Tras el rescate espectacular de los señores Oriol y Villaescusa. 
 Sigue la operación antiterrorismo     
 
 Informaciones.    12/02/1977.  Página: 1,?. Páginas: 2. Párrafos: 6. 

TRAS EL RESCATE ESPECTACULAR DE LOS SEÑORES ORIOL Y VILLAESCUSA

SIGUE LA OPERACIÓN ANTITERRORISMO

• EL SEÑOR ORIOL NO PENSÓ NUNCA QUE LE MATARAN

• EL GENERAL VILLAESCUSA PERMANECE EN EL HOSPITAL MILITAR

LA espectacular liberación del señor Oriol, presidente del Consejo de Estado, en un piso de Vallecas, y

del teniente general Villaescusa, presidente del Tribunal Supremo de Justicia Militar, en Alcorcón, en

sendas operaciones llevadas a cabo ayer sincronizada mente por la Policía gubernativa, con la

colaboración de la Policía Armada y de la Guardia Civil, ha llevado la tranquilidad al país y ha

robustecido la posición del Gobierno Suárez.

Aparte la liberación, sanos y salvos, de los dos altos personajes de la nación, la fuerza pública ha logrado

detener a varios de los más señalados miembros del G.R.A.P.O. y a otros presuntos terroristas. El

ministro de la Gobernación, señor Martin Villa, en la rueda de Prensa mantenida anoche ante más de cien

periodistas españoles y extranjeros, afirmó que la operación seguía y que el G.R.A.P.O. aún no ha

quedado totalmente desarticulado. También advirtió el ministro que por estas razones seguiría algún

tiempo vigente la disposición por la que se suspenden dos artículos del Fuero de los Españoles (registro

domiciliario sin mandato judicial y permanencia prolongada sin juicio de los detenidos en la D.G.S.), así

como la declaración de materia reservada de todo lo relacionado con el caso.

El señor Oriol, tras prestar declaración en la Dirección General de Seguridad, pasó a su domicilio, donde

ha dormido, no muy bien, según ha confesado esta mañana, tras dos meses ausente. Para él esta ha sido

una positiva experiencia personal, aunque doloroso, que ha reafirmado su fe religiosa y que ha servido

para valorar más la alegría de la libertad. El teniente general Villaescusa permanece desde el primer

momento de la liberación en el hospital militar Gómez Ulla, donde está siendo sometido a un exhaustivo

chequeo. En principio, la impresión de los médicos es que el cautiverio, a pesar de padecer una dolencia

cardíaca, no le ha afectado a su salud.

«Nunca tuve sensación de peligro o miedo; intuía que no me matarían», ha declarado en su domicilio el

señor Oriol. La Prensa no ha tenido todavía acceso al teniente general Villaescusa. Ni siquiera ha podido

fotografiársele. El señor Oriol, cuando entró la Policía en el piso de Vallecas, donde te tenían secuestrado,

estaba en compañía de un matrimonio joven y de su hijo de once meses. ((Este chiquitín —ha revelado

don Miguel Primo de Rivera— es una obsesión para mi suegro. Está muy preocupado por él y no hace

más que preguntar si sabemos dónde está y qué es de él.» Parece que el niño es hijo de una hermana de

Abelardo Collazo, que fue detenido en Alcorcón, donde fue liberado el teniente general Villaescusa, y

que se considera dirigente del G. R. A. P. O. y autor, a juicio de la Policía, de los recientes asesinatos de

agentes del orden en Madrid.

El señor Oriol asegura que no vio nunca, durante el cautiverio, al general Villaescusa; que los

secuestradores le trataron bien y se ocupaban de su salud; que jugaba con ellos a las cartas —al mus y al

tute— y que también dialogaba con los «grapos» de todo tipo de materias, respetando mutuamente los

puntos de vista diferentes. También ha declarado que veía la televisión, oía la radio y leía los periódicos.

«De comida ponían especial cuidado en darme todo lo que me gustaba.» «En realidad —ha dicho

también— me sentía como un huésped en una casa de campo, sin que nada me recordara que se trataba de

un secuestro.»

DETENIDOS

El número de detenidos en las últimas actuaciones policiales, según el señor Conesa, jefe de la operación,

ha sido de unos 26 ó 28, algunos de los cuales serán puestos en libertad pronto. Hay aleonas mujeres

detenidas. Entre los detenidos figuran varios de los secuestradores. En la nota de la D. G. S., se destaca a

los «grapos», Abelardo Collazo, Olegario Sánchez Corrales, Juan José Díaz Fernández y Manuel

Casimiro Gil Araújo. A Abelardo Collazo se le imputa, como decimos, su participación armada en el

asesinato de los policías de Madrid y en el secuestro del señor Oriol. También se tiene el convencimiento

de que el G. R. A. P. O. está estrechamente vinculado al P. C. (reconstituido). Con los detenidos, se han

recuperado abundantes armas y material de propaganda. La liberación de los secuestrados y las

detenciones se llevaron a cabo sin resistencia. Los terroristas se vieron sorprendidos por la Policía y no

reaccionaron.

La operación de «limpieza» sigue. Queda todavía por aclarar la matanza del despacho laboralista de

Atocha, y se trabaja intensamente.

 

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