Autor: Hernández Gil, Antonio. 
 Análisis jurídico. 
 El Indulto     
 
 ABC.    02/12/1975.  Página: 3. Páginas: 1. Párrafos: 8. 

ANÁLISIS JURÍDICO

EL INDULTO

Publicamos a continuación ´a primera parte de un articulo que, sobre el tema del indulto, ha escrito el

ilustre jurista don Antonio Hernández Gil.

EL indulto, a diferencia de la amnistía, no borra el delito. Va dirigido tan sólo a eliminar o reducir la

pena. Claro es que, dada la ineludible vinculación entre el delito y U pena, no puede proyectarse «obre

ésta de un modo absolutamente autónomo y directo. En definitiva, afecta a los delitos, aunque su efecto

liberatorio recaiga sobre tas penas

El reciente decreta de indulto de 25 de noviembre de 1975 es objeto de preocupación y tema de

actualidad. Casi todas las preguntas se dirigen a inquirir su extensión. ¿Es amplio?, ¿no lo es?

Ante un indulto, en cuanto abogado, creo que únicamente cabe esta actitud: cooperar al espíritu de

favorecimiento que siempre encierra. Carece de sentido toda posición contraria. También la indiferencia o

la rigurosa asepsia.

Una elemental reflexión sobre el decreto pone de manifiesto que el indulto tiende a ser amplio, aunque su

amplitud no satisfaga a todos y suscite algunos problemas en torno a su alcance.

Según resulta del preámbulo, el decreto de indulto conmemora una circunstancia histórica tan

extraordinaria como la instauración de la Monarquía en el persona del Rey Don Juan Carlos, a la vez que

rinde homenaje a la figura del Generalísimo Franco. Todos los indultos responden a un motivo que mueve

a la clemencia. Sin embargo, sólo muy de larde en tarde puede darse una situación tan propicia como ésta

por lo que evoca y promete. Cualquier condescendencia es generosidad; pero no cualquier generosidad es

expórtente de ´a clemencia dirigida a enaltecer la Justicia, el orden, la libertad y la paz, que forman el

plexo de los valores invocados con un sentido que sobrepasa al meramente protocolario.

La contextura sintáctica y lógico-normativa del decreto responde a su intencionalidad. El conjunto del

texto es perfectamente reductible al esquema inclusión-exclusión, con la característica de considerar ´a

inclusión como regla general y someter ¡a exclusión al régimen de las excepciones.

La regla general de la inclusión figura al frente del decreto, en su articulo 1.´ Viene establecida sobre la

doble base de las clases de penas y de las transgresiones criminales. Por lo que se refiere a las primeras,

menciona «las penas y correctivos de privación de libertad, pecuniarias y de privación del permiso de

conducir». La privación de la libertad resulla siempre afectada por el tiempo de tres años, según una

escala gradual en proporción inversa a la duración, si bien los tres años funcionan en todos los casos

como un mínimo necesario. También quedan comprendidas en el indulto «las penas de muerte impuestas

o cuya imposición proceda por delitos cometidos con anterioridad al día 22 de noviembre de 1975»

Articulo 7, sin que a tai fin opere ninguna excepción derivada de la naturaleza del delito, de suerte que la

inclusión en el indulto de las penas de muerte es total. Asimismo, sin consideración a la naturaleza del

delito. el limite máximo de cumplimiento es de veinte años (artículo 6.°). Las penas accesorias se indultan

en igual medida que la principal correspondiente. Son penas accesorias expresamente exceptuadas las de

inhabilitación y comiso, asi como las previstas en el Código de Justicia Militar. Aunque no están

exceptuadas, como no figuran incluidas no quedan comprendidas en el indulto las penas de

confinamiento, destierro, reprensión pública y privada, y suspensión de cargos públicos, de sufragio y

profesión u oficio. Sin embargo, sí alguna de estas últimas penas figura como accesoria de otra principal

afectada por el indulto cerera ¡a misma suerte.

¿Y por qué no ha de comprenderlas el indulto cuando constituyan la única pena? Una interpretación que

atienda fundamentalmente al espíritu y finalidad abona la tesis de la inclusión, ya que, en último término,

el indulto está más justificado ante un ilícito de menor entidad, como ocurre cuando una pena —que

puede ser accesoria de otra principal y resultar información.

Por Antonio HERNÁNDEZ GIL

 

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