¿Problema de materiales?     
 
 Pueblo.    29/03/1962.  Página: 3. Páginas: 1. Párrafos: 6. 

¿Problema de materiales?

LA V ponencia, "Desarrollo económico para la promoción social", en su apartado "Transformación de la estructura productiva", del II Congreso Sindical, recién celebrado en Madrid, se refirió, entre otras importantes cuestiones, a la insoslayable necesidad de incrementar nuestra producción en las llamadas industrias base. Así, por ejemplo, habrá que forzar la marcha en la fabricación de kilovatios, en la fabricación de acero y en la fabricacion de cemento. Todo ello requerirá una Inversión de 378.000 millones de pesetas, distribuidos a lo largo de quince años. Nuestra producción de acero deberá pasar en ese Intervalo de los dos millones de toneladas que ahora obtenemos a los ocho millones; y nuestra producción de cemento, que ahora acaba de alcanzar—en un esfuerzo estimable—los seis millones de toneladas, deberá totalizar, al final de los tres lustros, justamente el doble, es decir, los doce millones de toneladas. El propósito no solamente tiende a la creación de nuevos puestos de trabajo, sino también a prevenir las necesidades que forzosamente se han de producir en los años venideros.

Estas crecientes necesidades vienen, en gran parte, determinadas por el desarrollo de los grandes programas de construcción recientemente sancionados por las Cortes y ahora en curso de ejecución.

Quince años de plena actividad constructora, lo mismo en el campo de la vivienda que en el de las comunicacio-n e s, requerirán, sin duda, grandes contingentes de materiales. Y la inmediata posibilidad de nuestro ingreso en la Comunidad Económica Europea no hará sino corroborar no sólo la necesidad de auto-abastecernos, sino también de estar en condiciones de competir, en calidad y precio, con el exterior.

También aludió la ponencia citada a nuestra actual capacidad de refinado de productos petrolíferos, que deberá incrementarse en una inversión de 97.500 millones de pesetas. El tema encierra el máximo interés, desde el ángulo que nos ocupa, si consideramos e! sensible incremento de vehículos y maquinaria que ba producirse y si consideramos también que del petróleo se obtiene el betún asfáltico, base del gigantesco Plan General de Carreteras, que ahora se inicia a lo largo y a lo ancho de toda la geografía española.

Precisamente estos dos últimos productos—cemento y asfalto—son considerados por el ministro señor Vigón como esenciales para el buen éxito del citado plan. Por lo que al cemento se refiere, es posible que estemos en vías de solución; la libertad de importación, decretada por el Gobierno en su momento oportuno, no hay duda de que ha generado beneficiosas consecuencias dentro del país, consiguiendo en un solo año que nuestra industria aumente la producción nada menos que en un 20 por 100 y difundiendo algo tan elemental para la economía del producto como los transportes a granel.

¿Podrá decirse lo mismo del asfalto? En los medios profesionales surge la interrogante de si en tanto se llevan a cabo las previsiones del desarrollo económico, y aun aceptando que las previstas refinerías de Puertollano y La Coruña se decidan a producir betunes para carreteras, estará convenientemente preparada la industria nacional para absorber el creciente consumo. En una revista profesional leímos recientemente que, aun en los primeros años del Plan de Caminos, habrá que prevenir a u m entos de hasta el 50 por 100 en el consumo de ligantes asfálticos, que en años anteriores fue del orden de las 100.000 toneladas. Técnicos de Obras Públicas aseguran, por otra parte, que el consumo llegará en breve plazo a alcanzar las 200.000 ó 300.000 toneladas anuales, es decir, dos o tres veces más de las que ahora se producen. Y en los momentos culminantes de la actividad constructora se estima que el consumo de productos asfálticos remontará la cifra de 400.000 toneladas por año.

Resta ahora preguntar: ¿En qué forma se podrá hacer frente a tal volumen de crecimiento? ¿Pueden las solas refinerías de Tenerife bastarse para satisfacer las inmediatas necesidades del país en cantidad, calidad y precio y con la celeridad que ha de requerirse? ;O la C. A M. P. S. A., como organismo regulador, tiene prevista !a posibilidad «Je autorizar importacion e s tle productos asfálticos abriéndole al consumo nuevas fuentes de suministro a través de las grandes compañías petrolíferas extranipras? No hay duda de aue el tema es de la mayor actualidad.

 

< Volver