Autor: Alcántara, Manuel. 
   Ayer noticia; hoy nostalgia     
 
 Pueblo.    28/03/1962.  Página: 3. Páginas: 1. Párrafos: 9. 

Historia de verdad

AYER, NOTICIA; HOY, NOSTALGIA

SI fuera verdad eso de que la Historia se repite, leyendo los sucesos amarillos que se custodian en las hemerotecas tendríamos una idea bastante aproximada del futuro. Recordar el porvenir y saber que lo esperamos es una vieja aventura, son cosas que han logrado formular, hasta casi convencernos, muchos poetas. Uno adivinó que se moriría en París coa aguacero y otro sintió agutía, desolada nostalgia de mañana. A mí, personalmente, me gustan las antiguas encuademaciones polvorientas, los archivos de los penodicos donde se agrupan diarios de unas fechas que nunca vimos en nuestros calendarios particulares.

En Nueva York se edita una revista que no inserta mas que noticias de hace cien años. Cuando salió, no hubo experto que no le augurara un gran fracaso. Nauiralniente, la revista va a más y aumenta cada semana sus tarifas publicitarias. La moderna ciudad—una de las cinco que existen en el mundo, según una exigente opinión ha vuelto la cara atrás. No es que el presente haya dejado de interesarle, sino que quiere explicárselo a través del pasado.

La actualidad, cuando llega a florecer, es flor de un día, y los que se preocupan por estar al tanto de la última moda pueden quedarse pronto "demodé". La actualidad tiene que actualizarse mucho y durar algo para parecerse a la eternidad, aunque no exista mejor receta que lograr ser rigorosamente modernos para aspirar a clasicismos.

¿Qué clientela tendrá la revista neoyorquina? Por supuesto, si uno viviera allí, sería suscriptor. ¿Nostálgicos de un tiempo que no vivieron? ¿Investigadores del pasado? —¡Jaira qué precios!

—i Vaya, vaya! Resulta que nuestros antepasados también querían un mundo mejor...

Anuncios inverosímiles, conflictos tontos, defunciones por las que resulta difícil entender que alguien lloraba, nacimientos de niños que ya han muerto de viejos.

Aunque las cosas hayan ocurrido hace cien años, si no las conocíamos no dejan de ser noticias. Algún lector se habrá atormentado ante un pronóstico de sequía, ante una profecía de guerra o de epidemia; otros se habrán alegrado por cosas que no llegaron a tiempo para que les sucedieran. La vertiginosa carrera del llamado progreso—esa palabra que escribieron con mayúscula los que creyeron que conducía directamente a la» felicidad—ha tenido la culpa de esta convocatoria de ayer.

Resulta que un hombre de setenta años ha leído la inauguración para tal día de una nueva línea de tran.vías de muías y el impacto en la diana lunar. Mucha distancia. Por eso es buena idea esta actualización del pasado, esta revista con todas las noticias pisadas por el Tiempo...

Algún día estos papeles que ahora se llaman, el periódico de hoy se pondrán también amarillentos. Alguien mirará noticias de "entonces". De este entonces. Sonreirá con una mezcla de superioridad, curiosidad y vago respeto. Como si estuviera mirando el cuadro donde aparece retratado un señor que, según dicen, fue su antepasado.

Manuel ALCÁNTARA

 

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