Los responsables, una parte mínima del pueblo español     
 
 Informaciones.    12/02/1977.  Página: 2-3. Páginas: 2. Párrafos: 34. 

Los responsables, una parte mínima del pueblo español

UN SOLO DISPARO EN LA ESPECTACULAR «OPERACIÓN RESCATE»

EL GOBIERNO MANIFIESTA SU AGRADECIMIENTO A LA PRENSA Y ESPECIALMENTE A

«INFORMACIONES» Y A «EL PAÍS»

MADRID, 12 (INFORMACIONES).

ANTE más de un centenar de periodistas nacionales y extranjeros, fotógrafos y cámaras de televisión, el

ministro de la Gobernación, don Rodolfo Martín Villa, celebró anoche, a las nueve y media, una rueda de

Prensa en la sede del Ministerio para informar del rescate de los señores Oriol y Villaescusa, que se

hallaban en poder del G.R.A.P.O-

El ministro de la Gobernación dijo:

«En primer lugar, he de mostrarles mi agradecimiento y el de este Ministerio por haber acudido a esta

nuestra cita. Normalmente, al Ministerio de la Gobernación y a su titular no les ha tocado en los últimos

días y algunos de los últimos meses dar noticias agradables. En este momento tengo que darles la noticia,

que ustedes ya conocen, de que por una actuación extraordinariamente brillante de las fuerzas de orden

público, y singularmente del Cuerpo General de Policía, de la Policía española, han sido rescatados en el

día de hoy don Antonio María de Oriol y Urquijo y el teniente general don "Emilio Villaescusa.»

A continuación, el ministro dio lectura a un comunicado oficial de la Dirección General de Seguridad en

el que se daba cuenta de la liberación de las dos personalidades, detención de varios miembros del

G.R.A.P.O. y captura de las armas empleadas en la comisión de varios delitos, entre ellas algunas de las

que utilizaban los agentes de Policia y Guardia Civil asesinados el pasado d»a 28 de enero.

ORGULLOSOS DE LAS FUERZAS DEL ORDEN

«Lógicamente, quiero decir —dijo el ministro— que no ya el Ministerio de la Gobernación, sino el

Gobierno, se siente orgulloso de sus fuerzas de orden público, y muy especialmente del Cuerpo General

de Policía, que ha culminado hoy una importante tarea, que esperamos continuar en los próximos días,

porque los "grapos" aún no están hoy desarticulados. Son un grupo que comenzó sus acciones en el año

1975 en Madrid, y Barcelona —recuerdo mi época de gobernador civil en esta ciudad—, con varios

asesinatos de miembros de las fuerzas de orden público, con los atentados que ustedes recordarán en el

último 18 de julio y con algunos robos en distintos polvorines militares, que, realmente, les han

proporcionado varias de las armas y de las posibilidades de que han dispuesto en este tiempo.

El Gobierno y el Ministerio de la Gobernación manifiestan su agradecimiento a todos. Y sinceramente

manifiestan su agradecimiento a la Prensa —siguió el señor Martín Villa—, y muy en particular, tengo

que decirlo en este momento, a los dos periódicos, INFORMACIONES y "El País", a los que los

secuestradores tomaron como vehículos de sus informaciones, y que creo han servido extraordinariamente

en un punto de equilibrio realmente difícil, entre la libertad de Prensa a la que tenían que servir y el servi-

cio a su país, que también les era obligado en este sentido.

Mi agradecimiento especialmente a los dos periódicos y a sus directores, con los cuales, lógicamente,

hemos tenido los puntos de fricción que eran los habituales en ana situación de tensión por la que todos

pasamos.»

LOS RESPONSABLES, PARTE MÍNIMA DEL PUEBLO ESPAÑOL

"El Gobierno ha tratado de administrar sus posibilidades en estos días, que en algún momento han sido

tensos, con normalidad. Se nos pedía a veces situaciones da excepción generalizadas, y a veces se nos

decía que las medidas que habíamos decretado eran insuficientes y cortas. El Gobierno era consciente de

que con ser graves los sucesos, los responsable eran una "parte mínima del pueblo español. Por tanto, las

medidas de excepción tendrían que afectar, única y exclusivamente, a estos supuestos. A los que nos

decían que las medidas eran cortas y eran insuficientes, podemos indicarles que el resultado parece que no

les ha dado la razón. Estas eran las medidas y ahí están los resultados. Por supuesto, los primeros

resultados. No nos vamos a parar.

Tenemos que informarles a ustedes, además, sin ningún triunfalismo. Podemos tener estos problemas

nuevamente, y la experiencia de estas situaciones, que no son nuevas en España en los últimos tiempos, y

que quizá su única novedad es que en un breve plazo han sido descubiertos los problemas más profundos,

quizá se nos puedan repetir. La colaboración que yo agradezco hoy a tos medios de información; la

colaboración que de alguna manera el Gobierno y el Ministerio de la Gobernación han notado en la casi

generalidad del pueblo español, que sin extremismos de uno y otro lado ha comprendido de verdad el

problema, y ha comprendido y aceptado, yo creo que de verdad, las soluciones que propiciábamos, es

algo que a lo mejor tendremos que demandar nuevamente.»

REACCIONAR DESDE LA SERENIDAD

«Hemos indicado muchas veces que a estos sucesos había que reaccionar desde la serenidad y desde la

firmeza, y quizá muchas veces se ha podido pensar que estos eran bellos juegos de palabras y que no

tenían otro significado. Hemos dicho también muchas veces que eran intentos de desestabilizar y de

impedir el proceso político abordado por el Gobierno. Y todo esto, yo creo que era cierto. Pero, junto a

ello, al Gobierno y al Ministerio de la Gobernación tenía que importarles algo que era previo a todos esos

propósitos, con ser los propósitos muy importantes. Y es que el buen ciudadano español, la mayor parte

del pueblo español, se sintiera seguro en sus fuerzas de Seguridad, se sintiera protegido, se sintiera

eficazmente guardado. Yo creo que esto es la lección del día de hoy, de la que nos sentimos orgullosos,

con humildad, con la humildad de quien sabe que a lo mejor puede volver a suceder lo mismo y se tendrá

que poner el mismo esfuerzo, los mismos hombres, los mismos entusiasmos.

Yo quiero terminar estas palabras iniciales con un especial agradecimiento a personas, cuyos nombres y

apellidos no van a surgir en sus crónicas, no van a surgir en sus comentarios. Son nuestros guardias

civiles, que, a lo mejor, inútilmente, han velado carreteras, han mirado matrículas de coches falsos, han

tratado de descubrir personas más o menos sospechosas. A nuestros policias armados, que lo han hecho lo

mismo en las ciudades. Unos y otros, además, han perdido las vidas de algunos de los suyos. Y muy

especialmente al Cuerpo General de Policía, y al equipo que en los últimos días, dirigido por quien me

acompaña, el jefe superior de Policía de Valencia, don Roberto Conesa, que con tanta evidencia ha

dirigido estos trabajos.»

MATERIA RESERVADA

«Quiero decirles, y para terminar, que el Gobierno, dentro de esas medidas que para situaciones

excepcionales se tienen que arbitrar excepcionalmente, ha tenido que suspender dos artículos del Fuero de

los Españoles y ha tenido en su propio campo que decretar como materia reservada las investigaciones

policiales en relación con los secuestros de los señores Oriol y Villaescusa, con los asesinatos de los

abogados laboralistas, con el asesinato cometido «n domingo en Madrid, con todos los actos terroristas de

estos días.

Yo comprendo, como no podía ser menos, que esto haya sido recibido, y singularmente por la Prensa, de

forma no especialmente positiva. Pero cuando se tiene el oficio y la responsabilidad de colaborar a

salvaguardar las más importantes libertades y para siempre, quizá es necesario que, durante algunos días,

algunas libertades estén en cierto modo estancadas. Quiero anunciarles que durante algún tiempo, que yo

procuraré que sea el mínimo, seguirán siendo materia reservada estas investigaciones policiales. Por dos

tipos de razones: una,» porque incluso en las actividades del G.R.A.P.O., no tenemos, resueltos todos los

temas. Y, en definitiva, esta mañana otro funcionario del Cuerpo General de Policía ha sido asesinado por

los mismos grupos en Hospitalet de Llobregat. Y, segundo, porque nos interesa desarticular en estos

momentos, en la mayor medida posible, todos los atentados, todas las actuaciones terroristas. Y, por tanto,

este tipo de medida, no solamente iba con los secuestros de los señores Oriol y Villaescusa, sino con el

resto de los supuestos a que me he referido.

En este sentido, durante algún tiempo, señores periodistas, tendremos todos que padecer este secreto

respecto a estos temas, que no tiene ninguna otra intención, sino culminar esta operación al mejor nivel

posible.

Y el tiempo que habíamos previsto de suspensión de estos dos artículos del Fuero de los Españoles, me

temo que tengamos la necesidad de cubrirlo en el mes, que, al fin y al cabo, le faltan muy pocos días»,

finalizó el ministro de la Gobernación.

RUEDA DE PRENSA

Después de leer las anteriores declaraciones, él ministro de la Gobernación abrió

el turno de preguntas ante los 150 periodistas, fotógrafos y cámaras españoles y extranjeros que

abarrotaban el salón. En síntesis; las respuestas del señor Martin Villa fueron:

• UN DISPARO. — Cuando un periodista extranjero le preguntó si había habido disparos en la operación

de rescate, el ministro le dijo que sólo uno, y aprovechó para censurar a la agencia de noticias que

representaba tal periodista, y que, según el ministro, había lanzado el rumor por la mañana de que los

señores Oriol y Villaescusa estaban en los sótanos de la Dirección General de la Guardia Civil. Luego, se

aclararía que tal noticia no fue difundida al comprobar sus redactores la falsedad de los rumores.

• QUE ES EL G.R.A.P.O.

A la pregunta de «qué es el G.R.A.P.O.», el ministro dijo que, si bien en algunas informaciones se había

llegado a decir que no existía, o se les atribuía una ideología «de cosecha propia», ahora «parece que

existe». Y a continuación leyó la nota —que reproducimos en otro lugar— sobre el origen y actividades

del G.R.A.P.O. desde el 1 de octubre de 1975, cuando adoptaron el nombre después de asesinar a cuatro

policías armados en Madrid.

• GRUPO REDUCIDO.-

A otra pregunta que hacia referencia a lo extraño que resultaba el hecho de que un grupo tan reducido

tuviera secuestrado dos meses al señor Oriol, el ministro respondió con el ejemplo de Patricia Hearst, y

los 18 meses que la Policía norteamericana tardó en localizar su paradero, aunque en aquel caso se tratara

presumiblemente de una secuestrada que permaneció voluntariamente con sus captores.

• ¿CONEXIÓN EXTRANJERA?—¿Puede haber organizaciones extranjeras implicadas en los secuestros

del G.R.A.P.O.? A esta pregunta el ministro dijo que la primera preocupación de Gobierno español y de

la Policía era rescatar a las dos altas personalidades secuestradas y que se seguirá investigando en este

punto hasta el final.

• NO HUBO NEGOCIACIONES. — El ministro negó que hubiera existido ningún tipo de negociación

durante el secuestro de los señores Oriol y Villaescusa, entre el Gobierno y los secuestradores.

• " AMNISTÍA.—El ministro dijo que, efectivamente, la liberación de los secuestrados podría dar vía

libre a los planes de ampliar la amnistía que el Gobierno venía contemplando. «Efectivamente, uno de los

obstáculos que se oponían a la adopción de la medida ha sido superado.»

• ABOGADOS LABORA LISTAS. — «En este momento estamos hablando de los secuestros de los

señores Oriol y Villaescusa. Cuando tengamos información, les llamaremos a ustedes para darles

información.» «Pero tengan la seguridad que continuarán las investigaciones hasta el final con la misma

firmeza y dedicación con que se viene llevando el caso.»

• CONEXIONES CON EXTREMISTAS. — El señor Martín Villa dijo que, en principio, no tenía

información sobre posibles conexiones del G.R.A.P.O. con otras organizaciones políticas extremistas de

la derecha o de la izquierda.

El ministro volvió a pedir la comprensión de los medios de comunicación por estas medidas y su

colaboración con el Gobierno, que seguirá actuando «desde la serenidad y la firmeza» contra los planes

para desestabilizar los planes políticos y echar por tierra el programa de reforma.

El ministro de la Gobernación estuvo acompañado durante la prolongada rueda de Prensa —de nueve y

media a once y media de la noche-por los subsecretarios de su Departamento, el director general de la

Guardia Civil, el director general de Seguridad, el jefe superior de Policía el gobernador civil de Madrid y

las autoridades policiales que han participado en las operaciones de investigación y captura de los

secuestradores.

Al término de la actuación del ministro, hicieron acto de presencia los policías protagonistas del rescate

de las dos personalidades secuestradas. Los jóvenes policías fueron narrando algunos detalles de sus

intervenciones. Previamente, los fotógrafos dejaron sus cámaras para impedir la identidad de los citados

policías.

TREINTA Y OCHO MIL HORAS DE TRABAJOS POLICIALES

Con el rescate del señor Oriol culminaba un brillante servicio de la Policía, que —según reveló el

ministro de la Gobernación— ha dedicado treinta y ocho mil horas en trabajos de investigación y

dedicación al caso.

Los protagonistas del desenlace fueron un grupo de jóvenes policias —barbudos algunos, desaliñados

perfectamente otros, brillantes y valientes profesionales todos—, dirigidos por don Roberto Conesa,

comisario general de Valencia, que se hizo cargo de la investigación hace quince días.

Pero si bien estos jóvenes policías fueron los protagonistas de la liberación final de las dos personalidades

secuestradas, el mérito lo comparten con cientos de agentes del Cuerpo General de Policía, de policías

armados y guardias civiles, que —como destacarla el ministro señor Villa— han colaborado, silenciosa,

pero tenazmente, en todos los múltiples detalles y pequeñas operaciones que fueron estrechando el cerco

de los terroristas.

"INTOXICADOS MENTALES"

Junto al relato que iban haciendo los agentes autores de la liberación de los señores Villaescusa y

Oriol, el comisario que dirigió la operación —don Roberto Conesa— fue ampliando y comentando

detalles de los secuestradores y sus motivaciones políticas. "Se trata —dijo— de un grupo muy reducido

y- violento, constituido por chicos jóvenes surgidos del Partido Comunista reconstituido. Algunos de ellos

son los que llamamos intoxicados mentales". Su moral estaba muy debilitada en los últimos días, después

de las detenciones de varios miembros de la organización."

Algunos de los detenidos —convictos y confesos— llegaron a hacerse sus necesidades, por delante y por

detrás, camino de las dependencias policiales, según el comisario Conesa.

El día clave en las investigaciones policiales parece que fue el pasado lunes. Desde entonces, los

secuestradores cambiaron en varias ocasiones a sus rehenes a diferentes pisos de los que disponían, en

Madrid y sus alrededores, y la Policía posiblemente no quiso precipitar el rescate de los secuestrados. En

estos días la detención de algún miembro clave del G.R.A.P.O. había derrumbado prácticamente a la

organización, y algunos de sus miembros fueron cayendo en las redes policiales, desconcertando a los

comandos autores de los secuestros.

REVOLUCIONARIOS, PERO NO. ASESINOS

El comisario- señor Conesa hizo una exposición doctrinaria del G.R.A.P.O., y dijo que, como en el caso

del F.R.A.P., se trata de una escisión surgida del O.M.L.E. (Organización Marxista-Leninista de España),

convertidos en el brazo armado del Partido Comunista reconstituido (P.C., r.). «Realmente se trata de

grupos muy minoritarios, oue carecen de infraestructura y solamente tienen el nombre. Como en otros

grupos de este tipo, cuando se pasan a la lucha armada, sufren la baja de la mayor parte de sus militantes

de base quienes quieren ser revolucionarios, pero no asesinos."

Sobre el autor de los comunicados enviados a los medios de comunicación —INFORMACIONES y "El

País"—, el comisario Conesa dijo que en los próximos día» se dará información. Parece ser que está

identificado y posiblemente detenido. Pero las autoridades policiales rehusaron ampliar detalles para no

entorpecer las investigaciones que se llevan a cabo.

En los próximos días la Policía irá facilitando nuevos nombres de los 26 ó 28 detenidos, de las casas y pi-

sos utilizados para el cautiverio de los señores Oriol y Villaescusa —pisos alquilados o comprados, con

fondos procedentes de los atracos perpetrados por comandos del G.R.A.P.O. en los últimos meses— y

otros detalles de la vasta operación que se espera que culmine en la desarticulación del grupo terrorista.

 

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