El rescate de Oriol y Villaescusa. El día 11 de diciembre. 
 Así fue el secuestro del presidente del Consejo de Estado     
 
 Informaciones.    12/02/1977.  Página: 6. Páginas: 1. Párrafos: 17. 

EL DÍA 11 DE DICIEMBRE

Así fue el secuestro del presidente del Consejo de Estado

MADRID, 12 (INFORMACIONES).

El sábado día 11 de diciembre, ayer bacía justamente dos meses, fue secuestrado don Antonio Marta de

Oriol, presidente del Consejo de Estado. La captura del señor Oriol se produjo hacia las once y media de

la mañana, cuando un comando integrado, al parecer, por cinco personas —no todos las versiones

coinciden—, fuertemente armadas, se introdujo en Las oficinas de 1» Fundación Oriol, entre las calles de

Montalbán y Alfonso XII, donde había acudido —cosa inusual por ser sábado— el señor Oriol

liras amenazar a las diversas personas que allí se encontraban, y que fueron testigos del secuestro, el

comando huyó en un coche. Nada nías producirse el hecho, un hijo del señor Oriol, don Antonio, que fue

testigo de los hechos, llamó a Presidencia y al palacio de La Zarzuela. En un primer momento, inclusive

el hijo del señor Oriol reconoció por mediación de una foto a un miembro de la E.T.A., se pensó que el

secuestro había sido obra de dicha organización terrorista. Esta teoría quedaba descartada, cuando, a

media tarde del mismo sábado, se recibía una primera llamada telefónica en "El País", dando

instrucciones para recoger un mensaje, situado en una cabina telefónica. £1 mensaje dejado por los

Grupos de Resistencia Antifascista Primero de Octubre (G.R.A.P.O.), «se atribuía inequívocamente la

paternidad del hecho y solicitaba la liberación de quince prisioneros "patriotas y anti-fascistas", de

diversos partidos políticos.

A las diez y medía de la misma oche del sábado, INFORMACIONES recibía una llamada telefónica del

G.R.A.P.O. Al día siguiente. "El País" conseguía una carta autógrafa del señor Oriol a su familia.

El Gobierno, desde el primer momento, no accedió a las pretensiones de los secuestradores, no

estableciéndose ningún tipo de negociaciones. En medios políticos y periodísticas, empezaba a cundir el

escepticismo sobre la realidad e identidad de los G.R.A.P.O.

Los días pasaban sin que se llegara a nada concreto. A las declaraciones de los políticos condenando e!

hecho, sin excepción, se sumaba la puntualización del Partido Comunista de que ni el G.R.A.P.O. ni el

Partido-Comunista (reconstituido) procedía del P.C.E.

En "El País", el día 14 se recibía una llamada telefónica, la cuarta, de cuya autenticidad se dudó. Se tenían

noticias de que la Policía había detenido ya a algún presunto miembro del G.R.A.P.O. Los mensajes

recogidos por INFORMACIONES y "El País" el día 15, contenían un ultimátum de cuarenta y ocho horas

al Gobierno para que procediera a la liberación de los presos citados. En caso contrario, ejecutarían al

señor Oriol. El día 16, la Dirección General de Seguridad identificaba a los secuestradores.

Antes de que el plazo concedido finalizase, tres abogados madrileños, a petición de la familia del señor

Oriol, intentaron ponerse en contacto en París con miembros del G.R.A.P.O. El plazo finalizaba a las

once de la noche del día 17. Minutos antes de la hora, el ministro de la Gobernación apareció en

Televisión, aludiendo al deseo del Gobierno de "llegar a un uso generoso de la demencia". Pasada esta

hora, no se recibió ninguna llamada, hasta que a las doce de la noche, una llamada a "El País" —falsa, se

pensó entonces ya— anunciaba la ejecución del señor Oriol.

Al día siguiente, sábado, la Policía tuvo que comprobar numerosas llamadas sobre la aparición del

cadáver del señor Oriol. La duda continuó hasta las seis de la tarde, cuando INFORMACIONES —que

lanzó inmediatamente una edición especial— recibió un comunicado, acompañado de una carta autógrafa

del señor Oriol, en el que se decía que don Antonio estaba vivo y que el G.R.A.P.O. anulaba la decisión

de pasar por las armas al presidente del Consejo de Estado.

Mientras tanto, continuaban las detenciones de miembros del Partido Comunista (reconstituido). En los

días siguientes, tanto INFORMACIONES como "El País" recogieron nuevos comunicados en los que se

insistía en que Oriol sería liberado si se cumplían las condiciones. El día 29 de diciembre, "El País"

recogía una nota, en la que se establecía otro plazo hasta el día 2 de enero, de cuya autenticidad también

se dudó. Cumplido este plazo. INFORMACIONES volvía a recoger un nuevo comunicado: el G.R.A.P.O.

pedía una vez más la liberación de los quince presos políticos, que debían ser trasladados a Argelia. A la

vez se hacía llegar un mensaje autógrafo del señor Oriol, en que éste afirmaba que para su liberación sería

suficiente con una amnistía.

LA SEMANA TRÁGICA

El 8 de enero aparecían por vez primera en el Metro octavillas firmadas por el G.R.A.P.O., en que se

convocaba para el día 10 a una huelga general. Al cumplirse el primer mes del secuestro, la esposa de don

Antonio de Oriol, a través de Efe enviaba a éste un mensaje.

Seis periodistas —tres de INFORMACIONES y tres de "El País"— recogían el día 16 de enero un nuevo

comunicado en el que el G.R.A.P.O. pedía una solución urgente del secuestro. La Prensa especulaba,

mientras, con la posible atribución del secuestro a la extrema derecha, cosa que la familia Oriol

rechazaba, según recogía "La Gaceta del Norte" ese mismo día.

Días después, el señor Oriol, en carta a su esposa, afirmaba que se había llegado a un punto muerto, que

exigía una respuesta pública. Al producirse la matanza de los abogados de la calle de Atocha, y de los

miembros de las fuerzas del orden, se empezó a difundir la hipótesis de que podían ser las mismas armas

las empleadas en uno y otro suceso.

Últimamente —el secuestro tocaba a su fin— se afirmó que se tenían fotos del señor Oriol en su

cautiverio y una entrevista, que una revista catalana pretenía comprar y publicar, cosa que parece que no

permitió el Gobierno.

Desde que el día 30 de enero, la Policía estuvo a punto de detener a un miembro del G.R.A.P.O. en la

carretera de Andalucía, el cerco policíaco empezaba a hacerse más efectivo. En los últimos días, la Prensa

recogió la noticia de que sé había formado, dirigido por un funcionario del Cuerpo General, especializado

en terrorismo, un Cuerpo especial, con vistas a solucionar lo más pronto posible los secuestros.

El último comunicado lo recibió INFORMACIONES el pasado día 9 de febrero. El contenido del mismo

no se pudo hacer público. Esa misma tarde, por orden del Ministerio de Gobernación, se declaraba

materia reservada todo lo relacionado con los secuestros.

BIOGRAFÍA

Don Antonio María de Oriol y Urquijo nació en Guecho (Vizcaya) en 1913. Licenciado en Derecho par la

Universidad de Madrid, pertenece desde su fundación a la Agrupación Escolar Tradicionalista. Participó

en la guerra civil como alférez provisional, ascendiendo más tarde a capitán. Finalizada la guerra, se

dedicó a actividades industriales, y en 1957 fue nombrado director general de Beneficencia y Obras

Sociales. Al mismo tiempo, era delegado nacional de Auxilio Social y presidente de la Cruz Roja

Española. En junio de 1965 fue nombrado ministro de Justicia. En este cargo se ocupó de la

reorganización técnica del Ministerio y de la reforma de la justicia en España con el proyecto de bases

para una Ley Orgánica de la Justicia. En junio de 1973 cesó como titular de la cartera de Justicia y al mes

siguiente fue nombrado presidente del Consejo de Estado, cargo que ocupa en la actualidad. Es consejero

nato del Consejo del Reino y miembro promotor de la asociación política Unión Nacional Española

(U.N.E.), El señor Oriol fue secuestrado el 11 de diciembre de 1976.

 

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