadanos, e! «le apoyar loda

acción legítima de los gobernantes.

En nuestro deseo de colaborar a ese bien de la saciedad, pedimos al Señor que dé luz a Jas autoridades es

sus actuaciones ´ «riente a la opinión pública a.i enjuiciar la acción gobernativa y al formar sus cit-teri«s

para, la arción ciudadana, conforme a Jos principios cristianos due tanfa1-´ veces hemos reiterado.

1.3 conciencia cristiana ño puede admitir un emplea lejtal de la fuerza que vaya más allá deí necesario, y

mucha menos empujar a él. Porque todo exceso en la faena de la represión es también violencia, y la

violencia corre el peligro de crecer en espiral, cuyo fin es imposible prever El terrorismo no podría

obtener ventáis mayor que el perturbar la marcha de la sociedad hacia su perfeccionamiento social y

político, perturbación que parecer constituir su objetivo primero.

En esta misma línea, en coyuntura como la presente, cuando el Estada considera que el vigente

ordenamiento jurídico no es suficiente, puede y debe arbitrar normas le tales Extraordinarias para

defender la sociedad, aunque limiten temporalmente determinadas libertades. Esta es —se afirma— la

finalidad del decreto-Ley del 26 de agosto último. Pero tanto la ley como su aplicación. pstra ser justas,

deben reunir aquellas condiciones esenciales que proie-Sen derechos inalienables de la persona como por

ejemplo, tipifican con claridad los delitos, valorarlos en proporción con las exigencias del bien común,

asegurar las debidas garantías procesales a los acusados y respetar su seguridad jurídica e intesritíad física

y moral.

Queremos subrayar, por otra parte, que para atajar el mal na bastan las medidas represivas. Paralelamente

se debe promover la revitalización mora! y religiosa de las conciencias y Ja evolución y desarrollo socia!

y político de la comunidad nacional hacia formas jurídicas que aseguren siempre mejor el bien común que

>ren la época actual se considera consiste principalmente en la defensa de los derechos y deberes de la

persona humana.» ´«Parem in te-rris. 60

Es bueno recordar a este propósito, que una honesta y leal postura de oposición política o de crítica tic

gobierno, aun realizada asociativamente o por los medios de comunicación socia!. no puede ser

consideraría legítimamente compromete delictivo

En unos fijas v en un amátenle en que se ha perturbado la serenidad de tantos espíritus, los obispos

creemos también necesario recordar que la srenerosiflad v la maenanimidatl son virtudes de ios fuertes v

no claudicaciones de los débiles El ner-dón n^ pone en entredicho la firmeía Se una sentencia nue sea en

sí insta sino qae a veces la subraya Por eso cuando los obispos los sacerdotes a los cristianos en general

en una tradición punra rota. suplicamos clemencia para los condenados ni tal peticion puede ser

interpretada como apoyo moral al terrorismo ni la concesión correspondiente como signo de debilidad del

legitimo poder una y otra se ajustarían a la línea de reconciliacion que e! Pana ha señalado a este Año

Santo

Confiamos en los valoree morales de nuestro pueblo para que puedan superarse las actuales dificultades y

consolidarse todo to conseguido en muchos años de progreso y de paz de que la romanidad nacional tiene

clara conciencia y enve perfeccionamiento desea

Pero los cristianos sabemos que necesitamos acudir a dios para que nos ayude en .nuestras dificultades

Por eso ante todo recomendamos a los sacerdotes que. en el "servicio de !a Palabra sean siempre

ministros de reconciliación y de paz. y exhortramos vivamente a todos los fieles, de modo particular a las

personas consagradas a Dios, a ofrecer plegarias y sacrificios por nuestra Patria a fin de que «3a Sabiduría

de sus autoridades y la honestidad de sus ciudadanos robustezcan la concordia y la justicia y pedamos

vivir en !a paz y el progreso constante ´Oración del Misal Romano

Madrid 18 de septiembre de 1975

PETICIÓN DE INDULTO AL JEFE DEL ESTADO

Al hacer entrega del documento monseñor Elias Yanes informo a la Prensa que esta misma tarde la

Permanente habla enviado con carácter de urgencia, y por el cauce normal en estos casos una carta al Jefe

del Estado con petición de indulto para los condenados a muerte en distintos Consejos de guerra afirma la

agencia Cifra

La eunor de la Comisión Permanente finalizo a las nueve menos cuarto, y en ese momento comenzaron a

salir los obispos El cardenal Tarancón. presidente de la Conferencia Episcopal, declaró sobre el

comunicado que a mi parece muy bien y muy propio los obispos»

Por ,su parte, el obispo de Granada monseñor Benavent. calificó el documento como laborioso si se

entiende por dedicación atención, tiempo empleado y cooperación entre los prelados Pero no diascultoso

en cuanto a la discusión. Añade que ha llevado bastantes horas»

A las nueve menos diez se produjo un Incidente al entrar familiares de cuatro de las condenados por el

Consejo de Guerra sumarísimo a la máxima peca Monseñor Dorado Soto presente en el .vestíbulo de 1a

residencia da las Operarlas Parroquiales les explicó que tiene la seguridad de que el Episcopado ya ha

intercedido. no .solo la Comisión Permanente —añadió- sino también otros obispos»

A las nueve y media los familiares y abogados que les acompañaban abandonaron el local después de

haber conversado con. algunos obispos y con el propósito de visitar esta mima noche al cardenal

Tarancón en su residencia.

 

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