Autor: Hernández Domínguez, Abel. 
   Acabó la pesadilla     
 
 Informaciones.    12/02/1977.  Página: 3. Páginas: 1. Párrafos: 4. 

ACABO LA PESADILLA

Por Abel HERNÁNDEZ

ESTA noche los españoles hemos dormido más tranquilos. El Estado esta más fortalecido. El Gobierno

Suárez —especialmente el ministro de la Gobernación, señor Martín Villa— se apunta un resonante éxito

en su haber, que, según nuestras noticias, tendrá pronto continuación. La fuerza pública, tan

incomprendida en ocasiones, ha puesto su prestigio en todo lo alto.

Es de justicia resaltar la actuación, sin tiempo para el descanso en estos dos meses, del gobernador civil,

señor Rosón; del jefe superior de Policía, señor Calleja; del encargado del caso, señor Conesa; del Cuerpo

General de Policía de Madrid, de la Guardia Civil y de la Policía Armada. Ésta vez hay que quitarse el

sombrero. Todo ha salido perfecto. La sociedad tiene una deuda impagable con los abnegados agentes del

orden público, que han salvado al Estado de una peligrosísima crisis, jugándose la vida en silencio.

La importancia política de la espectacular liberación de los señores Oriol y Villaescusa, con la detención

de los secuestradores, salta a la vista. Lo de menos es, con ser mucho, el respiro psicológico que ha

recorrido el cuerpo social: Gobierno, Ejército, mundo financiero, medios de comunicación, fuerza

pública, clase política y pueblo llano. Lo importante es que, en vez de la desestabilización política que

pretendían los terroristas, el proceso democrático ha quedado definitivamente reafirmado, tras esta prueba

de fuego, con energía acumulada para las que puedan venir todavía. Tras la espectacular operación de

ayer, España ha recobrado el pulso y la confianza plena en ai misma. La democracia está más cerca.

Es el momento de apretar el acelerador. Es la hora —ya no hay peligra de dejar un país ingobernable— de

consumar la reconciliación nacional con ana amplísima y generosa aplicación de la amnistía, sin esperar

nuevas provocaciones. Ya ha terminado la pesadilla.

 

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