Cooperativas agrarias     
 
 Pueblo.    26/06/1962.  Página: 3. Páginas: 1. Párrafos: 6. 

COOPERATIVAS AGRARIAS

SE dice en un informe de U F. A. O. que la reforma agraria, en la medida en que supone un reajuste de la relación del agricultor activo con la tierra, no es más que un procesa formal. Su electividad, desde el punto de vista del progreso agrícola, y su contribución al bienestar del agricultor dependen de un cierto número dé reajustes sociales. Si éstos se descuidan, la reforma agrase puede no conseguir mejorar las condiciones del agricultor ni de la comunidad.

Entre tos Instrumentos que la F. A. O. considera, tras el estadio del problema agrícola en los diversas países del mundo, que son parte esencial del progreso de la reforma agraria, destacan las cooperativas de servicios, es decir, las cooperativas de agricultores, cuya misión consiste en suministrar a sus miembros los servicios que necesiten, como, por ejemplo, el crédito, la venta de sus productos y la compra de los ajenos.

En España, el cooperativismo, fuertemente impulsada por la Organización Sindical, está adquiriendo ana notable pujanza en nuestros medios agrícolas, extendiendo cada vez más su ámbito de acción, a la vez que incrementa el número de asociados y la potencia financiera. Por ei cooperativismo se está llegando incluso a formas de cultivo colectivo de tierras, que permiten compaginar la fragmentacion de la propiedad con las exigencias modernas del cultivo extensivo de secano. Superada el individualismo español puede preverse que nuestros campesinos sean capaces de crear un sistema origina] de explotación colectiva de las tierras que tenga sobre los "koljoses" soviéticos y ios "kilbuzes" israelíes la ventaja de la propiedad individual de la tierra y de la libertad de integración.

Otra de las funciones importantes que desempeña el cooperativismo agrario es la de comercializar los productos del eanipo, influyendo directamente en los mercados y dejando en el sector agrario los beneficios de la transformación de gran número de artículos alimenticios e industriales. El pequeño agricultor, dice la F. A. O., se encuentra menudo en desventaja para Encontrar un mercado remunerativo.

Exprimentaran, carece de Información suficiente sobre la tendencia del mercado. Y con frecuencia, aunque la tenga, se ve imposibilitado de evitar las especulaciones de los Intermediarios. En España tenemos ejemplos manifiestos de la inflación de los precios desde el campo al Consumidor, en perjuicio de ambos. Hay casos recientes que han exigido medidas correctoras. El mal se ve que es general, la F. A. O. dice: "Los mercados interiores están atendidos por canales privados de comercializaoión. Aquí el pequeño propietario está con frecuencia en desventaja en las negociaciones, y la diferencia eníre los precios del productor y los áel consumidor es demasiado grande en relación con los servicios prestados por los intermediarios. "

Algo parecido ocurre con la transformacion. Cuando los productos son transformados antes de ser comercializados, los que llevan a cabo la transformacion estan muchas veces en una posicion ventajosa

que les permite hacer bajar los precios del agricultor.

Por todas estas razones son muchos los Estados que mdan a las cooperativas de comercializacion a fin de que el agricultor obtenga el beneficio maximo de sus productos. Pero, en definitiva, la base de accion han de proporcionarla los propios interesados, los agricultores, creando las cooperativas necesarias, para lo que en España cuentan con toda clase de estimulos y apoyos. De la expansion del cooperativismo esperamos avances decisivos en orden a la reestructuracion de nuestra economia agraria.

 

< Volver